SUMARIO: El Partido Radical entra en acción para obtener la liberación del juez Giovanni D'Urso secuestrado por las "Brigadas Rojas" el 12 de diciembre de 1980 y para contrastar a ese grupo de poder político y periodístico que desea su muerte para justificar en Italia la imposición de un gobierno "de emergencia" formado por "técnicos". El 15 de enero de 1981, el juez D'Urso es puesto en libertad: "El partido de la 'firmeza' estaba organizando y está intentando llevar a cabo un verdadero golpe, por ello, al igual que el fascismo de 1021, necesita cadáveres, pero esta vez al contrario de lo que sucedió con Moro, ha sido provisionalmente vencido, al menos una vez, las BR no han servido. La campaña de "Radio Radicale" logra romper el apagón informativo de la prensa.
("LA PELLE DEL D'URSO", A chi serviva, chi se l'è venduta, come è stata salvata - elaborado por Lino Jannuzzi, Ennio Capelcelatro, Franco Roccella, Valter Vecellio - Suplemento de Notizie Radicali nº 3 - marzo de 1981)
Tercer comunicado de las BR (síntesis de Il Giornale d'Italia - 18 de diciembre)
Tras tres días de silencio, el mensaje número 3 no habla mucho del juez Giovanni D'Urso. Se dice que el Estado tiene que cerrar Asinara, que tienen que ser reconocidos oficialmente los "Comités de lucha" constituidos por los detenidos políticos en las cárceles italianas, y se amenaza con represalias por cada detenido "torturado". No se dice nada del preso, ni del proceso al que, según se afirmaba en el mensaje nº 2, está siendo sometido.
En particular, los "Comités de lucha" son definidos como "estructuras de masa de poder proletario armado dentro de las cárceles" contra el que inútilmente ha chocado la "criminal estrategia de la diferenciación". Tras esta premisa, la contraseña es: "Contrastar el aislamiento, impedir el genocidio político de este elemento esencial del proletariado metropolitano es parte integrante e irrenunciable del programa de las Brigadas rojas que apunta a la reunificación política de todo el proletariado". Entonces, se produce una mención, un tanto encubierta de Giovanni D'Urso, cuando se afirma que en la cumbre "de los infames esbirros dispuestos al genocidio de los cientos de miles de proletarios condenados por este régimen al único sistema de vida que sabe ofrecerles: la cárcel". Posteriormente, una advertencia más explícita: "Los que solicitan la liberación del jefe de los esbirros D'Urso que sepan que no vamos a renunciar nunca a apoyar la prosecución del programa del proletariado preso", y una afirmación de princ
ipios: la suya es "una experiencia que pertenece a todo el movimiento revolucionario y su legalidad la ha conquistado en la lucha".
Asinara perfecta
Por último, la cuestión sobre Asinara: "Tras la captura de D'Urso estamos descubriendo que Asinara no gusta a nadie. No logramos comprender por qué hasta el viernes 12 este campo era, por el contrario, el predilecto. Siempre ha funcionado a pleno ritmo, hasta tal punto que han concentrado a los más sádicos carceleros, han metido como director a esa especie de bestia de nombre Massidda que ha hecho su experiencia como torturador en Nuoro. Las ridículas escenas de los demócratas de barraca al servicio del régimen de la democracia cristiana no tienen nada que ver con nosotros. A nosotros, desde este punto de vista, no nos queda más que repetir lo que el movimiento de los proletarios presos hace años que viene diciendo en su lucha: hay que cerrar inmediata y definitivamente el cárcel Asinara". Esta última frase en la octavilla en letras mayúsculas.
Tortura y represalia
Por último, las BR revelan que por lo visto los carabineros están preparando un "plan secreto y formidable", un plan que no puede ser secreto desde el momento en que las Br están al corriente del mismo. El plan secreto por lo visto tiene un nombre: "tortura de los presos comunistas". Y he ahí que llegados a este punto, la última advertencia del mensaje nº 3 es: "Los demócratas pueden cerrar los ojos frente a los asesinos y las sevicias de todo tipo sufridas por los compañeros presos, los revolucionarios no. A los intentos de provocación criminal, a las torturas, responderemos con la represalia".
N.d.T.
*
D'URSO GIOVANNI . Magistrado italiano. Secuestrado por las Brigadas Rojas el 12 de diciembre de 1980. El secuestro, que pareció repetir el de Aldo Moro, desencadenó una violentísima campaña político-periodística a lo largo de la cual se propuso la formación de un gobierno de "emergencia" formado sólo por técnicos. El Partido radical desempeñó una tarea importante - gracias al compromiso del escritor Leonardo Sciascia - al obtener la liberación y desechar toda solución autoritaria. El magistrado fue puesto en libertad el 15 de diciembre de 1981.