A3-0215/94
Resolución sobre las repercusiones económicas y comerciales de la situación centroamericana en la Comunidad
El Parlamento Europeo,
-Vista su resolución de 22 de febrero de 1991 sobre las relaciones con los países de América Central,
-Vista su Resolución de 16 de septiembre de 1993 sobre el embargo contra Cuba y la "Ley Torricelli"
-Vista la propuesta de resolución de la Sra. BRAUN-MOSER sobre las repercusiones económicas y comerciales de la situación centroamericana en la Comunidad (B3-0651/90),
-Visto el artículo 45 de su Reglamento,
-Vistos el informe de la Comisión de Relaciones Económicas Exteriores y la opinión de la Comisión de Desarrollo y Cooperación (A3-0215/94),
A.Considerando las relaciones históricas entre los Estados de América Central y Europa,
B.Consciente de que América Central continúa atravesando un período de dificultades políticas y económicas caracterizado en parte por guerras, guerras civiles y todas las consecuencias de éstas,
C.Recordando que en los años 70 y 80 esta región se vio afectada por el conflicto Este-Oeste,
D.Reconociendo los progresos que desde la segunda mitad de los años 80 se han alcanzado, pero no sin contratiempos, en el campo de la pacificación y la democratización,
E.Recordando la función constructiva desempeñada en este campo por la Unión Europea, especialmente en el marco del diálogo político del proceso de San José,
F.Destacando expresamente la importancia del respeto de los derechos humanos y de las libertades democráticas fundamentales como base de toda evolución pacífica en América Central, y también para una ulterior cooperación más profunda con la Unión Europea,
G.Preocupado por las pesadas cargas sociales que han debido aceptar los Estados de América Central en el marco de los programas de estabilización acordados con el FMI y el Banco Mundial, que han dado lugar a una considerable disminución de los ingresos y a un aumento preocupante del paro registrado y encubierto,
1.Observa con satisfacción que, desde la celebración en 1987 del Acuerdo de cooperación comercial y económica, ha mejorado notablemente en muchos ámbitos la cooperación entre la Unión Europea y los Estados de América Central (Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá);
2.Expresa su convencimiento de que esta cooperación ha contribuido a la pacificación de la región y de que continuará representando un importante pilar para la estabilización de la evolución política, social y económica;
3.Destaca, en este contexto, la gran importancia del diálogo político de la Unión Europea con América Central, así como con los Estados del Grupo de Contadora, que ha permitido proporcionar una plataforma política de apoyo a los esfuerzos regionales por la paz;
4.Subraya, haciendo referencia a su mencionada Resolución de 16 de septiembre de 1993 sobre el embargo contra Cuba y la "Ley Torricelli", la función de puente que ejerce Centroamérica respecto de Cuba y da por sentado que los Estados centroamericanos desempeñarán un papel importante para el fomento de la democracia, el respeto de los derechos humanos y la edificación de una economía de mercado en la reintegración de Cuba en la comunidad internacional de los Estados;
5.Expresa la esperanza de que los progresos logrados en la solución de guerras civiles, especialmente en El Salvador y Nicaragua, continúen consolidándose, y espera asimismo que pueda continuar mejorando el respeto de los derechos humanos;
6.Reconoce explícitamente la ayuda prestada por la Unión Europea a los esfuerzos de desmovilización y repatriación realizados en las regiones afectadas por la guerra civil, pero señala que en este ámbito sólo puede alcanzarse el éxito a largo plazo si además se consigue establecer una base sólida para la existencia de las personas afectadas,
7.Considera que el nuevo Acuerdo marco CE-América Central, que entró en vigor en 1993, es una buena base para continuar ampliando las relaciones económicas y comerciales entre ambas partes y un requisito importante para hacer posible una evolución económica fiable;
8.Celebra, en particular, la inclusión explícita en el nuevo acuerdo de los derechos humanos y los principios democráticos como base de esta cooperación de carácter más profundo;
