A3-0158/93
Propuesta de resolución sobre las relaciones entre la Comunidad y el Magreb
El Parlamento Europeo,
-Vista la Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo sobre el futuro de las relaciones entre la Comunidad y el Magreb SEC(92)0401,
-Visto el artículo 121 de su Reglamento,
-Vistos el informe de la Comisión de Desarrollo y Cooperación y la opinión de la Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación (A3-0158/93),
A.Recordando que, dada la vecindad, los países del Magreb están a las puertas de Europa,
B.Recordando la importancia de los vínculos logrados a lo largo de la historia, los intercambios múltiples y la coexistencia de las diversas religiones,
C.Lamentando que, en términos económicos, las diferencias entre ambas orillas del Mediterráneo aumenten cada vez más y que veintitrés años de cooperación no hayan logrado reducirlas,
D.Recordando que las relaciones humanas con los países del Magreb y, en particular, la inmigración procedente de esa región constituyen un problema sumamente complejo, con consecuencias económicas, políticas y sociales,
E.Reiterando que las religiones son momentos de contacto entre culturas,
F.Considerando que si no se invierten las tendencias observadas durante estos últimos años, existe un riesgo importante de que triunfe el integrismo en los países del Magreb, lo que supondría graves consecuencias para las mujeres en los países afectados, así como para la Comunidad Europea,
1.Considera que, en el marco de la revisión de su política de desarrollo, la Comunidad Europea debe incluir entre sus prioridades a los países de la cuenca mediterránea y, en particular, a los del Magreb, sin que ello implique reducir la atención que se concede a las regiones ubicadas al sur de esta zona;
2.Comparte la opinión de la Comisión según la cual debe ponerse en marcha una nueva política entre la Comunidad y el Magreb que esté a la altura de los desafíos planteados por esta región y de lo que significan para la Comunidad;
3.Considera que esta nueva política debe servir de base para el establecimiento de una nueva política mediterránea de la Comunidad y, en consecuencia, reafirma su posición anterior en favor de una política global al respecto;
4.Manifiesta su satisfacción por la creación de la Unión del Magreb Arabe (UMA) y el deseo de que se reconozca oficialmente la dimensión bereber;
5.Considera que sería útil realizar un balance de las relaciones entre la Comunidad Europea y el Magreb, así como de la cooperación de ambas regiones;
6.Manifiesta su satisfacción de que la nueva cooperación propuesta por la Comisión rebase el marco exclusivamente gubernamental y tenga por objeto integrar intensamente las diferentes organizaciones de la sociedad;
7.Desea, no obstante, una colaboración más estrecha entre la Comisión de las Comunidades Europeas y las comisiones parlamentarias competentes en lo referente a la iniciativa, el contenido y la evolución de los programas de cooperación con estas organizaciones de la sociedad civil (Med-Invest, Med-Urbs, Med-Compos, Med-Media, ...);
Relaciones culturales y sociales
8.Considera que los obstáculos que no han permitido hasta ahora que la Comunidad alcanzara los objetivos que se había fijado en sus relaciones con el Magreb son, ante todo, de tipo cultural;
9.Considera, en consecuencia, que la cooperación en los asuntos culturales y sociales debe ser la prioridad de las relaciones entre la CE y el Magreb;
10.Afirma la interdependencia de las culturas y que ninguna de ellas dispone de características que se puedan imponer a otras tanto en las relaciones euromagrebíes como en el interior de cada país del Magreb;
11.Considera que la Comunidad Europea, por su misma naturaleza, está más capacitada que cada uno de sus Estados miembros para disipar los malentendidos y superar los obstáculos;
12.Desea que en la Comunidad y en el Magreb se produzcan cambios para que las nuevas generaciones crezcan en una cultura de paz y no de guerra;
13.Considera que estos cambios deben permitir un conocimiento mutuo suficiente que genere una mayor comprensión y aceptación en ambas riberas del Mediterráneo;
