SUMARIO: Muhamed Kresevljakovic, alcalde de la ciudad de Sarajevo, inscrito al Partido Radical, narra su experiencia de asediado y lanza un llamamiento.
(EL PARTIDO NUEVO, número 1 del 20 de enero de 1993)
Nos hallamos sometidos a un bloqueo total sin precedentes, creo, en el mundo; en Stalingrado había un paso por el que entraba ayuda. Mi ciudad se halla cercada por una tenaza que recuerda al medievo. Quieren que caigamos de sed y de hambre. Las fuerzas de la ONU en Bosnia hablan mucho, declaran mucho, pero los resultados se ven poco. Hablan a menudo de humanidad, pero sus decisiones parecen más bien contrarias a los intereses de la población. Nos preguntamos si quieren ayudarnos realmente o si su actividad es una suerte de diversión táctica. Sin ellos probablemente ya estaríamos todos muertos, es cierto, pero muchas cosas no funcionan. Cabe dar un salto de calidad. Tengo aquí algunas cartas que envié, el 28 de agosto, a Boutros Ghali, a los Presidentes de las distintas naciones. Hablaba del invierno a la vuelta de la esquina. Desde agosto hasta el día de hoy no ha cambiado nada con respecto a lo que solicitaba, a lo que preveía.
Creo que este invierno acabará con ancianos y niños. Europa podrá de esta manera asistir en el presente a la aplicación de la praxis histórica de los partisanos para la eliminación de los más débiles. Según nuestros cálculos, el 60% de la gente no logrará resistir hasta la primavera; esto quiere decir que está en peligro la vida de 240.000 personas.
Hemos asistido a la destrucción de guarderías, de clínicas, y de repartos de pediatría, han herido a heridos con el bombardeo de los hospitales, al bombardeo de colegios, universidades, institutos, obras de arte protegidas por la UNESCO, a la destrucción de todos los lugares de culto, a la devastación de los depósitos de tranvías y autobuses, al ataque y a la matanza de bomberos que intervenían, han herido al personal médico y paramédico durante las operaciones de socorro, han dejado morir de hambre a todos los animales del zoo de la ciudad.
Muchos niños murieron durante la jornada proclamada por la UNICEF para la protección de la infancia; a este escándalo cabe añadir el de la mismísima UNICEF que quería socorrer a los niños con vestidos y mantas compradas en Serbia, compradas a aquellos que nos están masacrando. En esta ciudad hay por lo menos 5000 mujeres que han sido violadas y preñadas por chetniks. Han sido puestas en libertad al cabo de cinco meses para que no pudiesen abortar. Podría hablaros de los inválidos totales, que han perdido todos sus miembros. Necesitamos que Europa tome conciencia, que ayude a los habitantes de esta ciudad. Os suplico a vosotros radicales que intervengáis ante la opinión pública italiana. Conozco Italia, la he atravesado varias veces, de Norte a Sur hasta Sicilia; estoy convencido de que si el pueblo italiano estuviese más informado sobre lo que sucede en Sarajevo presionaría a su Gobierno para que interviniese. Al PR le pido sobre todo que ejerza presión en el Parlamento europeo, en el italiano y en el Gobier
no italiano, o para que se movilicen más para ayudar a Bosnia Herzegovina. Estoy muy decepcionado por el comportamiento de Europa y del mundo, de la Comunidad europea. Yo creía que la Comunidad internacional, al reconocer la soberanía y la independencia de Bosnia-Herzegovina estaría dispuesta a defenderla con las armas. No pido que lleguen a eso, pero por lo menos que intenten ser coherentes con sus decisiones.
Yo soy un eterno optimista, ello me ayuda a superar las situaciones más difíciles. Me doy cuenta de que lo que he dicho es muy pesimista. Pero también hay cosas buenas, por ejemplo hasta ahora, a pesar de todo, hemos logrado organizar unas veinte exposiciones de arte, cincuenta conciertos, estrenos teatrales ... algunas dificultades intentamos tomárnoslas con filosofía... Cuando en casa se ponen un poco nerviosos porque falta la luz - somos cinco y todos fumamos - yo sostengo que las velas son útiles porque nos hacen ahorrar cerillas.
A menudo voy a visitar los barrios de Sarajevo y la gente se queja de la comida, durante todo este tiempo la ayuda humanitaria se componía de arroz y macarrones. Yo les digo que, si me vuelven a elegir, en un futuro prohibiré que entre en la ciudad arroz y macarrones...
Muhamed Kresevljakovic
(Estas palabras del Alcalde de Sarajevo se remontan al pasado noviembre. Desde aquel entonces el invierno ha pasado. Los hombres también).