RESOLUCION B3-0984, 0989, 1001, 1018 y 1053/92
Resolución sobre Sudáfrica
El Parlamento Europeo,
A.Manifestando su consternación por la matanza cometida el 17 de junio de 1992 en Boipatong, en la que 42 hombres, mujeres y niños fueron brutalmente asesinados,
B.Manifestando su temor de que, como consecuencia de este crimen y de otros similares, peligre todo el progreso realizado hacia la instauración de una democracia no racial en Sudáfrica,
C.Considerando el resentimiento y la ira en los "townships", la reaparición de la violencia y las suspensión del diálogo entre el Gobierno blanco y la mayoría negra,
D.Recordando los informes de Amnistía Internacional y de la Comisión Internacional de Juristas con sede en Ginebra, según los cuales las autoridades sudafricanas son las principales responsables de la continuación de la violencia,
E.Recordando que el CNA ha pedido en varias ocasiones que se adopten medidas para poner fin a la violencia provocada por militantes de Inkhata, lamentando que no se haya respetado la legislación al respecto,
F.Recordando que el CNA también ha pedido el desarme y regreso a sus cuarteles de las unidades especiales de seguridad,
G.Considerando que la creciente sensación de inseguridad entre la población civil y la crisis de confianza entre las partes negociadoras han conducido a la solicitud de suspensión de las labores de CODESA, así como el hecho de que han estallado nuevas violencias en los últimos días,
H.Consciente de que hay serios motivos para sospechar que hay miembros de las fuerzas de seguridad que, formados para aplicar el brutal régimen del apartheid, colaboran con extremistas para cometer graves crímenes,
I.Observando el retraso en el cumplimiento de los acuerdos establecidos en el marco de CODESA,
J.Consciente de que hay extremistas en organizaciones de todo signo implicados en el conflicto, cuyo principal objetivo es destruir el proceso de cambio pacífico basado en negociaciones,
K.Recordando sus anteriores resoluciones sobre este tema, así como las aprobadas por la Asamblea Paritaria ACP-CEE;
1.Condena la matanza de Boipatong y cualquier acto de violencia o de incitación a la violencia, venga de donde venga;
2.Acoge con satisfacción la decisión del Presidente De Klerk de pedir a prestigiosos juristas extranjeros que, bajo los auspicios de observadores internacionales, participen en la investigación sobre la matanza de Boipatong y otros crímenes similares;
3.Toma nota de la declaración de la Cumbre de Lisboa e insiste en que la troica ministerial de la Comunidad Europea plantee con la mayor firmeza el problema del control efectivo de la policía sudafricana y de las fuerzas de seguridad con ocasión de su próxima visita a Sudáfrica;
4.Considera que los Estados miembros podrían realizar una importante contribución para superar el abismo de desconfianza entre la mayoría negra y las fuerzas de seguridad, contribuyendo a impartir la formación de la policía sudafricana en el sentido de mejorar el respeto de los derechos humanos;
5.Pide al Gobierno de Sudáfrica que ejerza un mayor control sobre sus fuerzas de seguridad para que se mantengan completamente dentro de la ley y, al mismo tiempo, rechaza las afirmaciones según las cuales el recurso a las armas es en la actualidad la única vía de cambio en Sudáfrica;
6.Insiste en la necesidad de que el Gobierno de Sudáfrica mejore la situación de las comunidades negras y pide específicamente al Gobierno que cumpla su promesa de transformar rápidamente los barrios de los trabajadores migrantes, reconocidos como lugares generadores de violencia, en grupos de viviendas integradas y pide a la Comunidad que preste su colaboración a este programa;
7.Recuerda su Resolución de 13 de febrero de 1992 sobre SudáfricaDO C 67 de 16.3.1992, pág. 136., en particular en cuanto a la aplicación de la decisión tomada por el Consejo en el sentido de suspender las sanciones impuestas en 1986 y las condiciones relacionadas con dicha aplicación;
8.Da su apoyo al llamamiento del Consejo Europeo a todas las partes en conflicto de Sudáfrica para que reanuden las negociaciones en el seno de CODESA, marco privilegiado para intentar obtener el necesario consenso con objeto de garantizar la transición pacífica a una Sudáfrica verdaderamente democrática y no racial, especialmente mediante la formación de un Gobierno de transición;
9.Encarga a su Presidente que transmita la presente resolución a la Comisión, al Consejo, a los Ministros de Asuntos Exteriores reunidos en el marco de la Cooperación Política Europea, al Presidente De Klerk, al Sr. Nelson Mandela, al Secretario General de CODESA y al Secretario General de las Naciones Unidas.