SUMARIO: El documento, advierte el tesorero, no es en realidad un informe sino una puntualización del problema que debe afrontar el Partido. Recuerda que en estos momentos en Italia se está debatiendo la cuestión de la financiación de los partidos, debate fruto entre otras cosas del referéndum promovido por el PR. Enumera los que pueden ser definidos "recursos globales" del Partido (aunque jurídicamente sean distintos del mismo) como la "Torre Argentina s.p.a." propietaria de la sede y que proporciona servicios "básicos". Recuerda asimismo que "el presupuesto financiero para saldar cuentas" a finales de febrero será aproximadamente de cinco mil millones y proporciona detalles de las distintas partidas contables y financieras, así como de los gastos necesarios para mantener en vida el Partido transnacional con sus peculiaridades. Presenta algunas hipótesis sobre iniciativas para saldar las deudas, como la venta del "patrimonio inmobiliario", de Radio Radical y de los canales comerciales de televisión "Telerom
a 56" y "Canale 66", a pesar de las dificultades de mercado. Ante tantas dificultades, "sólo una aportación financiera certera, adecuada e inmediata para el Partido podría evitar la inmediata disolución del mismo".
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Queridas compañeras, queridos compañeros, amigas y amigos,
a continuación en realidad no os voy a presentar un informe, sino más bien la puntualización del problema que actualmente debe afrontar el Partido, y de las decisiones que debe adoptar. El informe, el presupuesto y el balance y sus adjuntos han sido distribuidos y se hallan a disposición de todos los congresistas, inscritos o no al Partido.
El sistema de partidos italiano, tal y como muchos de vosotros sabéis, está viviendo a lo largo de los últimos meses precisamente debido al problema de la financiación, sobre todo gracias a la insospechada seriedad de algunos, pocos, magistrados, y gracias a la próxima celebración del referéndum promovido por el Partido Radical, para abolir la ley de la financiación que el Estado italiano concede a los Partidos políticos, la crisis más grave que ha atravesado jamás. Tal vez se trata de la crisis final que precede a la Reforma, pero podría tratarse de algo muy distinto. Nosotros los radicales sabemos hasta qué punto, con nuestra historia, con nuestros comportamientos individuales, con nuestras decisiones colectivas, con nuestras luchas nuestra tarea ha tenido gran significado en Italia. No voy a hablar de este tema en mi informe pues estoy convencido de que la mejor manera de hacerlo es confirmando con nuestro comportamiento nuestra diversidad, e iniciar los congresos con la comunicación del tesorero. Comunic
ación que es política en la medida en la que permite a los inscritos conocer para poder juzgar, con la votación del presupuesto y poder adoptar las decisiones importantes para las que se ha convocado el congreso.
Para nosotros conocer el problema del dinero siempre ha sido el instrumento necesario para organizar la lucha política. En primer lugar, cabe aclarar una cuestión técnica, que tiene gran importancia sobre lo que vamos a discutir.
En los informes presentados en los congresos, y en los Consejos Federales, a parte del presupuesto del Partido en cuanto tal, siempre he presentado las elaboraciones y los análisis relacionados con lo que definía "los recursos globales del Partido", refiriéndome con ello sobre todo a la sede del Partido, y al desarrollo económico de la sociedad que es propietaria de la misma, la Torre Argentina S.p.A. En dicha ocasión puse a disposición del congreso, a parte del balance y presupuesto del Partido como tal, el presupuesto de esta sociedad y los desarrollos financieros de ambos (Anexos, 3,4,5).
De esta manera, hemos tenido en cuenta los recursos globales, es decir aquellos recursos con los que el Partido puede contar directamente, como de los que formalmente no son propiedad directa del Partido, pero que se pueden considerar como patrimonio del mismo.
Cabe detallar que al decir "recursos globales con los que el Partido puede contar" en vez de decir "propiedades" del Partido se desea respetar la forma jurídica de la relación entre el Partido y la sociedad propietaria de la sede. Esta sociedad, de hecho, ha sido constituida con dinero proporcionado por el Partido a Sergio Stanzani y a Paolo Vigevano, en 1987, quiénes son los propietarios formales y sustanciales, a pesar de que las sumas conferidas a éstos tuviesen un vínculo de destinación.
La sociedad propietaria de la sede del Partido brinda asimismo servicios básicos para su funcionamiento - con contratos en regla - el personal necesario para el desarrollo de tareas básicas como la centralita, la secretaría, la administración y la gestión de los servicios, la comercialización de los derechos tanto de Agorà como del Centro di ascolto (Véase anexo 7, páginas 26, o 27, o 28, según las versiones).
Por lo tanto, aunque la Torre Argentina no sea propiedad directa del Partido, de su desarrollo económico y de los aspectos patrimoniales, es necesario considerarla en la definición del marco global de los recursos y de los presupuestos.
Una vez sentada esta premisa, cabe añadir realmente poco en cuanto a lo descrito y lo previsto en los informes aprobados por el Consejo Federal de Zagreb a finales de octubre del 91, y en el que se discutó en la primera sesión de este congreso, a principios de mayo.
