EN DESACUERDO CON EMILIO COLOMBOSUMARIO: Las dificultades halladas por la Presidenta del Partido radical en el intento por trasladarse hasta Sarajevo para entrevistarse con el alcalde Muhamed Kresevljakovic. Se sospecha un boicot por parte de Emilio Colombo. Invitación para el alcalde de la capital bosnia a participar en el Congreso del Pr de Roma.
(IL GIORNALE, 26 de enero de 1993)
Logrará llegar a Sarajevo? Emma Bonino, presidente del Partido radical se encuentra en Zagreb y confía en subir a un avión militar de la Unprofor. Ha prometido al alcalde de la capital bosnia, Mohamed Kresevljakovic, que irá personalmente a buscarlo y lo sacará del infierno de su ciudad. El alcalde había lanzado un llamamiento desde la oscuridad de su bunker: "Quiero salir y contarle al mundo lo que está sucediendo realmente".
Emma Bonino lo acompañará a Roma para que participe en el congreso radical que se inaugurará el 4 de febrero. Pero los proyectos del exponente radical, concordados con el presidente del Consejo Giuliano Amato hace una semana, han chocado de repente con las incertezas y los temores del ministro de Asuntos Exteriores, Emilio Colombo. "Salí de Roma con la garantía de que al embajador de Italia en Croacia, Salvatore Cilento, se le había comunicado oficialmente mi llegada. En cambio, no sabía nada y en la Unprofor no figuraba mi nombre".
"Ahora el gobierno ha decidido invitar al alcalde a Italia. Yo les he dicho que no me muevo de aquí hasta que no logre subir a un avión de la Unprofor. Sospecho que Colombo quiere bloquear la misión, a pesar del consentimiento de Amato, porque quiere ser el primero en pisar Sarajevo. Quiere arreglar lo mal que ha quedado desplazándose en visita hasta Belgrado, con todas las polémicas que han seguido".
El empecinamiento parece haber surgido efecto. Por la noche, el embajador Cilento fue a la sede de la Unprofor para negociar el vuelo de Bonino y el secretario federal del Pr, Sergio Stanzani.
Mientras tanto, en Roma, Marco Pannella subrayaba la importancia de las recientes iniciativas del gobierno sobre la Antigua Yugoslavia: "Son de suma importancia a nivel europeo, por desgracia, la gente infravalora dolorosamente la situación". Pannella se refería al contacto oficial con los "representantes legítimos" de la población albanesa de Kosovo, enviados a Roma, para instigar el reconocimiento de Macedonia y la institución de una comisión jurídica sobre los crímenes de guerra.
m.v.