Vladimir IvanovSUMARIO: Texto de los documentos (mociones, enmiendas, llamamientos y declaraciones) presentados a lo largo de la primera sesión del XXXVI Congreso del Partido radical (Roma, 30 de abril - 3 de mayo 1992). Los documentos serán examinados a lo largo de la segunda sesión del Congreso que, con motivo de la modificación de la orden de los trabajos (texto nº 4293) deberá celebrarse "antes de finales de enero de 1993".
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"EUROPA Y EL MUNDO - UN FUTURO SIN ENERGIA NUCLEAR"
Vladimir Ivanov
LLAMAMIENTO DEL XXXVI CONGRESO DEL PARTIDO RADICAL TRANSNACIONAL
A LOS PARLAMENTARIOS RADICALES, A LOS MIEMBROS DEL PARTIDO RADICAL TRANSNACIONAL, A LAS INSTITUCIONES SOCIALES E INTERNACIONALES, A TODAS LAS PERSONAS DE BUENA VOLUNTAD.
Tal vez no todo el mundo comprende que ha sido Europa y el planeta los que se han encontrado, junto con el pueblo ucranio, ante una decisión histórica. Un país que cuenta con 52 millones de habitantes en un territorio poco más vasto que Francia, ha llevado a cabo, junto a Bielorrusia, la difícil decisión de un futuro sin energía nuclear. Un país en el que la energía nuclear potencial concentrada en él es inferior, en cuanto a fuerza destructiva, sólo al de las dos superpotencias mundiales, Estados Unidos y Rusia, pero supera a Inglaterra, Francia y China.
Ha llegado el momento de extender la decisión adoptada por el pueblo ucranio y bielorruso a todo el planeta: el Congreso del Partido Radical transnacional tiene que dirigir un llamamiento a la comunidad mundial para que tome la única decisión posible, a favor de la salvación del planeta y de la humanidad amenazados por las armas nucleares. Las demás potencias nucleares de Occidente y del Este tienen que seguir el ejemplo de Bielorrusia por el camino del desarme nuclear, dando los pasos necesarios inmediatamente empezando por sus propios arsenales. De lo contrario el "club nuclear" no hará más que reforzarse, debido a la progresiva concentración y monopolio de las armas nucleares.
Cabe reconocer como superada la postura privilegiada que han adoptado las Naciones Unidas, las llamadas "potencias nucleares". Dichos privilegios, artificiales y exentos de cualquier derecho, hacen de manera que muchos de aquellos países que ahora se asoman a la democracia consideren prestigioso e importante entrar a formar parte del "club nuclear".
Ha llegado el momento de definir como reato contra la democracia y la humanidad la voluntad de poseer y mantener un potencial nuclear. Los platillos de la balanza oscilan. Hay que actuar, «inmediatamente!