Textos aprobados el 9.4.92
El Parlamento Europeo,
A. Acogiendo con satisfacción el resultado positivo del referéndum organizado en Sudáfrica el 17 de marzo de 1992, por el que la población blanca ha dado luz verde a la política de democratización practicada por el Presidente De Klerk,
B. Considerando la decisión del Consejo de suspender las sanciones todavía vigentes contra Sudáfrica en lo relativo a las ventas de petróleo, pero no las relativas a las ventas de armas y a la cooperación nuclear,
C. Lamentando que esta decisión se haya tomado sin consultar peviamente al Parlamento Europeo,
D. Considerando las dificultades con que tropieza la aplicación de la política de reformas en Sudáfrica, que es combatida intensamente por grupos radicales,
E. Recordando sus resoluciones precedentes al respecto,
1. Se congratula de la evolución de la sociedad sudafricana hacia una democracia no racial y pluralista;
2. Considera, sin embargo, que Sudáfrica sigue siendo un país no democrático mientras no se aplique el principio universalmente reconocido de "una persona, un voto" y los derechos de los negros se vean en gran medida atropellados, en particular, al quedar casi totalmente marginados del poder político y económico;
3. Opina que serán necesarios unos esfuerzos considerables para poner remedio a los persistentes desequilibrios socioeconómicos en Sudáfrica, también en los ámbitos de la sanidad, la escolaridad y el alojamiento, esfuerzos a los que deberá unirse la comunidad internacional;
4. Pide de nuevo al Consejo que no tome ninguna nueva iniciativa en cuanto a sanciones contra Sudáfrica antes de conocer los resultados de los trabajos de CODESA;
5. Insiste de nuevo en la necesidad de consultar al Parlamento sobre toda iniciativa comunitaria al respecto de Sudáfrica;
6. Reafirma su voluntad de apoyar por todos los medios a su alcance el proceso de democratización en curso en Sudáfrica, incluyendo la suspensión de todas las sanciones que subsisten, tan pronto como se hayan eliminado los últimos obstáculos a una participación justa de la población negra en la vida política y económica del país, y reafirma su exigencia de que sean liberados los presos políticos;
7. Encarga a su Presidente que transmita la presente resolución al Consejo, a la Comisión, al Gobierno sudafricano y a CODESA.