A3-0245/93
Resolución sobre el proceso de desertificación en la Comunidad Europea y su control
El Parlamento Europeo,
-Vista la propuesta de resolución presentada por la Sra. Díez de Rivera sobre el control del proceso de desertificación en la Comunidad Europea (B3-0760/89),
-Vista su resolución de 14 de mayo de 1987 sobre el IV Programa de Acción de la Comunidad Europea en materia de Medio Ambiente con vigencia en el período 1987-1992,
-Visto su propio dictamen de 26 de mayo de 1989 sobre la mejora de la eficacia de las estructuras agrícolas en materia de repoblación forestal,
-Visto su propio dictamen de 26 de mayo de 1989 sobre el desarrollo y aprovechamiento de los bosques en las zonas rurales de la Comunidad,
-Visto su propio dictamen de 10 de julio de 1992 sobre la protección de los bosques de la Comunidad contra la contaminación atmosférica,
-Visto su propio dictamen de 10 de julio de 1992 sobre la protección de los bosques de la Comunidad contra los incendios,
-Visto su propio dictamen de 26 mayo de 1989 sobre la creación de un Sistema Europeo de Información y Comunicación Forestal,
-Visto su propio dictamen de 14 de marzo de 1990 sobre la creación de la Agencia Europea del Medio Ambiente y la Red Europea de información y de observación sobre el medio ambiente,
-Visto su propio dictamen de 14 de febrero de 1990 sobre el programa de Coordinación e Información sobre la situación del Medio Ambiente (CORINE) y los recursos naturales en la Comunidad,
-Visto su propio dictamen de 13 de septiembre de 1991 sobre la creación de un instrumento financiero para el medio ambiente (LIFE) que reemplaza e incorpora los programas (MEDSPA), (ACNAT) y (NORSPA),
-Visto su propio dictamen de 19 de noviembre de 1990 sobre la protección de los hábitats naturales y seminaturales de la fauna y flora silvestres,
-Vista su resolución de 17 de noviembre de 1992 sobre el Quinto Programa comunitario de Política y Actuación en materia de Medio Ambiente y Desarrollo sostenible,
-Vistos el informe de la Comsión de Medio Ambiente, Salud Pública y Protección del Consumidor y la opinión de la Comisión de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural (A3-0245/92),
A.Considerando que el suelo es el soporte físico sobre el que están asentados los ecosistemas terrestres y, en consecuencia, no puede soslayarse la importancia vital de su conservación para la flora, la fauna y la especie humana que dependen directa o indirectamente de él ;
B.Considerando que el continuo proceso de degradación de los suelos en las zonas áridas y semiáridas, debido a la concurrencia de factores físicos diversos (clima, relieve, tipo de suelo, etc.), y de actividades humanas adversas, han conducido a agravar este proceso de erosión del suelo que lenta e inexorablemente conducirá a la desertificación ;
C.Teniendo en cuenta que aplicando el índice de precipitación límite de 600 mm. anuales, a partir del cual se puede iniciar la desertificación, se incluye la mayor parte del Sur de Europa;
D.Considerando que gran parte de la superficie mediterránea europea - especialmente amplias comarcas del Sureste español (en las provincias de Almería, Granada y Murcia), el Levante y el Valle del Ebro, Castilla - La Mancha etc., el sur de la península italiana, Cerdeña, Sicilia, Córcega y gran parte de Grecia, así como el Alentejo y el Algarve portugueses - está sometida a un clima extremado, alternando largos períodos de sequía con intensas lluvias estacionales que aceleran este proceso de desertificación;
E.Considerando que en esta zona, la intensa e incorrecta ocupación humana durante milenios con sus secuelas de roturaciones, fuego, desforestaciones, pastoreo no regulado, erosión, salinización, etc. ha contribuído a acelerar el proceso de erosión del suelo y a crear condiciones favorables para futuros e irreversibles procesos de desertificación;
F.Teniendo en cuenta que, en los tres últimos siglos y más intensamente en los últimos decenios, la presión del ser humano sobre el medio ambiente se ha incrementado debido al aumento del empleo de energía y al desarrollo tecnológico que han permitido entre otros fenómenos la concentración de poblaciones y la intensificación agrícola, con la consiguiente utilización abusiva de herbicidas e insecticidas, la utilización de maquinaria pesada y los arados profundos que han acelerado los procesos de erosión en toda la Europa Comunitaria y especialmente en la Europa del Sur;
