RESOLUCION A3-0081/93
Resolución sobre la situación en Camboya
El Parlamento Europeo,
-Vista su resolución de 23 de noviembre de 1989 sobre Kampuchea,
-Vista su resolución de 10 de octubre de 1990 sobre la situación en Camboya,
-Vista su resolución de 12 de septiembre de 1991 sobre la situación en el Sudeste asiático,
-Vista su resolución de 17 de diciembre de 1992 sobre los estragos causados por las minas ,
-Visto el informe de la delegación ad hoc compuesta por los diputados Cheysson, Bourlanges y De Gucht, que efectuó, en nombre del Parlamento Europeo, una misión de información en Camboya del 2 al 9 de diciembre de 1992,
-Visto el artículo 121 de su Reglamento,
-Vistos el informe de la Comisión de Asuntos Exteriores y de Seguridad y la opinión de la Comisión de Desarrollo y Cooperación (A3-0081/93),
A.Dedicando un emotivo recuerdo a las víctimas del espantoso genocidio sufrido por Camboya en un pasado reciente,
B.Considerando que los Acuerdos de París de 23 de octubre de 1991 proporcionaban una base adecuada para una solución global con las garantías internacionales necesarias que podía permitir la restauración de la paz en Camboya y poner fin a 23 años de guerra civil, genocidio y ocupación extranjera,
C.Recordando que desde la firma de los acuerdos ha pasado ya un año y que a pocos meses de las elecciones previstas para mayo de 1993, el no respeto de los aspectos militares de los acuerdos de paz hace temer por el buen desarrollo de la consulta electoral y por el proceso de paz en su conjunto, como señala la Resolución 792 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, de fecha de 27 de noviembre de 1992,
D.Considerando la negativa de los jemeres rojos a aceptar el desarme de sus tropas, calculadas en aproximadamente 10.000 hombres, lo que ha hecho imposible su desmovilización y acuartelamiento, mientras que aproximadamente 50.000 soldados de las otras facciones, de un total calculado en 200.000, sí han sido agrupados en cuarteles; considerando asimismo otras numerosas violaciones que han impedido el paso a la fase II del plan de paz, prevista para el 13 de junio de 1992 por los acuerdos de París,
E.Considerando que con el incumplimiento de los Acuerdos de París, especialmente a través de sus acciones bélicas, los jemeres rojos han demostrado que no habían renunciado a reinstaurar su poder por métodos brutales y que, por consiguiente, sigue habiendo un riesgo real de que el país quede nuevamente inmerso en el horror,
F.Considerando que el clima general de inseguridad que por todo ello reina en Camboya no permitirá celebrar las elecciones generales de mayo de 1993 en las condiciones deseables de neutralidad política,
G.Considerando que la situación de bloqueo del proceso de paz establecido en los Acuerdos de París obliga a la APRONUC a una intervención más directa, más polémica y, por lo tanto, más expuesta de lo previsto en el restablecimiento de las condiciones mínimas de seguridad y neutralidad que se requieren para la celebración de elecciones democráticas,
H.Considerando que en determinados ámbitos la APRONUC ha obtenido excelentes resultados, como lo demuestra el hecho de que más de 4 millones de personas, de un total de electores estimado en 4,5 millones, se hayan inscrito en las listas electorales y que 320.000 personas, de un total estimado de 350.000 refugiados, hayan sido repatriadas,
I.Considerando que el 27 de noviembre de 1992 el Consejo de Seguridad decidió mantener la celebración de las elecciones generales en el mes de mayo de 1993,
J.Considerando que en las regiones a las que APRONUC no tiene libre acceso la población se verá privada del derecho de voto, debido a la obstrucción por parte de los jemeres rojos,
K.Considerando que la guerra y la represión sufrida durante los últimos 20 años han obligado a un gran número de camboyanos a abandonar el país e instalarse fuera del territorio jemer, sin perder por ello la nacionalidad, dado que se trata de un país marcado por la tradición del "ius sanguinis",
L.Tomando nota de la recomendación del Consejo de Seguridad de celebrar, además de las elecciones generales de mayo de 1993, elecciones presidenciales,
M.Considerando que los jemeres rojos obtienen ingresos considerables del comercio transfronterizo que practican desde los territorios que controlan, es decir, la exportación a Tailandia de maderas, piedras preciosas y minerales, con unas condiciones y un ritmo escandalosos y que dan origen a un auténtico desastre ecológico,
N.Preocupado por el respeto de los derechos humanos, más concretamente una vez que la APRONUC haya terminado su misión en el país, y consciente de la necesidad de preservar los logros alcanzados en este ámbito,
O.Recordando los estragos causados en Camboya por las minas, que han supuesto la mutilación de 36.000 personas, en su mayoría civiles y especialmente niños,
P.Deplorando el estado de abandono y el pillaje sufrido por los lugares históricos de Angkor,
Q.Considerando que el incumplimiento parcial de los Acuerdos de París impone nuevas responsabilidades a la Comunidad internacional y, en particular, obliga a las Naciones Unidas a no desentenderse de Camboya hasta que las fuerzas armadas rivales de las distintas facciones no sean sustituidas por una fuerza nacional de seguridad jemer,
1.Expresa su consideración para con el representante especial del Secretario General de las Naciones Unidas y su apoyo a la APRONUC, principal operación de las Naciones Unidas en el mundo;
2.Rinde homenaje a la función de moderación y estabilidad desempeñada por el Príncipe Norodom Sihanouk en su calidad de Presidente del Consejo Nacional Supremo de Camboya;
3.Opina que es conveniente organizar las elecciones presidenciales conjuntamente con las elecciones legislativas, con el fin de garantizar la estabilidad y la seguridad durante el período de transición anterior y posterior a las elecciones;
4.Expresa su inquietud por las acciones violentas llevadas a cabo contra sus competidores por las facciones que han aceptado participar en las elecciones generales y, en particular, las operaciones desarrolladas por elementos que dicen pertenecer al Partido del Pueblo (partido apoyado por el Gobierno de Phnom Penh);
