RESOLUCION B3-0194 y 0201/93
Resolución sobre los derechos humanos y la situación en Haití
El Parlamento Europeo,
A.Teniendo en cuenta la misión de evaluación de las consecuencias de la crisis llevada a cabo por una delegación de la Asamblea Paritaria ACP-CEE entre el 9 y el 11 de diciembre de 1992,
B.Profundamente preocupado por la persistencia y agravamiento de la crisis política, económica y social que afecta al país desde el golpe de Estado del 29 de septiembre de 1991 que derrocó al Presidente Aristide, legítimamente elegido por sufragio universal directo,
C.Condenando la represión y las numerosas violaciones de los derechos humanos perpetradas por los partidarios del golpe de Estado,
D.Observando que, a pesar de las presiones ejercidas por la comunidad internacional, entre ellas el embargo y el aislamiento diplomático de hecho del Gobierno de Haití, la situación sigue bloqueada,
E.Alarmado por el drama de los refugiados del mar, que, poniendo su vida en peligro, intentan escapar, desgraciadamente en vano, de la miseria y la explotación para obtener asilo en otro país, y a quienes se ha negado el acceso,
F.Subrayando el importante papel que desempeñan las ONG haitianas y extranjeras, tanto en materia de ayuda humanitaria como en el ámbito de la acción social,
1.Reitera su solidaridad con el pueblo haitiano y manifiesta su pesar a las familias de las víctimas;
2.Hace hincapié en la separación cada vez más clara entre el país real y cierta clase dirigente totalmente desconectada de la realidad social, y denuncia los riesgos políticos que acarrea el mantenimiento de esta situación;
3.Recuerda que, para el pueblo haitiano, el presidente Aristide representa el símbolo de su lucha secular contra la opresión y la dictadura;
4.Manifiesta su solidaridad con la población haitiana víctima del golpe de Estado y que lucha por el restablecimiento de la democracia y de sus derechos;
5.Observa que todos los intentos de solución elaborados por los golpistas han fracasado porque no respetan la voluntad del pueblo haitiano expresada en las elecciones de diciembre de 1990;
6.Manifiesta su satisfacción por la determinación del pueblo haitiano que, con su negativa a participar en un simulacro de elecciones legislativas parciales, ha dado lugar a un nuevo fracaso del Gobierno de facto al negarle toda legitimidad;
7.Manifiesta su convicción de que no se encontrará ninguna solución a la crisis si no es mediante el reconocimiento de la legitimidad del Presidente Aristide por todas las partes implicadas;
8.Manifiesta también su convicción de la absoluta necesidad de que los representantes de todas las fuerzas políticas, económicas y sociales demuestren su espíritu de apertura y de compromiso para alcanzar una solución negociada del regreso del Presidente Aristide y del restablecimiento de la democracia;
9.Considera que deberían servir de base para la negociación los principios incluidos en el proyecto de acuerdo de Washington (febrero de 1992) entre el Presidente Aristide y los representantes parlamentarios, a saber:
-el reconocimiento de la legitimidad del Presidente Aristide,
-la designación, por el Presidente, de un primer ministro entre los candidatos propuestos por el Parlamento,
-la constitución de un Gobierno de unión nacional,
-la fijación de las modalidades y de la fecha del regreso del Presidente Aristide,
-el respeto de la Constitución y, sobre todo, del principio de separación de poderes,
-la amnistía general, con la excepción de los delincuentes comunes;
10.Pide a la comunidad internacional, especialmente a la Comunidad Europea, que aumente la presión diplomática sobre las autoridades de facto de Haití para obligarles a celebrar una negociación sobre las modalidades de la vuelta al orden constitucional democrático;
11.Ante la perspectiva de esta negociación, manifiesta su satisfacción por la reciente decisión de enviar una misión de 500 delegados de las Naciones Unidas y de la OEA para velar por el respeto de los derechos fundamentales;
12.Pide a la Comisión que elabore un plan global de ayuda financiera y técnica a las actividades de las ONG, que supere el marco puramente humanitario para englobar también el ámbito social (salud, educación, formación, apoyo a las comunidades locales, etc.);
13.Espera de la administración del Presidente Clinton una actitud más humana y más generosa en relación con los inmigrantes haitianos;
14.Encarga a su Presidente que transmita la presente resolución al Consejo y a la Comisión, a los Gobiernos de los Estados miembros, al Secretario General de las Naciones Unidas, al Secretario General de la OEA y al Gobierno de los Estados Unidos.