SUMARIO: La moción sobre la situación ex-yugoslava, primer signatario Marco Pannella - firmada, hasta el momento presente, 24 de mayo de 1992, por 351 diputados italianos (de entre 630, equivalente al 68%) han marca un episodio parlamentario inédito. Los más prestigiosos parlamentarios han firmado un texto que que critica duramente la política exterior italiana tal y como se ha llevado a cabo hasta ahora. Entre los signatarios, los Presidentes o los vicepresidentes de todos los grupos políticos y, además: Emilio Colombo, Mario Segni y Roberto Formigoni, democristianos; Stefano Rodotà, Vicepresidente de la Cámara, "Partido Democrático de la Izquierda"; Aldo Aniasi, Silvano Labriola, vicepresidente de la Cámara, Claudio Signorile, socialistas; Umberto Bossi, Marco Formentini, y Roberto Maroni (Liga Norte); Vincenzo Tarantino, Movimiento Social Italiano; Mario Dutto y Oscar Mammì, republicanos; Renato Altissimo, Alfredo Biondi y Valerio Zanone, liberales; Dino Madaudo y Antonio Cariglia,socialdemócratas; France
sco Rutelli, Gianni Mattioli y Fulco Pratesi, del "Grupo Verde"; Diego Novelli y Leoluca Orlando de "La Rete"; Helga Thaler, Luciano Caveri, Giancarlo Acciaro y Mario Rigo del "Grupo Parlamentario Mixto"; así como el grupo de la "Lista Pannella" al completo.
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Hasta la fecha de hoy, la última iniciativa adoptada por el Partido Radical para denunciar las graves responsabilidades de Europa e Italia respecto a la agresión de Bosnia-Herzegovina, y para pedir una serie de drásticas sanciones contra el régimen criminal serbio, es la moción parlamentaria que publicamos en esta página. En Italia, ya la suscribió la mayoría de los miembros de la Cámara de Diputados. En estas horas se vuelve a promover la iniciativa, de carácter transnacional, en numerosos Parlamentos: en Rumania, más de 40 diputados de la Cámara han presentado el mismo texto, mientras que el Ministerio de Información de Macedonia la hizo traducir y distribuir entre los parlamentarios de la República. Iniciativas análogas se están llevando a cabo en la República Rusa, Ucrania y Estonia y otros países europeos.
(EL PARTIDO NUEVO - Nº 7 - MAYO DE 1992)
La Cámara, condena la política bélica y racista llevada a cabo por el régimen de Belgrado que, ayer en Croacia y hoy en Bosnia-Herzegovina, extermina poblaciones, obliga a más de un millón de personas a la condición de refugiados, oprime a dos millones de albaneses de Kosovo, destruye sistemáticamente ciudades y monumentos que pertenecen a la civilización humana, siembra odio racial elevándolo a la categoría de moralidad política y de Estado; delibera que no se confiera ningún reconocimiento a nivel internacional, comunitario europeo e italiano a la nueva entidad denominada República Federal de Yugoslavia; que de inmediato se rechace cualquier tipo de relaciones con los representantes de la ex-República Yugoslava, rechazando el principio de la continuidad entre ésta y aquélla, sin reservas y retrasos; que de inmediato se retiren a los propios representantes de la ex-República Yugoslava y, a la vez, no se reconozcan a todos sus supuestos representantes como tales ni como representantes de la nueva entidad, no
reconocida y no reconocible actualmente; compromete al Gobierno Italiano a excluir, durante las futuras negociaciones de paz, cualquier tipo de reconocimiento a la situación de hecho de »redistribución étnica realizada e impuesta a través de la guerra, las masacres, el terror que han provocado hasta ahora más de un millón de refugiados y a asegurar el derecho a un regreso inmediato de los refugiados a sus terras de origen, en el marco de los Estados de pertenencia, reconocidos por la Comunidad Internacional, la Comunidad Europea e Italia; asimismo compromete al Gobierno Italiano a excluir cualquier tipo de reconocimiento de la así llamada República Federal de Yugoslavia hasta que ésta no reconozca por Constitución y ley a todos los ciudadanos de Serbia y Montenegro, a partir de los de nacionalidad albanesa, húngara y del Sanjacado, los mismos derechos reconocidos a los ciudadanos y las minorías de las Repúblicas de Croacia, Eslovenia y Macedonia; denuncia la política de la Comunidad Internacional, en prime
r lugar de la Comunidad Europea, como concausa de la actual tragedia, como cómplice de los agresores o de los racistas y militaristas que están devastando con la violencia de la guerra la Yugoslavia entera; no olvidemos, además, que esta política se está llevando a cabo infringiendo toda regla de derecho internacional y, por lo que se refiere a Italia, ha sido adoptada desatendiendo las deliberaciones y las pautas dadas por el Parlamento; denuncia que con esta política se están repitiendo los trágicos, cínicos y ciegos errores de los años treinta y siguientes respecto a las violencias nazistas y estalinistas; compromete al Gobierno a emprender de inmediato todas las acciones posibles y necesarias para adoptar medidas eficaces y sanciones inmediatas contra el agresor y parar la guerra, ya sea en el ámbito de las Naciones Unidas como de la Comunidad Europea y la CSCE; compromete, en particular, al Gobierno a pedir al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que decrete el embargo total respecto a la Repúbli
cas de Serbia y Montenegro, la interdicción del espacio aéreo y marítimo de la ex-Yugoslavia a cualquier vehículo aéreo o buque militar hasta que el ejército no se haya retirado de Bosnia, Herzegovina y Croacia; pedir la liberación inmediata de todos los presos; compromete al Gobierno a enviar en seguida ayudas a los refugiados y a los refugiados de Bosnia, Herzegovina y Croacia; compromete al Gobierno a realizar de inmediato lo fijado y contenido por esta moción, asegurando a la vez, a través de cualquier modo y medio legal posible, la defensa de los derechos humanos, civiles y políticos de los ex-yugoslavos así como una respuesta adecuada para derrotar los agresores, aislarlos y condenarlos por sus crímenes comunes y de guerra.