Liviu DrugusSUMARIO: En este artículo, Liviu Drugus, periodista moldavo y miembro del Partido radical analiza el radicalismo desde el punto de vista histórico en relación con la caída de las ideologías monolíticas, mencionando por último la situación más contingente de Moldavia y Transdniéster tal y como fue afrontada en la asamblea de los inscritos y simpatizantes rumanos del PR, en el pasado mes de junio en Poiana Brasov.
* La radicalidad es, en primer lugar, un estado espiritual, que caracteriza la juventud y los principios de una época histórica.
* la sociedad humana tuvo una evolución a ratos brusca, otros más fácil, neta, y el motor de esta evolución está representado por los deseos de cambio, de elevación espiritual.
(Sfatul Tarii, Chisinau - Kishinev, Moldavia, julio 1992)
Ejemplos perennes de comportamientos radicales son: el renacimiento y la ilustración, la reforma y el socialismo, la integración y el globalismo.
Algunas de estas actitudes han producido evoluciones positivas a pesar de los sacrificios, los errores y las exageraciones.
La ausencia de la relativización absoluta de las actitudes radicales y de su filtración a través de la criba fines-medios los transforma en la dirección del compromiso de las nobles ideas originales.
Las ideas socialistas, consideradas como las más radicales, empezando por el periodo de la postguerra menguaron, se escurrieron, encadenadas en el pensamiento y en la acción humana.
Por ello, todo intento de restaurar estas ideas o sus modalidades de aplicación se ha desvanecido, pero los grandes proyectos de compartir la existencia humana no se han agotado. Al contrario, mientras que el este sigue experimentando y soportando el socialismo de cuartel, occidente ya ha superado, sin grandes esfuerzos, el ideal socialista y se dirige ahora hacia el ideal globalista que es muy distinto del comunismo de Marx, que tenía que nacer con motivo de una revolución mundial. En su ardor por crear una sociedad globalista, occidente considera muy atentamente la experiencia dura y dolorosa de los estados ex-socialistas para evitar los errores y los horrores cometidos, que requetecometidos a escala global podrían ser los últimos de la historia humana.
La estatalización y la socialización forzada fueron una lección cuyas conclusiones deben abrir el camino a la promoción de la libertad de asociación y de los derechos fundamentales del hombre. A pesar de las mayores confusiones ideológicas, el mezclarse caótico de ideas y de conceptos, el este europeo parece estar listo para reformarse radicalmente (ojo: leyendo la doctrina de la democracia cristiana europea he constatado que su núcleo está constituido por los ideales socialistas, a los que se le añadió la necesidad de proveer medios a los fines y viceversa).
Soy consciente de que hablar ahora de los ideales socialistas sería anacrónico, pero más anacrónicos son los intentos, por parte de las fuerzas comunistas y reaccionarias conservadoras de la ex nomenclatura, de regenerar el feudalismo aterciopelado, enfundado en matices purpúreos y en eslóganes exentos de contenido. Más importante que la clasificación de las ideas radicales aquí expuestas como "socialistas", o comunistas y fascistas, creo que es el intento de analizar y juzgar los fines y los medios que los grupos y la humanidad se proponen.
En la esperanza de que podamos "aguantarnos" (la calma es muy necesaria en dichas ocasiones), presentaré algunos aspectos de la reunión que ha tenido lugar en Brasov, cuyo fin fue bien expresado y aclarado.
Se trata, en pocas palabras, de la formación en Rumania de una asociación voluntaria entre los que comparten los objetivos del PRT (cuya sede se halla en Roma).
En este sentido se han constituido ya dos Asociaciones parecidas, con sede en Bucarest y en Timisoara.
La de Bucarest se llama EURAS y tiene por objeto básico declarado y definido, la aceleración de la integración europea, haciendo hincapié en primer lugar en la integración política.
Según mi opinión, estas diversidades son inoportunas, inadecuadas; al ser más beneficiosa y razonable la adecuación de la economía a la política, es decir de los medios a los fines y no al contrario.
Los objetivos del PRT (que no funciona como un partido político nacional, y por lo tanto no presenta candidatos al Parlamento) coinciden con los de la Fundación Soros, aclaración que entre otras cosas provocará duras reacciones por parte de distintos ambientes. Sus actividades se basan en los principios de la no violencia gandhiana (totalmente opuesta a los principios de la lucha de clase que tanto gustan al comunismo científico).
Los participantes en la reunión de Brasov han adoptado y difundido una vehemente protesta contra las violencias bárbaras en la zona del Dniéster, exigiendo la retirada inmediata de la 14 armada que se halla bajo influencia rusa.
El Sr. Dupuis ha propuesto una hermandad entre los pueblos y ciudades de Moldavia e Italia, al ser esta una modalidad pacífica y precisamente directa de reaccionar contra la intervención armada rusa. Los que realmente están preocupados por la resolución pacífica del conflicto, tendrían que considerar muy en serio esta generosa propuesta.
Se han discutido y explicado algunas tesis radicales que no afectan al corazón de los ideólogos de la nomenclatura comunista. Por ello nos vemos obligados a subrayar que el federalismo europeo no significa la renuncia a la unidad nacional del estado rumano sino a la libre asociación de esto, junto a otros estados, en el marco de una Federación Europea.
A finales del segundo día de reunión (el 28 de junio de 1992) se decidió que el próximo encuentro de los miembros del PR rumano iba a tener lugar a principios de septiembre, en plena campaña electoral.
Para poder constatar cuál será el nivel de aceptación del pensamiento radical de los distintos, posibles candidatos a la presidencia o al parlamento.
Se propone que en Moldavia se puedan organizar dichas reuniones, puesto que sólo a través de la vía de la discusión y de una seria argumentación, la verdad y la evidencia de los objetivos pueden ser alcanzados.
Un llamamiento, una petición por parte de los parlamentarios moldavos, dirigida al PR con objeto de poner en libertad a los militantes por lo derechos humanos del Transdniéster, tendrá sin duda en Moscú y posteriormente en Tiraspol el efecto deseado.