9.Recuerda, no obstante, algunas omisiones existentes también en el nuevo acuerdo, por ejemplo, que no se haya aprovechado la oportunidad para situar el diálogo político sobre una base contractual, que no se haya previsto una colaboración parlamentaria o la inclusión de un protocolo financiero;
10.Recuerda la especial situación de Costa Rica en la región, que no se vio afectada por acciones bélicas y que debido a sus estrechas relaciones económicas con los Estados Unidos y a su buena oferta de servicios turísticos disfruta de un nivel de vida notablemente más alto que el de los Estados vecinos;
11.Remite asimismo a la especial situación de Panamá, que se ha labrado una reputación como plataforma internacional de transacciones financieras y que con el Canal de Panamá, que le será devuelto por los Estados Unidos a principios del próximo siglo, dispondrá de una fuente de ingresos importante, aunque en retroceso;
12.Aboga porque se apoye a Panamá en la elaboración de un concepto de futuro del tráfico por la zona del canal que incluya consideraciones medioambientales;
13.Señala, respecto a las relaciones comerciales, que la Unión Europea, como segundo socio comercial de la región después de los Estados Unidos, importa de la América Central ante todo productos agrícolas tropicales, fundamentalmente algunos de ellos, con lo que los países de la América Central dependen en gran medida de las oscilaciones de precios y también de la apertura de los mercados comunitarios a estos productos;
14.Observa que, a pesar de la concesión del trato de nación más favorecida y de otras preferencias en el marco del Sistema de Preferencias Generalizadas, desde principios de los años 80 no ha aumentado notablemente el volumen comercial. Globalmente se registra, no obstante, un excedente de la balanza comercial de entre 250 y 300 millones de ecus por término medio anual en beneficio de América Central, excedente que se distribuye en partes muy desiguales entre cada uno de los Estados;
15.Lamenta que a consecuencia del nuevo ordenamiento del mercado comunitario del plátano haya surgido un conflicto comercial entre la Unión Europea y América Central, que ha dado lugar a un procedimiento de solución de controversias en el seno del GATT, y espera que mediante la elevación del contingente aduanero de base y de medidas de acompañamiento, como las previstas en el presupuesto de la Unión Europea para 1994, puedan mitigarse las posibles repercusiones negativas para las posibilidades de comercialización de que disponen los productores de América Central;
16.Aboga, en este contexto, por la ampliación de la estructura de producción y de la gama de exportación de los Estados de América Central, a lo que debería prestar una contribución la Unión Europea en el marco de la cooperación acordada contractualmente,
17.Considera, teniendo en cuenta la ventajosa situación de competencia de los Estados de América Central en el sector de los productos agrícolas tropicales, que son buenas las posibilidades de instalación y ampliación de industrias de transformación de estos productos y de mejora del transporte y la comercialización, y que debería hacerse un especial hincapié en productos no tradicionales;
18.Celebra que con la excepción de Honduras y Panamá, cuyas solicitudes de adhesión se examinan actualmente, todos los Estados de América Central sean miembros del GATT y espera que Honduras y Panamá pasen con rapidez a ser miembros del ordenamiento del comercio mundial del GATT, considerablemente fortalecido y ampliado tras la conclusión de la Ronda Uruguay;
19.Señala al mismo tiempo la importancia de la intensificación de los intercambios comerciales interregionales y celebra, en este contexto, los esfuerzos de realización del mercado común de América Central mediante la eliminación de barreras comerciales entre Guatemala, Honduras y El Salvador;
20.Señala el peligro de que surjan nuevas barreras comerciales contra América Central a causa de la aparición de bloques económicos en el Norte (TLCAN) y en el Sur (Pacto Andino, Mercosur) y pide a todos los Estados participantes que trabajen por la constitución de una zona panamericana de libre comercio;
21.Alienta a la Comisión a que, en la aplicación del Acuerdo marco, conceda una prioridad particular, dentro de la cooperación económica, a proyectos de importancia regional, en particular en el ámbito de las infraestructuras, (transportes, telecomunicaciones), así como de la formación y formación profesional y del sistema sanitario;
