EL 14 DE OCTUBRE DE 1992 EN ESTRASBURGO
D I S C U R S O
DEL PRESIDENTE DEL PARLAMENTO EUROPEO
DR. EGON KLEPSCH
Expresamos nuestro duelo por Willy Brandt, Premio Nobel de la Paz y diputado al primer Parlamento Europeo, de 1979 a 1983, directamente elegido. Honramos la memoria de un hombre de Estado que ha contribuido, como quizá ningún otro, a la paz y al entendimiento, a la reconciliación y a la solidaridad en Europa y en el mundo.
Willy Brandt gozó de prestigio internacional y aportó a nuestro Parlamento su experiencia histórica personal y su amplia visión política.
En nuestro Parlamento tomó la palabra, en particular, en los grandes debates sobre el proceso de Helsinki y la política de desarrollo.
Muy pronto advirtió que junto a la superación del conflicto entre el Este y el Oeste, también el equilibrio entre el Norte y el Sur constituían una cuestión trascendental de nuestra época. Con Willy Brandt hemos perdido un gran adalid del derecho y la libertad en el mundo. Su prestigio se eleva por encima de las fronteras de partido.
En su calidad de alcalde de Berlín, ministro de Asuntos Exteriores y canciller de la República Federal de Alemania inició pasos decisivos que llevaron a la superación de la guerra fría, devolvieron a los alemanes la unidad de su patria y superaron finalmente la división de Europa.
Tuvo la inmensa suerte de ver los frutos de su trabajo.
En Willy Brandt se condensan en igual medida la historia alemana y la europea.
En su vida se cruzaron una y otra vez experiencias alemanas y europeas. Ya en Noruega, durante el exilio, formuló sus ideas de una federación europea para superar el nacionalsocialismo. Posteriormente, como ministro de Asuntos Exteriores y canciller, se dedicó a la reconciliación con los vecinos en el Este de Europa, dando también, sin embargo, importantes impulsos a la Comunidad Europea. La Cumbre de La Haya de 1969 representó una importante etapa en la reanimación del proceso de integración.
La exigencia de una Unión Social Europea tuvo su origen en 1972 en el político comunitario Brandt, mucho antes de que la Comunidad aprobara su Carta Social.
Como diputado de nuestro Parlamento en 1979, Willy Brandt volvió a encontrar aquí muchos amigos europeos y antiguos compañeros de camino de los países miembros. Brandt era políglota, y no sólo con respecto a la lengua: también su discurso tenía siempre en cuenta el pensamiento, los intereses y las preocupaciones de los diputados de otras nacionalidades.
Willy Brandt no tuvo necesidad de convertirse en diputado europeo, ya lo era en la configuración total de su personalidad.
Al final de su vida Brandt era un respetado "older stateman" en todo el mundo, más allá de las fronteras de los partidos y los Estados. Muchos son los que le han pedido consejo, no sólo jóvenes diputados europeos sino también experimentados jefes de Estado en momentos de adoptar decisiones trascendentales.
La obra de Willy Brandt puede servirnos hoy de herencia y orientación para los retos a los que se enfrenta Europa:
Democratización de la Comunidad Europea hacia dentro y reformas en favor de los ciudadanos.
Responsabilidad por la paz en los Balcanes y otros lugares.
Lucha contra el creciente nacionalismo, racismo y xenofobia.
Ayuda para las democracias que están surgiendo en la Europa central y oriental.
Diálogo con los países en desarrollo.
Europa tiene que seguir siendo en el futuro un símbolo de libertad y paz, de humanidad y pluralismo, de democracia y apertura. Al servicio de estos ideales está también este Parlamento Europeo. Willy Brandt fue miembro del mismo y nosotros honraremos su memoria.
Expresamos nuestro duelo por Willy Brandt, pero su obra nos infunde valor para el futuro. Willy Brandt ha rendido grandes servicios a Europa.