Leonardo SciasciaSUMARIO: "Casos como los de Kouzentsov son en nuestra tierra particularmente insoportables por muchas razones entre la que destaca la de la excesiva premura, y en resumidas cuentas no exigida, con respecto al Partido Comunista Italiano". El escritor soviético ha sido condenado a 15 años de campo de concentración.
(NOTICIAS RADICALES, n. 3, 15 de febrero de 1979)
Es el 150 aniversario del nacimiento de Tolstoi. Se celebrará en todo el mundo, y sobre todo en la URSS. Pero por destacada y solemne que sea, será una celebración formal y retórica. En la URSS y en todo el mundo. En el momento de la Revolución, Lenin decía que Rusia está atrasada 300 años. Pero tenía a Tolstoi. Cuántos años esta' atrasada Rusia con respecto a Tolstoi, el mundo entero con respecto a Tolstoi?.
Esta idea, esta pregunta se plantea de forma intermitente o tal vez se superpone a la tardía lectura del "Journal d'un condamné à mort" de Edouard Kousnetsov, publicado en Francia en el 74. No sabía que existiese este libro hasta hace tres días y recordaba de lejos el caso Kousnetsov: una simple noticia sin más de los periódicos italianos de hace ocho años. La noticia de un intento de piratería aérea que concluyó con el arresto, en el aeropuerto de Smolyne, de aquellos que lo habían ideado y posteriormente con el proceso y las condenas severas. Para Kousnetsov la pena de muerte, que luego fue conmutada y le internaron en un "campo de régimen social" durante 15 años. No sabía nada más - y creo que en Italia se sabe poquísimo - de este caso, del libro clandestinamente llegado hasta las ediciones "Gallimard", del Comité Internacional para la liberación de Kousnetsov que se ha constituido en París. Casos como los de Kousnetsov son en nuestra tierra particularmente insoportables, por muchas razones, entre las que
resalta la de la excesiva premura, en resumidas cuentas no exigida, con respecto al Partido Comunista Italiano (PCI). Solchenitsin, por ejemplo, lo liquidamos de un plumazo, como si tal cosa, como no lo han hecho en ningún otro país europeo, y la palabra "gulag" (Campo de concentración), terriblemente familiar en todas partes, a duras penas logra entrar en nuestro lenguaje. De esta especie de cancelación, confieso, también yo tengo la culpa.
Nos libramos de Solchenitsin con el hecho de que en un momento determinado pasó a ser libre, se hizo rico, premio Nobel y desproporcionadamente al premio Nobel, mal escritor. Para Kousnetsov no tenemos ninguna de estas justificaciones. Ha sido condenado a muerte sólo por haber concebido un intento de piratería aérea, lo cual constituye una monstruosidad jurídica. Se halla en un campo de concentración, enfermo pero tratado como a los demás presos. Y es, aunque sea de este diario simplemente, un gran escritor.
Nunca he firmado llamamientos en pro de escritores ni artistas del disenso en la URSS, no por una cuestión de principio ni mucho menos por prudencia, sino porque no se me había presentado la ocasión. Formo parte del comité Italia-URSS porque me siento y soy amigo del pueblo ruso de aquellos que tanto en el pasado como en el presente expresan su alma. Y por ello, serenamente, con una indignación que no llega a la animadversión, me asocio al Comité Internacional para la liberación de Edouard Kousnetsov. Con la esperanza de que los que gobiernan la URSS celebren el 150 aniversario del nacimiento de Tolstoi con un acto de justicia y de rectifica (no digo de clemencia, pues la clemencia suplanta a la justicia), que por un momento no muestre que de Tolstoi no se hallan demasiado lejos.