A3-0361/93
Resolución sobre los aspectos medioambientales del programa PHARE en los países del Acuerdo de Visegrad (Polonia, República Checa, Eslovaquia y Hungría)
El Parlamento Europeo,
-Vista la propuesta de resolución presentada por el Sr. Collins y otros sobre las medidas ecológicas que han de adoptarse en Polonia y Hungría (B3-0468/89),
-Vistos el informe de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Protección del Consumidor y la opinión de la Comisión de Relaciones Económicas Exteriores (A3-0361/93),
A.Considerando que el programa PHARE confiere un gran poder a la Comisión y que no existe control parlamentario alguno en cuanto a la aplicación de los recursos comunitarios,
B.Considerando que la solución de los problemas medioambientales en los países receptores de las ayudas concedidas en virtud del programa PHARE constituye una tarea titánica en la que la Comunidad, a modo de complemento de las ayudas bilaterales y de las ayudas concedidas a través del BEI, el BERD, el Banco Mundial y el FMI, ha de desempeñar un papel importante, dada la solidaridad europea y dadas las repercusiones favorables que ello tendría en el medio ambiente en la Comunidad,
C.Considerando que muchos problemas medioambientales tienen un carácter transfronterizo y que, por tanto, la cooperación europea con los países receptores de las ayudas a través de, entre otras instituciones, la Agencia Europea de Medio Ambiente, próxima a constituirse, resulta de importancia eminente,
D.Considerando que el número de países que reciben ayudas a través del programa PHARE ha aumentado considerablemente en poco tiempo; que el presupuesto del que dispone este programa se ha multiplicado y que el número de sectores políticos beneficiarios de las ayudas se ha ampliado fuertemente,
Aspectos generales
1.Opina que la selección de proyectos se corresponde con las prioridades establecidas por los Gobiernos polaco, checo, eslovaco y húngaro;
2.Lamenta que la proporción de los recursos facilitados por el programa PHARE para sufragar los gastos relacionados con el medio ambiente se haya reducido de manera alarmante en los últimos años, e insiste en que en los años venideros se cumpla la previsión original de reservar un 25% de los recursos para los gastos medioambientales;
3.Apoya el objetivo del programa PHARE de contener a corto plazo las fuentes de mayor contaminación medioambiental y de aspirar, en un plazo más prolongado, a un desarrollo económico sostenible y a la prevención de la contaminación;
4.Subraya que también en los sectores de la agricultura, el transporte y la energía han de tenerse en cuenta los intereses medioambientales y hace hincapié en la importancia de la agricultura y la ganadería ecológica y biológica;
5.Destaca que ha de prohibirse la exportación de residuos a los países no miembros de la OCDE y, por tanto, también a los países receptores de las ayudas que otorga el programa PHARE;
6.Opina que la conservación de la naturaleza ha de constituir un elemento importante del programa PHARE y que han de apoyarse sobre todo los parques naturales transfronterizos;
7.Desea que entre el 1 y el 5% de los recursos facilitados a través del programa PHARE puedan destinarse a un servicio de pequeñas ayudas ("small grants facility") que pueda ser utilizado tanto por la Comisión como por los países receptores;
8.Opina que en el presupuesto 1994 ha de incrementarse considerablemente la dotación de recursos para el programa PHARE y que los mismos han de destinarse, en particular, a proyectos regionales, tales como:
-el Programa integrado medioambiental para la cuenca del Danubio,
-el Programa regional medioambiental para el mar Negro,
-el Programa integrado para el mar Báltico,
-el Triángulo Negro,
-la teledetección y el uso de datos obtenidos por satélite,
-el fomento de la participación y la concienciación de los ciudadanos - Centro regional medioambiental en Budapest;
9.Considera necesario que todos los proyectos de cierta envergadura sean objeto de la elaboración de un estudio de las repercusiones en el medio ambiente, con objeto de evitar que se adopten decisiones relativas a inversiones que puedan afectar de manera desmesurada al medio ambiente o provocar daños medioambientales que más tarde sólo puedan ser subsanados mediante una inversión varias veces superior a los recursos invertidos;
10.Señala que surgirán cada vez más voces pidiendo la concesión de ayudas bilaterales en lugar de comunitarias, si no se tienen suficientemente en cuenta las críticas de las que ha sido objeto el programa PHARE;