G.Considerando que la vulnerabilidad de los países mediterráneos a la desertificación aumentará con los cambios climáticos relacionados con el aumento de dióxido de carbono en la atmósfera;
H.Considerando que la acelerada erosión del suelo, que puede provocar pérdidas del orden de 100 a 200 TM por Ha y año en zonas vulnerables, representa una amenaza para la agricultura ya que disminuye la extensión y la productividad de la superficie agrícola por habitante, favorece las inundaciones, limita la capacidad de los embalses, limita la capacidad de retención y de infiltración del agua, reduciendo aún más los recursos hídricos ;
I.Considerando que la creciente desforestación, originada por los incendios forestales que se producen con grave intensidad cada verano, es otro factor determinante en el agravamiento de la erosión y de la desertificación;
J.Habida cuenta de que la distribución estacional de las lluvias en la Europa del Sur es muy irregular y asimismo lo es la distribución interanual, con precipitaciones de 200 mm en 24 horas, que puede alcanzar una intensidad de 100 mm/h ;
K.Considerando la preocupante falta de agua potable y para regadío existente en algunas regiones de la cuenca mediterránea y también la alarmantedegradación de la calidad del agua unido a un hiperconsumo y a una explotación masiva y sin control de las aguas subterráneas, que ha producido la salinización de los acuíferos y de los terrenos cultivables así como la desertificación de los bosques provocando un aumento de los incendios forestales;
L.Alarmados porque debido a todo ello, decenas de miles de personas ven destruídos sus medios de vida viéndose forzados a emigrar, y más de mil especies vegetales y de doscientos vertebrados están amenazados de extinción;
M.Considerando que la elaboración y la actualización de un catastro moderno aescala nacional y la redacción y revisión de los planes nacionales de uso del suelo constituyen requisitos indispensables pra limitar las actividades humanas incontroladas, aumentar la eficacia de las diferentes acciones, siendo un medio básico para hacer frente al fenómeno de la desertificación;
N.Considerando que el Tratado de Unión Europea firmado en Maastricht el 7 de febrero de 1992, establece como uno de sus objetivos principales fomentar un crecimiento sostenible respetuoso con el medio ambiente e integra, el requisito de la protección del mismo, en el establecimiento y ejecución de las demás políticas comunitarias;
O.Considerando que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, celebrada en junio de 1992 en Brasil, estableció en el capítulo XII de la Agenda XXI la elaboración de un Convenio Internacional para combatir la desertificación y la sequía y que la Comunidad Europea tiene la obligación moral de ser pionera en la aplicación de sus conclusiones y resultados;
1.Pide a la Comisión y al Consejo que hagan suyos los criterios y objetivos referentes a la lucha contra la desertificación definidos por la CNUMAD y consecuentemente, persigan, con los medios financieros adecuados, los siguientes objetivos:
a)elaborar un programa para la recogida de datos, información y observación sistemática de las regiones europeas expuestas a la desertificación y sequía, y fortalecer los conocimientos de los aspectos económicos y sociales de esos ecosistemas;
b)elaborar una política comunitaria de defensa y conservación de los suelos para luchar contra la degradación de las tierras, combatir la erosión, promover las actividades de conservación de los suelos, crear nuevas masas forestales y regenerar las ya existentes;
c)fomentar programas específicos de lucha contra la desertificación y la coordinación de dichos programas con los planes económicos y la planificación ecológica nacional;
d)promover la formación, la información, la participación de los agricultores, del público y agentes sociales y la educación medioambental con especial hincapié en la lucha contra la desertificación;
2.Pide a la Comisión y al Consejo que al diseñar la política agraria, forestal, de transportes, infraestructuras, industrial, energética, ordenación del territorio, etc., contemple la gravedad de los procesos de erosión y fundamente estas políticas de conformidad con una gestión sostenible del suelo;