14.Se pronuncia en favor de un acercamiento de los actores socioculturales europeos y magrebíes -subrayando la participación de las mujeres en los países afectados- a través de la creación de estructuras y de instrumentos de información y de coordinación (redes, ciclos de conferencias, etc.) que respondan a las dificultades encontradas en el Magreb y en la Comunidad;
15.Estima que es indispensable desarrollar los intercambios culturales apoyándose especialmente en experiencias positivas como la que ha realizado Francia con la Misión para el Desarrollo de los Intercambios Mediterráneos;
16.Considera que el establecimiento de la cooperación cultural y social debe referirse también los problemas localizados tanto en la Comunidad como en el Magreb;
17.Se pronuncia, en consecuencia, a favor de una política activa de cooperación en el ámbito cultural y social a la que se concedan suficientes medios financieros y que se aplique en el Magreb y en la CE;
18.Recuerda que la dimensión de la democracia y de los derechos humanos forma parte de la política de desarrollo de la Comunidad y considera que los progresos en ese sentido facilitarán la cooperación euromagrebí;
19.Considera esencial que los países del Magreb se comprometan en un proceso de democratización real, basado en la participación y consideración de las preocupaciones y aspiraciones de la sociedad civil, el respeto a los derechos fundamentales de la persona, la igualdad entre hombres y mujeres, el cese inmediato de la práctica de la tortura y el respeto de las lenguas y culturas minoritarias;
20.Señala, en particular, el interés de la investigación común sobre la historia de la región mediterránea, así como de la investigación arqueológica;
21.Señala a la atención de los responsables de los medios de comunicación europeos que emiten en el norte de Africa la responsabilidad que les atañe en cuanto a las incomprensiones que pudieran surgir por las diferencias de percepción debidas a las diversas tradiciones culturales;
22.Está a favor de la promoción de medios de comunicación realizados en común y difundidos en ambas orillas del Mediterráneo especialmente para ayudar a los europeos a reducir su falta de conocimiento de los pueblos y culturas magrebíes;
23.Considera que la cooperación de la Comunidad en materia audiovisual se debe centrar prioritariamente en el apoyo a las redes nacionales y en la transferencia de técnicas y de tecnologías a las mismas, en la mejora bilateral de los bancos de imágenes y la ayuda a la traducción, en particular, en lo referente a los programas de educación y de formación;
24.Reafirma su apoyo a la creación de una universidad euroárabe, tal como se había planteado en Granada y de conformidad con la propuesta de la Mesa del Parlamento Europeo;
Diálogo político
25.Considera que únicamente una seria voluntad política por ambas partes permitirá superar los obstáculos existentes;
26.Considera que la igualdad y el respeto del otro y de la diversidad constituyen las únicas bases para desarrollar relaciones de cooperación;
27.Aprueba la propuesta de la Comisión encaminada a crear una verdadera colaboración entre Europa y el Magreb;
28.Considera que, para que cambien sustancialmente las relaciones entre Europa y el Magreb, cambio que la Comisión estima indispensable, deben adoptarse iniciativas políticas de gran alcance, como por ejemplo, una reunión de los Jefes de Estado de los Doce y de los países del Magreb o encuentros semejantes a las reuniones euroárabes celebradas en el Parlamento Europeo el 13 de junio de 1991 y el 26 de noviembre de 1992;
29.Considera que debería establecerse un marco institucional que pudiera, al margen de los Gobiernos, reunir a los diferentes interlocutores sociales;
30.Se congratula de que la democracia y los derechos humanos sean una de las dimensiones importantes de la cooperación entre la Comunidad Europea y el Magreb y considera que la realización de progresos en el ámbito de la democracia política, económica y social y en la situación de la mujer, pueden contribuir a mejorar las perspectivas del desarrollo y estima que es necesario alentar una rápida evolución de la situación jurídica de las mujeres, en particular en Marruecos y Argelia, hacia el reconocimiento de la igualdad de derechos entre hombres y mujeres;
Cooperación regional en el Magreb