5.Condena firmemente la actitud de los jemeres rojos, que se niegan a aplicar los acuerdos de París de octubre de 1991 y a desarmar y, por consiguiente, desmovilizar y acuartelar sus tropas, así como las violaciones del alto el fuego, las trabas a la actuación de las ONG, los ataques contra miembros de la APRONUC y la prohibición a ésta de acceder a las zonas que ellos controlan, impidiendo de este modo que la población de los territorios situados bajo su control participe en las elecciones;
6.Lamenta que la APRONUC y el Consejo Nacional Supremo no hayan adoptado medidas administrativas para permitir la inscripción en el censo electoral de la población jemer que reside fuera de Camboya, particularmente en Europa,
7.Constata que la imposibilidad de aplicar las disposiciones previstas en materia de desarme, acuartelamiento y desmovilización supone que la seguridad y la paz no estarán garantizadas en Camboya en el momento de las elecciones y que, en consecuencia, la comunidad internacional sigue teniendo a este respecto una gran responsabilidad que rebasa las elecciones presidenciales y legislativas;
8.Solicita a las Naciones Unidas que adopte todas las medidas técnicas, financieras y humanas necesarias para que la APRONUC pueda garantizar el cumplimiento de las disposiciones de los Acuerdos de París que establecen el desarme, el acuartelamiento y la desmovilización de las fuerzas existentes en el territorio;
9.Solicita a las Naciones Unidas que no abandone a Camboya a su suerte tras las elecciones que se celebrarán en la primavera de 1993 y que mantengan, en consecuencia, una fuerza de seguridad que permita el enraizamiento de la nueva democracia camboyana hasta que no se elimine definitivamente la amenaza militar de los jemeres rojos;
10.Se congratula, por consiguiente, del interés demostrado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en su Resolución de 27 de noviembre de 1992 por lo que se refiere a la seguridad en Camboya tras las elecciones y recomienda que el representante del Secretario General de las Naciones Unidas constituya y dote de personal con la mayor rapidez un aparato jemer de seguridad, aparato destinado a sustituir en el plazo más breve posible a las fuerzas armadas de las distintas facciones con objeto de garantizar la unidad, la integridad territorial y la seguridad de Camboya;
11.Pide a las Naciones Unidas que preparen desde estos momentos la política de desarrollo económico de Camboya, utilizando del mejor modo posible los considerables importes gastados actualmente en el territorio camboyano al margen de los circuitos económicos y monetarios camboyanos y sin beneficio para la población e integrando en el mismo la ayuda económica prometida en la Conferencia de Tokio de julio de 1992, así como las restantes ayudas bilaterales y multilaterales y los ingresos por exportación cuando éstas se controlen; recomienda que de ello se trate en la conferencia económica prevista en virtud de la Resolución 792 del Consejo de Seguridad; solicita que esta ayuda al desarrollo social y económico se preste en colaboración con la población local y las ONG que trabajan en Camboya, así como en el respeto del mercado local y del medio ambiente;
12.Toma nota con satisfacción de la ayuda alimentaria, la ayuda a los refugiados y la ayuda de urgencia concedidas por la Comunidad, a través de las organizaciones no gubernamentales, pero insiste en que la Comisión esté representada en la capital camboyana -como ya ha pedido el Parlamento en diferentes ocasiones- y en que la Comunidad esté presente en las reuniones internacionales sobre el futuro de Camboya -lo que actualmente no ocurre;
13.Se congratula de la decisión 792 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que da curso a la recomendación del Consejo Nacional Supremo de Camboya de 22 de septiembre de 1992 de imponer una moratoria a las exportaciones de maderas y pide a los Estados afectados por este comercio y concretamente a Tailandia que respeten la prohibición;
14.Pide al Consejo Nacional Supremo de Camboya y al Consejo de Seguridad que impongan asimismo una moratoria análoga a la exportación de minerales y piedras preciosas e insta asimismo a los Estados interesados, en particular a Tailandia, a que respeten el embargo.
15.Pide a la APRONUC que garantice el respeto de estas dos decisiones mediante la creación en Camboya de puestos de control a lo largo de la frontera con Tailandia y el recurso al uso de la fuerza en caso necesario;
16.Reitera su solicitud de moratoria europea de cinco años para la venta, transporte y exportación de minas antipersonales y cualquier asistencia militar conexa;
17.Recuerda su solicitud a los Estados miembros que son miembros del Consejo de Seguridad de que intervengan para conseguir que el levantamiento de minas se considere como un problema de extrema urgencia;
18.Decide enviar una delegación de observadores a las elecciones generales que se celebrarán en mayo de 1993;
19.Pide a la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que designe un ponente sobre la situación de los derechos humanos en Camboya, para que sea posible conservar íntegramente, después de la salida de la APRONUC, los logros alcanzados al respecto y para sensibilizar a la comunidad internacional sobre este problema;
20.Pide que la conservación de las localidades históricas de Angkor, ya inscritas en la lista del patrimonio cultural de valor universal excepcional elaborada por la UNESCO en el marco del Convenio sobre el Patrimonio Mundial, sea objeto de la atención particular de la Comunidad y de los Gobiernos de los Estados miembros;
21.Encarga a su Presidente que transmita la presente resolución al Consejo y a la Comisión, al Secretario General de las Naciones Unidas, al Presidente del Consejo Nacional Supremo de Camboya, al Representante especial del Secretario General de las Naciones Unidas en Phnom Penh y al Gobierno tailandés.