11.Apoya a la organización GLOBE-CE, que facilita la cooperación entre los diputados de los Parlamentos de los países del Programa PHARE y los diputados al Parlamento Europeo que participan activamente en el ámbito de la preservación del medio ambiente; en este sentido, reitera su deseo, manifestado en su Resolución de 19 de noviembre de 1991 sobre una necesaria cooperación parlamentaria paneuropea en materia de medio ambiente, de establecer una red formada por diputados al Parlamento Europeo y por diputados de los Parlamentos nacionales del continente europeo y opina que esta red (GLOBE-EUROPA) debería poder recibir apoyo económico con cargo a los fondos del Programa PHARE;
Países receptores de las ayudas
12.Considera de suma importancia que los países receptores de las ayudas participen desde un principio en las actividades de la Agencia Europea de Medio Ambiente, tan pronto como ésta comience a funcionar;
13.Propone una cooperación muy estrecha con los parlamentos de los países receptores de las ayudas en cuanto a la puesta en marcha y la evaluación del programa PHARE;
14.Hace hincapié en que las autoridades y ONG locales y los equipos encargados de la ejecución y gestión de los proyectos han de tener voz y voto en lo relativo a la modalidad de ejecución de éstos;
15.Pide a la Comisión que vele por que los países receptores de las ayudas obtengan condiciones de garantía sólidas en relación con los bienes de inversión que se les entreguen;
Comisión de las Comunidades
16.Comprende que la Comisión haya tropezado con dificultades en la fase inicial de PHARE en cuanto a la fijación de los recursos, como consecuencia de la ausencia de suficientes estructuras administrativas en los países receptores;
17.Es completamente consciente de que conviene postergar los compromisos y desembolsos para poder hacerlos de manera razonada y responsable, en lugar de precipitarse y cometer equivocaciones al respecto;
18.Pide a la Comisión que agilice los procedimientos internos del programa PHARE, a fin de que puedan contraerse los compromisos y efectuarse los desembolsos con mayor rapidez;
19.Lamenta el hecho de que los recursos del programa PHARE no puedan destinarse, prácticamente, a las inversiones relacionadas con el medio ambiente; lamenta, asimismo, que en la mayoría de los casos sólo puedan financiarse con ellos los estudios preliminares de los proyectos que posteriormente puedan ejecutar los gobiernos nacionales, en su caso con ayuda del BEI, del BERD, del Banco Mundial o de otros bancos;
20.Lamenta que se haya recurrido a gran número de consultores y peritos procedentes de países de la Comunidad, que a menudo demuestran no estar suficientemente informados de la situación y de las costumbres reinantes en los países receptores; insiste en que, en la medida de lo posible, se contrate a consultores y peritos locales, que, por unos honorarios considerablemente inferiores a los que cobran sus homólogos occidentales, ofrecen servicios que encajan mejor en las circunstancias locales;
21.Expresa su descontento por el hecho de que la Comisión desarrolle sus actividades fuera de la Comunidad de manera sumamente autónoma, sin consultar casi al Parlamento, lo que dificulta el control respecto de las políticas aplicadas;
22.Censura a la Comisión por la falta de información y de transparencia en relación con la evaluación de los primeros años de funcionamiento del programa PHARE; señala que resulta inaceptable que el informe de evaluación relativo a 1991 siga siendo un documento interno de la Comisión;
23.Insta a la Comisión a que no limite el intercambio de expertos en materia de medio ambiente exclusivamente a los funcionarios, sino que lo oriente asimismo a las empresas y a las organizaciones no gubernamentales;
24.Censura a la Comisión por el suministro de plaguicidas por un importe de 50 millones de ecus;
25.Insiste en que el Servicio Operativo del programa PHARE ha de estar dotado de un organigrama que se corresponda con la ejecución de sus tareas y con la eficacia que se pretende que tenga; opina que para ello la Comisión ha de aplicar una política de personal flexible, para facilitar el traslado de personal de una dirección general a otra;
26.Pide a la Comisión que determine un fundamento jurídico para cada uno de los elementos que componen el programa PHARE, con objeto de fijar los objetivos, recursos y procedimientos de toma de decisiones de manera más exhaustiva que en el Reglamento existente relativo a este programa;
27.Insiste en que se ha de transmitir al Consejo y al Parlamento una evaluación más rápida en la que consten los progresos alcanzados hasta el momento enlos proyectos iniciados, y desea un suministro de información más rápido al Parlamento Europeo;
28.Acoge con satisfacción el enfoque más bien programático de la Comisión, que sustituye al enfoque fragmentado por proyectos aplicado al principio;
29.Encarga a su Presidente que transmita la presente resolución a la Comisión, al Consejo, a los Gobiernos de los Estados miembros, al Banco Europeo de Inversiones, al Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, y a los Gobiernos y Parlamentos de Polonia, la República Checa, Eslovaquia y Hungría.