22.Observa con satisfacción que, en comparación con el inicio de la cooperación contractual, han aumentado considerablemente los recursos financieros concedidos por la Unión Europea a los países de América Central, recursos que en los últimos años han ascendido aproximadamente a 150 millones de ecus anuales, y espera que en el marco del nuevo acuerdo se mantenga esta tendencia;
23.Lamenta que la Unión Europea no se mostrara dispuesta a asumir compromisos concretos en este ámbito en un protocolo financiero al Acuerdo marco;
24.Celebra que el Banco Europeo de Inversiones haya podido por fin actuar también en América Central y espera que su actividad vaya claramente en aumento;
25.Espera de ello, y en particular de la cooperación con el Banco Interamericano de Desarrollo y con el Banco Centroamericano para la Integración Económica, una contribución efectiva a la reducción del déficit de capital, que continúa perjudicando el desarrollo económico de América Central;
26.Recuerda, en este contexto, el gran endeudamiento de los Estados de América Central y pide a las instituciones de crédito públicas y privadas que contribuyan a la reducción del peso de la deuda ofreciéndoles generosamente una conversión de la misma;
27.Señala la gran importancia que tienen para los productos de América Central unos mercados abiertos, no sólo en la Unión Europea sino también en los demás Estados industrializados occidentales, gracias a los cuales América Central puede atender a su deuda exterior con los excedentes de su balanza comercial;
28.Recuerda a los Estados de América Central la importancia de un sistema fiscal justo y operativo para la construcción de una democracia y una economía estables;
29.Considera que un punto de arranque prometedor para el desarrollo de la estructura económica sería fomentar y crear industrias de transformación de las materias primas locales;
30.Señala que una política estructural de este tipo solamente puede tener éxito si está acompañada por una política económica eficaz que garantice la competencia leal;
31.Señala que la estabilización política y económica solamente puede lograrse si al mismo tiempo se consigue una distribución justa del bienestar económico y en particular de los bienes raíces en el sector de la agricultura y del artesanado; alienta a los Estados de América Central a que emprendan esfuerzos serios en favor de una reforma agraria justa;
32.Pide, en particular, que los Estados de América Central recojan en su ordenamiento económico la actividad de sindicatos libres y que la hagan posible de facto;
33.Pide a la Comisión que preste ayuda técnica a los países de América Central en la realización de las inversiones acordadas que estén orientadas a su integración económica y para mejorar la competitividad y la comercialización de los productos locales promuevan medidas en el ámbito del asesoramiento y del control de calidad, así como en el de las estrategias de comercialización y distribución;
34.Pide a la Comisión que concentre su apoyo económico en el desarrollo de pequeñas y medianas empresas -por ejemplo, mediante la creación de un fondo de capital riesgo- teniendo en cuenta, en este ámbito, las condiciones locales en cuanto a dimensión de empresas y a su dotación de capital;
35.Celebra la actividad desarrollada en Costa Rica por la delegación de la Comisión, que ha obtenido resultados favorables para las relaciones entre la Unión Europea y Centroamérica, y opina que es necesario crear una segunda delegación en Nicaragua;
36.Pide a su delegación competente para las relaciones con los parlamentos de los Estados de América Central que preste un apoyo decidido al desarrollo del Parlamento Centroamericano como institución democrática más importante de la integración regional; al mismo tiempo, considera irrenunciable una ayuda específica a la democracia de cara a los parlamentos e instituciones nacionales, en particular, la administración de justicia;
37.Pide a Costa Rica, en este contexto, que ratifique como último signatario el tratado fundacional del Parlamento Centroamericano;
38.Encarga a su Presidente que transmita la presente resolución a la Comisión, al Consejo y a la Cooperación Política Europea, así como a los Gobiernos de los Estados miembros de la Unión Europea y de los Estados de América Central.