RESOLUCION B3-1744/92
Resolución sobre los estragos causados por las minas
El Parlamento Europeo,
A. Consciente de los estragos provocados por las minas en Afganistán, Angola, Camboya, el Kurdistán iraquí, Mozambique, Laos y Somalia, así como en algunas regiones de la América central y, cada vez con mayor frecuencia, en Bosnia-Herzegovina, y de que estas minas están destinadas a mutilar y no a matar, dejando tras de sí numerosas víctimas, en su mayoría civiles, incluídos miles de niños,
B. Consciente de que, según las organizaciones no gubernamentales que luchan contra esta plaga, el número de minas en Afganistán se sitúa entre 10 y 12 millones, y que al ritmo en que se desarrollan las tareas de levantamiento de minas, serán necesarios miles de años,
C. Consciente de que en Camboya unas 36.000 personas han perdido algún miembro, al caer víctimas de estas minas,
D. Alarmado por el papel de algunos Estados miembros en la fabricación y venta de estas minas,
E. Preocupado por el hecho de que las tareas de levantamiento de minas se hayan visto aplazadas por la incapacidad de los Estados miembros y de otros miembros de las Naciones Unidas a la hora de facilitar los medios financieros necesarios,
1. Pide a todos los Estados miembros que aún no lo hayan hecho que ratifiquen el Convenio de las Naciones Unidas sobre la prohibición o limitación del uso de determinadas armas clásicas que pueden considerarse excesivamente nocivas o de alcance indiscriminado;
2. Insta a los ministros reunidos en el marco de la Cooperación Política que extiendan dicho Convenio a los conflictos internos;
3. Pide, como medida de urgencia, el establecimiento de una moratoria europea de cinco años para la venta, traslado y exportación de minas antipersonales y cualquier asistencia militar conexa, salvo si se trata de operaciones destinadas a reducir al mínimo los riesgos, a efectuar tareas de limpieza de minas o a destruir efectivamente las minas;
4. Insiste en la necesidad de garantizar a las unidades militares especiales y a las ONG que trabajan en las tareas de limpieza de minas, los recursos necesarios para proseguir y desarrollar aún más su labor, en la medida de que se disponga de personal cualificado suplementario;
5. Pide a los Estados miembros que sean miembros del Consejo de Seguridad que planteen la cuestión de saber cómo asegurar que las tareas de limpieza de minas se considere un problema de la mayor urgencia;
6. Señala que la presencia de un elevado número de estas minas hace imposible cualquier recuperación económica, especialmente en sociedades en las que predomina la agricultura o el pastoreo;
7. Encarga a su Presidente que transmita la presente resolución a la Comisión, al Consejo, a los ministros reunidos en el marco de la Cooperación Política, a los miembros del Consejo de Seguridad y al Secretario General de las Naciones Unidas.