RESOLUCION B3-1570, 1577, 1582, 1594, 1597 y 1620/92
Resolución sobre la extensión del conflicto en la antigua Yugoslavia
El Parlamento Europeo,
- Vistas sus resoluciones anteriores sobre la situación en la antigua Yugoslavia, en particular, su resolución de 29 de octubre de 1992, sobre la inminente catástrofe en Bosnia y la violación de los derechos humanos en la antigua Yugoslavia,
A. Preocupado por la continuación del pavoroso conflicto en Bosnia-Herzegovina y por el peligro creciente de que éste se extienda a otras regiones de la antigua Yugoslavia, especialmente Kosovo y la antigua República yugoslava de Macedonia,
B. Considerando el peligro de extensión del conflicto a los países limítrofes,
En lo que respecta a la guerra en Bosnia-Herzegovina:
1. Reitera su enérgica condena de las matanzas de civiles y las violaciones de mujeres, cometidas en particular por la fuerzas serbias, y rechaza la política de limpieza étnica y el asedio de ciudades indefensas;
2. Comprueba con horror que miles y miles de refugiados y de antiguos prisioneros de los campos de concentración no pueden abandonar Bosnia-Herzegovina porque ningún país está dispuesto a acogerlos y pide a los Estados miembros que abran urgentemente sus fronteras y faciliten urgentemente fondos para resolver el problema de los refugiados, de conformidad con el principio de reparto equitativo de la carga;
3. Estima muy insuficientes las reacciones de los Estados miembros al llamamiento del ACNUR de aceptar ciertas categorías de refugiados;
4. Apoya los esfuerzos de la copresidencia de la Conferencia Internacional por encontrar una solución al conflicto, en particular, la propuesta de un proyecto de constitución para la República de Bosnia-Herzegovina y el respeto de su integridad territorial;
5. Estimula y apoya los esfuerzos de todos aquellos que, sobre todo en Serbia y Montenegro, respetan los valores democráticos y humanitarios y se oponen a la política belicista del régimen de Milosevic; considera que los medios de comunicación independientes pueden desempeñar un papel fundamental;
6. Manifiesta su preocupación por la impotencia de las tropas de la FORPRONU y expresa su deseo de que se redefinan urgentemente el cometido y las misiones de las tropas de las Naciones Unidas;
7. Subraya, a este respecto, la importancia de la audiencia pública sobre los aspectos militares del conflicto organizada por el Parlamento Europeo;
8. Considera justa y necesaria la cooperación de los Estados miembros con el Gobierno legítimo de Bosnia-Herzegovina, con el fin de ayudarle a defender los derechos que se le garantizan en tanto miembro de las Naciones Unidas;
9. Acoge con satisfacción la tardía decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, de 16 de noviembre de 1992, de intensificar el embargo contra Serbia y Montenegro y pide a los Estados miembros que observen cabalmente dicho embargo y cooperen plenamente en su aplicación; insiste en la necesidad de desplegar observadores militares de las Naciones Unidas en los países limítrofes de Serbia y Montenegro, con objeto de garantizar una aplicación efectiva del embargo;
En lo que respecta a Kosovo:
10. Reitera su condena a la supresión de las instituciones de la provincia autónoma de Kosovo, incluido el Parlamento, por parte de las autoridades serbias;
11. Condena enérgicamente la depuración masiva de albaneses en la policía, en los tribunales y en todas las estructuras sociales y hace, a este respecto, un llamamiento a la comunidad internacional para que intervenga con objeto de impedir que la política de "limpieza étnica" se reproduzca en Kosovo;
12. Pide que se envíen lo antes posible a Kosovo observadores internacionales encargados de informar de manera permanente a las autoridades interesadas y a la opinión pública internacional sobre las violaciones de los derechos humanos y étnicos;
13. Pide a las autoridades serbias que pongan fin a las violaciones de los derechos humanos y étnicos y que adopten medidas para garantizar la libertad de prensa, incluida la prensa en lengua albanesa, garantizar el normal funcionamiento de los servicios sanitarios de Kosovo y permitir un desarrollo sin trabas de la enseñanza primaria, secundaria y superior; pide, en particular, al Gobierno serbio que permita al periódico "Bujku" continuar su publicación, de forma que siga existiendo un servicio de información en lengua albanesa en Kosovo;
14. Condena los actos de violencia cometidos contra civiles en Pristina, en los que están implicados el ejército "yugoslavo" y fuerzas serbias bajo la responsabilidad de las autoridades de Serbia;
En lo que respecta a la antigua República yugoslava de Macedonia:
15. Expresa su temor de que el conflicto bélico se extienda en fecha próxima al territorio de esta ex República yugoslava;
16. Insiste en que las autoridades de la antigua república yugoslava de Macedonia deben respetar todas las precondiciones establecidas por el Consejo Europeo para un posible reconocimiento diplomático de la mencionada región y pide al Consejo que adopte todas las iniciativas necesarias para poner fin al punto muerto;
17. Acoge con satisfacción la iniciativa del Gobierno griego de garantizar las fronteras de la antigua República yugoslava de Macedonia y constata con satisfacción que la propuesta ha sido respaldada y confirmada por todos los países vecinos;
18. Insta al Consejo y a la comunidad internacional a que adopten todas las medidas necesarias, por ejemplo el despliegue de las tropas FORPRONU y de observadores de la Comunidad Europea en las fronteras y en el interior del territorio de esta República, con el objeto de garantizar la estabilidad e integridad de la misma y todos los derechos de las minorías de la región;
19. Insta a la Comisión a presentar nuevamente al Consejo una propuesta de ayuda humanitaria urgente a la población de la antigua República yugoslava de Macedonia y pide al Consejo que apruebe esta propuesta;
20. Pide una supervisión permanente de la situación de las minorías en los Estados balcánicos por parte de las CE y de las Naciones Unidas;
21. Condena toda la desinformación que produce confusión y desestabiliza la ya precaria situación política en la región de los Balcanes;
22. Hace un llamamiento a todas las Repúblicas de la antigua Yugoslavia para que tomen medidas concretas con objeto de garantizar el respeto de los derechos humanos, con independencia de la afiliación étnica o lingüística, así como la igualdad política y cultural de todos los ciudadanos;
23. Encarga a su Presidente que transmita la presente resolución al Consejo, a la Comisión, a la Cooperación Política Europea y a las autoridades implicadas en el conflicto.