Radicali.it - sito ufficiale di Radicali Italiani
Notizie Radicali, il giornale telematico di Radicali Italiani
cerca [dal 1999]


i testi dal 1955 al 1998

  RSS
sab 25 apr. 2026
[ cerca in archivio ] ARCHIVIO STORICO RADICALE
Notizie Transnational Fax
Agora' Agora - 18 marzo 1992
FEDERALISMO POLITICO & FEDERALISMO LINGÜISTICO

de Giorgio Pagano

------------------

Giorgio Pagano, desde hace años militante federalista europeo y esperantista, actualmente miembro del Consejo Federal del Partido Radical y secretario de la "Esperanto Radikala Asocio" - Coordinadora para la Integración Democrática Cultural Europea (ERA-CODICE).

----------

La actual y acelerada globalización de innumerables problemas impone a los hombres, para contestar adecuadamente a tales graves desafíos, el entenderse.

En Europa, con un proceso de unificación de los mercados de 21 países (los 12 de la CE más 6 de la EFTA más Checoslovaquia, Polonia y Hungría) una compresión tal se hace cada vez más necesaria para las suertes mismas de la democracia comunitaria y continental, al igual que para el lanzamiento del proceso de unificación política continental.

Por ejemplo, si queremos evitar los procesos de monopolización económica del gran Mercado, y permitir el uso real del territorio comunitario y de las posibilidades de trabajo (un ciudadano debe ser capaz de poder ir a trabajar 2 meses a Francia, 6 a Alemania, 4 a Eslovaquia, 12 a Grecia... comunicando DIRECTAMENTE con todos aquellos ciudadanos que no son sólo griegos, italianos, franceses alemanes, sino, todos europeos) una unión lingüística que se debe basar en el Derecho democrático es irrenunciable.

En el ámbito del Derecho lingüístico todas las lenguas cuentan con igual dignidad, y todos tienen derecho a expresarse como les parezca y como sepan, de manera que en las grandes Asambleas internacionales o en el Parlamento europeo se tutelen tales prerrogativas aunque con costes exorbitantes no sólo en términos financieros, sino políticos y humanos.

En el Parlamento europeo, por ejemplo, las sesiones se retrasan por falta de algún intérprete o por algunas enmiendas no han sido distribuidas a tiempo, y a menudo nos quejamos por la falta de exactitud de las traducciones escritas y simultáneas debida, entre otras cosas, a la dificultad de hallar algunas combinaciones lingüísticas tipo italiano-danés por lo que a menudo se garantiza la traducción utilizando otra lengua que sirva de puente. Asimismo existe un contacto directo entre el que habla y el que escucha con lo que se elimina la retórica, la oratoria o el humorismo. Emblemática es la interrogación del diputado O'Hogan en una interrogación de 1979 sobre el "Eurovaniloquio": "... los daneses fueron los últimos que se rieron".

Lo que se desprende claramente es que comprenderse multilingüísticamente, en este tipo de organismos, en realidad está garantizado solamente por la superposición entre los exponentes de distintos países, de una compleja y costosísima organización de intérpretes y traductores pagada al fin y al cabo por todos los ciudadanos.

Pero lo que se desprende también de forma clara, según la política lingüística perseguida por la CE, es que los ciudadanos europeos al no poder usar ni permitirse una organización semejante de interpretariado deben aprender el mayor número de lenguas posibles, teóricamente al menos 9.

La impracticabilidad evidente de una perspectiva semejante ha conducido a los ciudadanos europeos a areglárselas como pueden, optando por aprender la/las lenguas más fuertes. Cabalgando, en esta guerra de lenguas para la comunicación entre ciudadanos de distintos países, las lenguas hegemónicas y, particularmente, la lengua hegemónica por excelencia: el inglés.

"Quien domina nombra" reza el viejo refrán, y al ser la economía, más que cualquier otro poder, el que ha marcado a lo largo de este siglo la historia de los hombres, la lengua hegemónica no podía ser más que la elitista que ha gestionado, a través de las multinacionales, la más gran acumulación internacional de capital. El poder de las sociedades multinacionales, de hecho americanas, sobre la producción mundial y en particular sobre la de la cultura ha creado imperceptiblemente, casi de forma natural, una situación por la que toda la tecnología avanzada se formula, produce, vende y a menudo usa en lengua americana.

