SUMARIO: En vísperas del año 2000, la cuestión política central que se plantea es si el sistema federal es todavía válido y determinante para contribuir a solucionar los problemas políticos, económicos, sociales y culturales que el mundo tiene que afrontar, y si es aún posible proponerlo a algunos países, tales como los de la ex-Unión Soviética y de la ex-Yugoslavia, que acaban de superar una experiencia comunista.
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En estos últimos años, durante los cuales se ha destacado con más fuerza la tendencia federalista hacia uniones supranacionales de más países y a sus estructuras nacionales regionales y locales, el fracaso del comunismo ha puesto en discusión la posibilidad de volver a proponer el modelo federal a los países del Centro y del Este Europeo y de los Balcanes.
Sin embargo, no se trata de la crisis del modelo federalista (el mismo que nació hace 200 años con la constitución de los Estados Unidos de América) sino de la realización llevada a cabo por el régimen comunista.
La elección federalista se basa en la convicción que no existe otra alternativa democrática si se quiere una reorganización de la sociedad política, civil y cultural, que, partiendo de la persona, de sus derechos, lleve a un nuevo orden mundial. El PR optó por el modelo federalista desde el inicio de su historia y es justamente la elección federalista la que deberá animar el debate para la elaboración del estatuto del Partido transnacional.
(EL PARTIDO NUEVO - Nº 7 - MAYO DE 1992)
El debate desarrollado durante la primera sesión del XXXVI Congreso del Partido Radical, ha puesto en evidencia dos posiciones. Por una parte la posición de los delegados provenientes de los países de la Europa Central y del Este y de los Balcanes, que han puesto en discusión la actualidad del federalismo, después de años de realización llevada a cabo en sus países, y han apoyado otras formas de iniciativas políticas (sobre todo para solucionar las guerras y los conflictos »locales ) basadas principalmente en el diálogo entre las partes y en misiones diplomáticas de instituciones internacionales, donde un papel importante de información y acción le correspondería al PR.
Por otra parte, la posición adoptada por los delegados provenientes por los países occidentales, que al declarar previamente que en la URSS y Yugoslavia nunca se ha aplicado el patrón federal nacido hace 200 años con los EE.UU. (aun reconociendo que es necesario volver a examinarlo y ponerlo al día) han expresado la esperanza de su realización: sólo un sistema federal, entre los estados y en el interior de los mismos, puede permitir la solución de los conflictos »locales , anulando el valor político y económico de los confines y permitiendo afrontar los retos mundiales, gracias a la creación de nuevas agregaciones »regionales .
No cabe duda que la creación de un sistema de este tipo no es fácil, así como lo demuestra la historia de la misma Comunidad Europea, que, después de más de cuarenta años, todavía no ha logrado salir del sistema intergubernamental.
Al respecto, algunos delegados han hecho hincapié en el futuro de la Comunidad, de la cual aspiran a formar parte muchos países, sobre todo aquéllos que han conquistado la libertad hace poco tiempo. Para que esta integración se lleve a cabo de manera eficaz, en el interés también de estos países, la Comunidad debe proceder en seguida a su fortalecimiento político-institucional, denunciando el método intergubernamental confirmado en la Cumbre de Maastricht recién celebrada. Esto puede realizarse sólo con el método constituyente, es decir con la elaboración de un nuevo texto de Carta constitucional de la Comunidad por parte de un órgano democrático, representante del pueblo europeo, respetando fechas precisas y procedimientos prefijados.
Numerosas han sido las intervenciones respecto a las dramáticas situaciones que se viven en las Repúblicas ex- comunistas, documentadas por testimonios directos sobre los atentados a los derechos políticos y civiles de minorías étnicas y religiosas y atentados a los particulares. Se trata de las mismas situaciones dramáticas que existen también en muchas áreas geográficas del continente africano. Y numerosas han sido también las intervenciones que han denunciado la ausencia de una política exterior de la Comunidad Europea, que, al mantenerse fiel a la concepción de una »realpolitik de carácter intergubernamental, no quiere conocer o comprender la importancia de los problemas puestos en evidencia.
Basándose en la rica comparación de ideas y en la fuerte denuncia de situaciones reales, se han formulado algunas propuestas, tales como la petición de que el Partido Radical transnacional intervenga para dar a conocer e informar sobre las situaciones locales; para solicitar la aplicación de las convenciones internacionales; para denunciar las ambigüedades de los gobiernos y las instituciones occidentales, que tienden a disminuir los conflictos »locales ; para redactar y difundir un llamamiento a las potencias nucleares en pro de la destrucción o reducción del potencial atómico. Sin embargo, considerando los recursos humanos y financieros disponibles, será preciso elegir, sacrificando algunas propuestas que no podrán realizarse.
Muchas intervenciones han hecho referencia a la programación de una »Conferencia interparlamentaria , a celebrarse en una ciudad de la Europa Central o del este. Dicha propuesta se relaciona, por una parte, al informe del Primer Secretario del Partido, Sergio Stanzani, y, por otra, al llamamiento en pro de la adhesión a la Europa federal, suscrito por muchos parlamentarios checoslovacos en la víspera de las elecciones políticas del 5 de junio.
Quedan todavía por definir el carácter, las modalidades y los contenidos de dicha Conferencia, a partir de la presencia o no de parlamentarios de los países de la Comunidad Europea. La Conferencia debería evocar la primera gran manifestación federalista del posguerra, que se celebró en La Haya en 1948, en presencia de exponentes de los Parlamentos, de los Gobiernos y de las organizaciones federalistas. En el ámbito de la Conferencia podrían desarrollarse otras propuestas, tales como la constitución de »Intergrupos parlamentarios federalistas y la creación de »comisiones permanentes sobre aspectos transnacionales de la política económica en sus repercusiones sobre las relaciones Oeste-Este y Norte-Sur, después del fracaso del sistema de economía de Estado y de la crisis del sistema capitalista. Ella podría representar a la vez un momento importante para un debate sobre la actualidad del federalismo y un análisis extenso en términos políticos, económicos y culturales.
Por fin, debido a su impacto en el mundo político y la opinión pública, la Conferencia podría ser la ocasión para echar los cimientos de la constitución de un »Movimiento federalista europeo en los países de la Europa Central y del Este y los Balcanes , capaz de dar vida a nuevas, democráticas y voluntarias uniones territoriales »regionales .