SUMARIO: Acción del Partido radical para obtener la liberación del juez Giovanni D'Urso secuestrado por las "Brigadas rojas" el 12 de diciembre de 1980 y para contrastar ese grupo de poder político y de prensa que desea su muerte para justificar en Italia la imposición de un gobierno "de emergencia" constituido por "técnicos". El 15 de enero de 1981, el juez D'Urso es liberado: "El partido de la firmeza estaba organizando y está intentando dar un auténtico golpe, por eso al igual que el fascismo de 1921 necesita cadáveres, pero esta vez al contrario de lo que sucedió con Moro, ha sido vencido, pues por el momento, esta vez las BR no han servido. La campaña de Radio Radical consigue romper el boicot informativo de la prensa.
(LA PIEL DE D'URSO), A quién le servía, a quién se le ha vendido, cómo ha sido salvada - elaborado por Lino Jannuzzi, Ennio Capelcelatro, Franco Roccella, Valter Vercellio - Suplemento de Noticias Radicales nº 3, marzo de 1981)
Hemos conquistado una vida. Hemos conquistado una liberación. Es un día fausto para todos, para todos sin excepciones. No hemos vencido sino convencido. El Estado no ha negociado, esta vez ni tan siquiera con Viglione, mientras no se demuestre lo contrario. La ley no ha sido violada, ni contratada. Nadie ha cedido nada a nadie. La honestidad intelectual de algún periódico, los últimos y los primeros, "Il Messaggero", e "Il Secolo XIX", ha salvado la imagen de una prensa que ha demostrado estar dominada por el "partido de la horca", que reúne para la segunda República a autoritarios, jacobinos y agitadores internacionales.
Se estaba intentando dar un auténtico golpe legal. En espera de un cadáver, que se tenía que dar en holocausto, se estaban lanzando llamamientos incluso en nombre del Presidente de la República. Con D'Urso vivo, la rabia Stalinista y fascista queda al descubierto. El fantasma ha cobrado forma. Le venceremos. En las instituciones y en el país. Y ahora, volvamos al régimen, a los escándalos del régimen. Esta vez las BR no han podido funcionar. Que se recojan inmediatamente las firmas para incriminar a Gioia(1), llámese al servicio al general Lo Prete, para acusarlo de otra traición. Los radicales subrayan con alegría que ha vencido el diálogo, contra la negociación, la firmeza y el poder. Se me ha preguntado qué es el diálogo: un acto de humanidad en vez de un asesinato.
N.d.T.: Gioia era un mafioso siciliano. Marco Pannella utiliza su nombre irónicamente.