SUMARIO: Un partido no violento, autofinanciado y de adhesión directa. Somos conscientes que para conseguir este objetivo nos faltan los recursos: las inscripciones y las financiaciones para sus batallas. Hoy en día contamos con una cantidad de dinero ridícula: 650.000 dólares. Son suficientes para remitir este periódico y liquidar nuestra actividad. Cómo ayudarnos y ayudar a este »proyecto ?
(EL PARTIDO NUEVO - Nº 7 - MAYO DE 1992)
Durante 14 meses, a partir del mes de febrero de 1991, el Partido Radical ha invertido en la fase de realización del proyecto transnacional todos los recursos económicos y financieros de los cuales disponía a consecuencia del saneamiento del presupuesto efectuado en los dos años anteriores. Dicho saneamiento se debió a considerables reducciones a nivel de estructuras y, en períodos determinados, al cese de cualquier tipo de actividad. Seis números de este periódico, tres números especiales del boletín informativo »Carta Radical y una carta enviados a los mismos destinatarios del periódico, han producido gastos por 2.250.000 dólares. La actividad política en Italia (200.000 dólares) y en los demás países (650.000 dólares); el funcionamiento del centro telemático »Agorá y los gastos por servicios de la sede central de Roma (2.000.000 de dólares), indispensables para la realización del »proyecto ; la primera sesión del XXXVI Congreso, los dos Congresos italianos y las dos reuniones del Consejo Federal (1.050.
000 dólares); los gastos por la reestructuración y los equipos técnicos en la sede de Roma (800.000 dólares); la campaña para la recolección de más de cuatro millones de firmas certificadas para nueve referéndums abrogativos en Italia (550.000 dólares), han producido gastos por 7.500.000 dólares. Para hacer frente a este monto considerable, se han utilizado 4.800.000 dólares procedentes de los recursos financieros disponibles para 1991 y 2.700.000 dólares (es decir la diferencia) procedente de los recursos financieros disponibles para 1992.
A raíz de la decisión que el Partido Radical tomó en el Congreso de Bolonia (enero de 88) y confirmó en el Congreso de Budapest (abril de 1989) de no concurrir jamás con los demás partidos nacionales en ocasión de elecciones de cualquier tipo, tampoco en ocasión de las elecciones políticas recién celebradas en Italia el PR no ha presentado listas propias. Por lo tanto, ya no puede contar con los recursos financieros asignados a las fuerzas políticas representadas en Parlamento, según lo previsto por la ley italiana.
Por lo tanto, el Partido no dispondrá de la cuota de financiación pública »italiana (2.300.000 dólares) a partir de 1993, mientras que desde abril de este año no contará con las cuotas que los parlamentarios radicales depositaban en el partido (desde este año se reducen a poco más de 300.000 dólares).
Considerando los provechos procedentes de la venta de los servicios del »Centro de Escucha sobre la Información Radiotelevisiva (que en Italia asegura el análisis y por consiguiente la posibilidad de control sobre los programas políticos de las emisoras públicas y privadas), de »Agorá , del sector radiotelevisivo y el aporte de la autofinanciación concerniente los primeros 4 meses, los ingresos de 92 suman a 3.750.000 dólares. Considerando que con fecha 30 de abril de este año, 2.700.000 dólares de este monto ya resultan asignados, y considerando que con fecha 30 de diciembre de 1990, el déficit inicial era de 400.000 dólares, el saldo económico financiero activo con fecha 30 de abril de 1992 es sólo de 650.000 dólares.
Se trata de una cantidad apenas suficiente para proceder al pago de las actividades que se están desarrollando. En realidad conocemos las necesidades económicas y financieras requeridas para asegurar la actividad del Partido: la »estructura del Partido, en Roma y en los demás países, tiene un costo mensual de 200.000 dólares; cada número de este periódico cuesta alrededor de 240.000 dólares; cada número de »Carta Radical a los mismos destinatarios del periódico cuesta 70.000 dólares; una reunión del Consejo Federal cuesta 240.000 dólares; el costo de un Congreso puede ir de 560.000 a 1.200.000 dólares, según el lugar donde se celebra, el número de los participantes y la cantidad de lenguas de interpretación utilizadas. Es patente que un programa de actividad, aun reducido, hasta el final del año no puede sino prever una disponibilidad financiera inferior a 3.200.000 dólares. Por lo tanto se necesitan 2.600.000 dólares para satisfacer las necesidades financieras mínimas.
Ya sea durante las reuniones del Consejo Federal como en los Congresos, los órganos del Partido siempre han proporcionado estos datos de manera minuciosa. Esta minuciosidad forma parte de un método que responde a una postura que ha caracterizado y caracteriza la historia del PR: el conocimiento de la realidad económica y financiera es una condición prejudicial para definir y escoger cada proyecto político. Debido a esta razón, y sobre todo por esta razón, el Partido Radical es distinto de todos los demás partidos existentes, que de costumbre prescinden de una puntual y rigurosa referencia a la procedencia de sus financiones y a las modalidades de gastos. Se trata de decidir la posibilidad y el modo de adhesión a este »proyecto político. Cómo podemos conseguir los 50.000 iscritos en el mundo, que ya en 1990 hemos individuado como condición técnica mínima para asegurar al PR una vida autónoma y autofinanciada? Tendremos la fuerza, incluso económica, para cultivar estas ideas y revolucionar aquél que parece
ser el orden natural de las cosas? Lograremos obtener la ayuda sobre todo de parte de aquel mundo »rico que hasta ahora ha sido muy poco dispuesto o incluso reacio a hacerse cargo de sus responsabilidades y a actuar de inmediato?