31.Apoya a la UMA y considera que sólo avanzando hacia la integración regional magrebí se podrán alcanzar los objetivos de desarrollo de dichos países;
32.Insiste, en particular, en la necesidad de desarrollar las relaciones comerciales, financieras, etc., entre los países del Magreb, dentro del respeto recíproco de las culturas;
33.Pide a la Comisión que otorgue prioridad al apoyo a la integración magrebí;
34.Considera que las reformas económicas deben tener en cuenta las aspiraciones y necesidades, en especial sociales, de la población, cuya participación en la elaboración y puesta en práctica de estas reformas es indispensable para que se concrete el proceso de democratización;
35.Considera que Marruecos debe permitir la ejecución del plan de paz establecido por la ONU de conformidad con sus resoluciones 658 y 690 respecto al referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui;
Deuda y ajuste estructural
36.Pide que, de conformidad con el objetivo de una mejor coordinación de los Estados miembros interesados en el marco de la renovación de la política de desarrollo de la Comunidad, se elabore una estrategia de la CE respecto de la deuda del Magreb, cuyo objetivo principal sea la reducción o la reconversión de la deuda, tomando en consideración las propuestas presentadas por el Gobierno de Túnez de reconversión de la deuda en apoyo de medidas sociales, ecológicas y de desarrollo del capital humano;
37.Considera que esta estrategia por parte europea es el único medio para reducir el peso de la deuda que hipoteca el crecimiento económico de los países del Magreb;
38.Destaca que las reformas económicas aplicadas recientemente han dado resultados interesantes en Túnez y en Marruecos y han creado mejores condiciones para el desarrollo económico;
39.Considera inadmisible que, en materia de ajuste estructural, la Comunidad Europea deba compensar las consecuencias sociales de proyectos iniciados por las instituciones de Bretton Woods, en cuya elaboración sólo participó con carácter marginal;
40.Está a favor de la definición de una estrategia de la Comunidad Europea en materia de ajuste estructural, que ésta debería defender ante el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional;
Comercio
41.Considera que la Comunidad Europea debería reducir los obstáculos para el ingreso de productos agrícolas e industriales magrebíes, en particular, los alimentarios y los textiles, teniendo en cuenta, también, los intereses de los productores comunitarios;
42.Apoya la perspectiva de una zona de libre intercambio entre la Comunidad Europea y el Magreb pero considera que, en sí misma, no es suficiente para dar el impulso y la credibilidad necesarios para vincular firmemente el Magreb a Europa;
Cooperación financiera, formación, empleo e inversiones
43.Apoya la iniciativa de la Comisión encaminada a crear puestos de trabajo en los países del Magreb y está a favor de la ampliación de estos programas;
44.Destaca con satisfacción las acciones iniciadas por la Comisión para facilitar las empresas comunes en el ámbito de la producción y del sector servicios;
45.Considera que las pequeñas y medianas empresas son las más adecuadas para crear puestos de trabajo y se pronuncia en favor de la concesión de ayudas a los jóvenes empresarios;
46.Observa las necesidades y las importantes posibilidades que existen en materia de formación profesional y se pronuncia a favor de acciones diversificadas en este ámbito;
47.Estima indispensable una transferencia de tecnología y manifiesta el deseo de que se pongan en práctica programas de investigación tecnológica adaptada;
Medio ambiente
48.Observa la importancia del deterioro del medio ambiente en ambos lados del Mediterráneo; considera que es urgente parar esta evolución y que la solución a estos problemas exigen el establecimiento de la cooperación de ambas partes;
49.Considera, especialmente, que esta cooperación podría tener como objetivo prioritario la creación de una comunidad del agua y de la energía en el marco mediterráneo;
50.Encarga a su Presidente que transmita la presente resolución a la Comisión, al Consejo, a los Gobiernos de los Estados miembros, de los países del Magreb y de los terceros países de la cuenca del Mediterráneo.