En muchos países se acepta una teoría del desarrollo por la que la diversidad cultural es considerada como un retraso que hay que remediar, a través del mismo camino, para llegar al estado de desarrollo de las sociedades capitalistas más avanzadas: es lo que podríamos definir el proceso de autocolonización. La autocolonización es más veloz cuanto más cercanas se hallan las distintas culturas en los conceptos guía (sólo porque se aceptan como tales) y las clásicas políticas dirigentes inadecuadas al apoyarlos. El ejemplo más patente es Europa: aquí nació la modernidad pero una incapacidad política para comprender que para mantenerla otros eran los espacios y las energías necesarias que no las ajadas nacionalidades que han hecho que la modernidad se apropiase de otras y que la locomotora del mundo se convirtiese en un estado federal y democrático allende el atlántico.

Sensibilidad y respuesta muy distinta procede de culturas que se han ido formando a partir de conceptos, ideas políticas, costumbres, incluso religiosas, netamente distintas.

Ellas se encuentran con la total imposibilidad de aceptar consciente e inconscientemente un proceso tal de aniquilación del propio sentimiento de pertenencia a una colectivo, de ahí la reacción fuerte, pero también justificable, de los pueblos por ejemplo con cultura islámica y con el dicho integrista: "no modernizar el islam sino islamizar la modernidad".

Con respecto al fenómeno de progresiva aniquilación y muerte de lenguas y culturas, los esperantistas siempre han demostrado que la historia enseña que la lengua de gentes hegemónicas, que se impone en el papel de lengua franca internacional, destruya paulatinamente a través de un fenómeno de contaminación progresiva, las demás lenguas y las demás culturas. Prueba de ello es el latín o el español que han destruido lenguas y culturas autóctonas respectivamente de la Europa antigua y de América centro-meridional.

Pero lo que parece resurgir en la Europa actual, en una fase postmoderna y en vísperas de una nueva era, es análogamente al pre-nazifascismo, la incapacidad de la mayoría de las actuales clases políticas europeas para prever y gestionar lo nuevo, con la consiguiente reactivación de las fuerzas reaccionarias.

Dicha decadencia moral y de fuertes valores democráticos que es la raíz del desconocimiento de una verdad más clara que el agua como la de que, para los pueblos que desean unirse pero que tienen tantas lenguas distintas, a un federalismo político debe corresponder un federalismo lingüístico.

Al igual que para el federalismo político, en el que sólo un poder federal y supranacional puede garantizar un control y una solución de lo que es supranacional, de manera que sólo la adopción de una lengua supranacional (por lo tanto de ninguna nación, hegemonía nacional o étnica) puede garantizar tanto la necesaria unión lingüística como la protección y promoción - en vez de la destrucción - de las lenguas y culturas distintas de todos aquellos pueblos. Esta es una de las razones principales a favor de una lengua viva planetariamente y con raíces éticas y no étnicas, tal y como lo es la lengua internacional del Esperanto.

Pocos saben que es una auténtica selección natural la que ha permitido al Esperanto pasar de lengua artificial a la forma de lengua viva. De hecho, lenguas o proyectos de lenguas llamadas universales o internacionales muertas se cuentan, sólo en el siglo XIX aproximadamente 500.

"Vengo de un país en el que muchos millones de hombres combaten duramente por la libertad, por la más elemental libertad, por los derechos del hombre (...) Si se nos tuviese que obligar, nosotros que somos los primeros combatientes del Esperanto, a excluir de nuestra obra todo ideal, nosotros, indignados, desgarraríamos y quemaríamos todo lo que escribimos para el Esperanto (...) y gritaríamos con execración: "Con ese Esperanto, con finalidades de comercio y uso práctico nosotros no queremos tener nada en común".

La declaración pública de Zamenhof es probablemente la más citada en el mundo esperantista, y explica de forma elocuente lo mucho que el Esperanto ha sido, desde siempre, la forma de una idea de hermandad humana, una hermandad por encima de las razas, las lenguas, las nacionalidades y aclara por qué los esperantistas han sido siempre perseguidos, se han reído de ellos, se les ha ofendido tanto por parte de dictadores como Stalin o Hitler como por demócratas nacionalistas con la mente configurada por "compartimentos estancos".

 
Argomenti correlati:
stampa questo documento invia questa pagina per mail