3.Pide a la Comisión que establezca una verdadera estrategia en la lucha contra la desertificación, en coordinación con los Estados miembros afectados, y que se sustente en los siguientes principios y actuaciones :
a)conocimiento adecuado de la magnitud y mecanismos del fenómeno:
realización de cartografía a distintas escalas en las que se delimiten las áreas más erosionables y las mas afectadas por la erosión hídrica y eólica y que incluya mapas de los recursos hídricos;
creación, para los ecosistemas representativos de las áreas más afectadas, de una Red de áreas piloto de vigilancia sobre la contraminación de suelos y aguas, y evaluación de los procesos de desertificación;
b)desarrollo de técnicas de control :
fomento del desarrollo de técnicas de control que incluyan la implantación de especies colonizadoras en las áreas más difíciles, la repoblación forestal con especies autóctonas, la reimplantación de árboles de crecimiento lento, la repoblación mixta, y el diseño y experimentación de esquemas de explotación agropastoril adecuados al medio árido y semiárido;
c)elaboración de un plan de acciones para las áreas afectadas:
realización de un Plan Comunitario de acciones que coordine los Planes Nacionales y que destine los recursos a las áreas que soportan más graves consecuencias, localizándolas geográficamente y elaborando los proyectos por cuencas hidrográficas y con las medidas concretas pertinentes, proyectos que deberán incluir propuestas de ordenación territorial con los diferentes usos racionales de suelo en la cuenca afectada;
d) supervisión de los planes hidrológicos nacionales :
conocimiento de los recursos hídricos de cada cuenca y valoración de las repercusiones en el medio ambiente de posibles trasvases y limitación drástica del uso y consumo de los recursos hídricos, regulando cuidadosamente la utilización de las aguas subterráneas;
e)integración de las acciones de control en el contexto socio-económico:
promoción de las medidas mencionadas en el entorno económico y social fomentando la participación de los usuarios a través de programas de divulgación y de incentivos económicos;
4.Considera que es indispensable que se desarrolle una labor de información y divulgación, a fin de que, tanto los ciudadanos como las autoridades públicas tomen conciencia de la gravedad de los problemas que puede entrañar la creciente desertización en determinadas regiones de la Comunidad, y de la necesidad de otorgar una prioridad real a los programas y medidas para su corrección;
5.Pide a los Gobiernos que velen por una adecuada planificación de los usos de las aguas subterráneas;
6. Pide por tanto y de conformidad con el principio de prevención, que los estudios de impacto ambiental tomen también en consideración la calidad del suelo para que la utilización de nuevo suelo urbano, industrial o de infraestructuras se haga a costa de las tierras de peor calidad ;
7.Solicita a la Comisión que realice una exhaustiva valoración de las medidas contenidas en el IV Programa de Acción sobre la lucha contra la desertificación; así como de la participación financiera de la Comunidad, a través de los Reglamentos CEE 1609/89, 1610/89, 3528/86, 1613/89, 3529/86 y 1614/89, en la repoblación, desarrollo y valorización de los bosques en las zonas rurales, y en la protección de los bosques contra la contaminación y los incendios;
8.Solicita a la Comisión una evaluación actualizada de las acciones complementarias que, con apoyo comunitario, permiten el conocimiento y control de la desertificación; entre ellas, los resultados del Programa CORINE para identificar zonas de peligro, los trabajos de investigación del Programa EPOCH, y proyectos específicos como el EFDA;
9.Solicita a la Comisión una correcta utilización de los Fondos estructurales en el cuadro de los objetivos 1 y 5 b, de manera que se cumplan los imperativos de protección del medio ambiente garantizando la protección del suelo y de los recursos naturales y específicamente la lucha contra la erosión y la desertificación ;
