RESOLUCION B3-1160, 1174, 1205, 1217, 1242 y 1245/92
Resolución sobre el recrudecimiento de la violencia en Sudáfrica
El Parlamento Europeo,
-Vistas sus anteriores resoluciones sobre la violencia en Sudáfrica,
A.Consternado por el recrudecimiento de la violencia en Sudáfrica, de la que constituye la ilustración más sangrienta de estas últimas semanas los acontecimientos que se produjeron el lunes 7 de septiembre de 1992 en Bisho (Ciskei), donde encontraron la muerte 28 manifestantes negros y hubo casi 200 heridos,
1.Expresa su profunda condolencia a las familias de las víctimas;
2.Condena con la mayor firmeza a los responsables de esta masacre, el General Oupa Ggozo y su milicia, y también al poder de Pretoria, que comparte la responsabilidad en el desarrollo de estos acontencimientos;
3.Estima que el mantenimiento del sistema de bantustanes, establecido en los años sesenta por los dirigentes de Pretoria y que constituye uno de los pilares del apartheid, es uno de los principales obstáculos en el proceso de desmantelamiento del apartheid iniciado por Frederik De Klerk, Nelson Mandela y todos los sudafricanos de buena voluntad, y pide, por tanto, su supresión;
4.Pide al Presidente De Klerk que tome sin demora todas las medidas necesarias para poder, por fin, controlar a sus fuerzas de policía y de seguridad, así como a las organizaciones militares paralelas, organizaciones que, sin duda alguna, fomentan y avivan los conflictos sangrientos que sólo un verdadero diálogo político podrá resolver; advierte que extremistas de diferentes sectores del espectro político sudafricano persiguen socavar el establecimiento de un Estado democrático y no racial, fomentando la violencia;
5.Estima indispensable que se creen las condiciones que hagan posible la reapertura del diálogo entre el poder blanco y los representantes sudafricanos de raza negra y, en particular, que se apliquen las recomendaciones de la Comisión Goldstone y las propuestas del Secretario General de las Naciones Unidas, incluidas en el informe de este último, de 7 de agosto de 1992;
6.Acoge con satisfacción la decisión del Presidente del ANC de aceptar la invitación del Presidente De Klerk para celebrar conversaciones con el fin de obtener la reanudación de las negociaciones, en el marco de la CODESA, que deben desembocar en la celebración de elecciones libres, abiertas a toda la población;
7.Pide, por tanto, el rápido establecimiento de un gobierno provisional, la liberación de todos los presos políticos y la abolición de las leyes represivas aún en vigor;
8.Insta al Consejo y a la Comisión a ejercer la más firme presión sobre las autoridades sudafricanas para que tomen medidas concretas que constituyan un verdadero progreso hacia el desmantelamiento del apartheid;
9.Se congratula por el envío de observadores, en colaboración con otras organizaciones internacionales, tales como las Naciones Unidas, para intentar detener la espiral de la violencia;
10.Encarga a su Presidente que transmita la presente resolución al Consejo, a la Comisión, al Gobierno sudafricano, al ANC y a las Naciones Unidas.