10.Urge a la Comisión que la recuperación de la cobertura vegetal, el mantenimiento, control y restauración de los suelos en las zonas de la Comunidad más afectadas por los procesos de desertificación, sean una prioridad en la ejecución del Quinto Programa de Acción, tal y como se solicitaba en su citada resolución de 17 de noviembre de 1992 sobre el citado Programa ;
11.Solicita, que el bloque de medidas de lucha contra la desertificación, se instrumente contando con una financiación suficiente, a través del incremento de los fondos atribuidos al programa LIFE, el cual incorpora el Programa de Protección del Medio Ambiente en la Región Mediterránea (MEDSPA), y a través de fondos complementarios de ayuda a la reconversión de tierras para aprovechamientos extensivos, múltiples y no concentrados;
12.Solicita a la Comisión que en la Comunicación que tiene previsto presentar próximamente al Consejo sobre una nueva estrategia en el sector forestal contemple el papel de la política forestal como estrategia de lucha y control de los procesos erosivos y de desertificación y proponga, en su caso, nuevas medidas concretas y la coordinación y mejor articulación de las ya existentes; además, se intentará fomentar la utilización de las especies autóctonas tradicionales que permitan un mayor equilibrio entre agricultura, ganadería y silvicultura, en detrimento de aquellas especies resinosas y de crecimiento rápido que favorecen los incendios forestales y contribuyen a aumentar los procesos de desertificación;
13.Pide a la Comisión y al Consejo que se establezca un verdadero Fondo Forestal Europeo, que permita la eficaz defensa de los bosques, suregeneración y extensión en apoyo del medio ambiente y del equilibrio de los ecosistemas;
14.Considera que en las zonas marginales más afectadas por el problema de la erosión y desertización podría ser conveniente que la legislación nacional y comunitaria fomentara la posibilidad de que se concedieran créditos privilegiados, ya sea a particulares o a entidades locales representativas que se comprometieran a participar en proyectos de reforestación y de gestión y aprovechamiento forestal;
15.Pide a la Comisión que establezca la máxima coordinación con los Estados miembros y con los Organismos estatales especializados de control en particular los dependientes de las Cuencas Hidrográficas, así como con las Regiones o Comunidades más afectadas por el proceso de desertificación. Y que en su día, la Agencia Europea del Medio Ambiente coordine, con estos organismos estatales, regionales y comarcales, la investigación científica y los controles técnicos de los procesos;
16.Señala la conveniencia de que los Estados miembros apoyen la realización de proyectos piloto de lucha contra la desertificación en determinadas zonas, ya que además de los efectos positivos concretos, éstos pueden adquirir un gran interés en base a su carácter demostrativo que favorezca la extensión de este tipo de experiencias a otras zonas;
17.Manifiesta su preocupación ante el hecho de que la reforma de la PAC comporte un progresivo abandono de tierras de cultivo marginales, sin que ello vaya acompañado de medidas de conservación del suelo, en lugares en los que la falta de alternativas económicas y de fomento de actividades complementarias en el mundo rural, unido a la estructura de la población agraria, den como resultado la desaparición de la actividad humana y la emigración; a tal efecto, solicita que los Estados miembros incentiven la aplicación de las medidas complementarias a la reforma de la PAC, de conservación del suelo agrícola, de fomento de la reforestación, y prácticas agrícolas conformes al medio ambiente, así como la promoción de programas integrales de desarrollo rural;
18.Pide a la Comisión que dentro del marco de la Política Agrícola Común se adopten urgentemente medidas preventivas y de regeneración para paliar el problema de la desertización en los suelos áridos de las regiones mediterráneas, con la creación de medidas financieras concretas destinadas a incentivar los productos de los agrosistemas y ecosistemas tradicionales de estas zonas mediterráneas, que permitan el mantenimiento de un buen equilibrio entre agricultura, ganadería y silvicultura, así como de las técnicas de cultivo asociadas (aterrazamiento de los suelos, ganadería trashumante, ...) que protegen a los suelos de la erosión;
19.Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión y a los Gobiernos de los Estados miembros.