Las previsiones llevadas a cabo por aquel entonces, a pesar de la contención del presupuesto financiero global, se confirman y se agravan. Nos presentamos a este congreso con un saldo, entre deudas y créditos, un balance financiero saldando cuentas, registrado a finales de diciembre, de 4.457 millones de liras (3.533.527 $) que considerando los gastos de los primeros dos meses de 1992, llegará a finales de febrero a los 5 mil millones (4 millones de dólares).
Con motivo de la primera sesión del congreso, habíamos previsto un saldo, entre créditos y deudas, para finales de abril, que comprendida la previsión de entradas hasta finales de año se hallaba en activo por un total de 800 millones de liras (650 mil dólares). Con respecto a dicha previsión en los 10 meses que siguieron hemos registrado gastos, que desde el punto de vista financiero han determinado desembolsos y compromisos de pago por un total de 4.916 millones de liras ((3.987.000 $), por los que, sumados al importe de la deuda relativa al préstamo del inmueble a finales de febrero, la cifra total a pagar supera los 5.750 millones de liras (4.660.000 $), y, detraído el saldo activo de finales de abril de 800 millones de liras (650.000 dólares), conducen el presupuesto saldado, tal y como indicado anteriormente, a 4.957 millones (4 millones de dólares).
En los anexos al informe y al presupuesto/balance - que se somete a la aprobación de este congreso - encontraréis la descripción analítica del gasto, de los gastos fijos, de los variables, de los costes de las actividades, (Véase anexo 7, pág. 21), así como de los presupuestos financieros globales y su análisis (Véanse anexos 4 y 5 pág. 15 y 18).
Con respecto a lo previsto para todo el año 1992, no sólo con motivo de la primera sesión del congreso en Roma, sino con respecto a lo previsto con motivo de la reunión del Consejo Federal en Zagreb, las previsiones económicas y financieras, a pesar de la contención de algunas de las voces de gastos más destacadas y del aumento de los ingresos, confirman la gravedad del asunto.
Por aquel entonces, preveíamos para saldar el presupuesto de 1992, partidas corrientes de 4.500 millones (3.650.000 $) a las que correspondía un presupuesto financiero global comprendidos los gastos relativos al préstamo y a las inmovilizaciones efectuadas de 6.300 millones (5.100.000$) (Véase anexo 5 pág. 19).
Con respecto a dichas previsiones, se ha intentado contener los gastos suspendiendo a partir de julio la publicación del periódico "El Partido nuevo", reduciendo de esta manera su coste anual de aproximadamente 600 millones (485.000 $). Se ha anulado el gasto de 400 millones (325.000 $) previsto para las reuniones del Consejo Federal, que ha celebrado sólo una coincidiendo con la primera sesión de este congreso, mientras los gastos para iniciativas políticas y distintas manifestaciones han sido de 600 millones de liras (485.000 $) inferiores a lo calculado.
El crecimiento del Partido sobre todo en los demás países, cuyos inscritos se han multiplicado por cinco (pasando de 1435 a más de 7.600) con respecto al año anterior, comporta una cierta relevancia de la actividad por parte de los inscritos y por lo tanto la necesidad de organizar asambleas y manifestaciones. Pero sobre todo, ha sido necesario potenciar la red de sedes, o mejor dicho de oficinas equipadas, que hemos creado en dichos países, y cuyo número a lo largo de 1992 ha aumentado a once. A las ya existentes de Budapest, Moscú y Praga, a partir de finales de 1991, se han sumado las de San Petersburgo, Kiev, Baku, Bucarest, Zagreb, Sofía, Varsovia y Ouagadougou. Se trata, en algunos casos, de pequeñas oficinas equipadas, abiertas ocasionalmente, pero en auténticas sedes con personal que trabaja de forma estable. La organización y el funcionamiento de dicha estructura operativa ha comportado gastos de aproximadamente 450 millones de liras (365.000 $).
El crecimiento del número de inscritos en el resto de los países, hace que sea necesaria la transformación en estructura fija de Partido de dichos servicios, que en un primer momento fueron ideados para la realización del periódico, y ha hecho que sea necesario reforzar en términos orgánicos, tanto el incremento del uso de servicios ya a disposición, la red telemática de Agorà, el banco de datos del sector carnets del Partido, como lògicamente el teléfono. Este incremento del gasto asciende a 600 millones (485.000 $). El aumento más consistente del gasto lo ha determinado el desarrollo del congreso en dos sesiones que, respecto a lo previsto, ha supuesto un nuevo desembolso de mil millones de liras (800.000 $) más. Por lo tanto, aún habiendo conseguido contener los gastos unos 1.600 millones de liras (1.300.000 $) en una parte de las voces de salidas, los gastos no previstos y en algunos casos no previsibles han determinado un desembolso final de 450 millones (365.000 $) más a los 7.000 (5.700.000 $) presupu
estados.
Sin embargo, ha sido posible contener considerablemente el balance financiero global registrado a finales de año, gracias al conjunto de ingresos que ha sido 2.440 millones (1.980.000 $) superior a lo previsto. Las inscripciones y las contribuciones de los inscritos, a lo largo de dicho periodo han garantizado aproximadamente 900 millones (730.000 $) mientras que las contribuciones de los no inscritos, en gran parte procedentes de la firma de la campaña de los referéndums que se concluyó en el mes de enero de 1992, ascienden a más de 400 millones (325.000 $).
Ha sido determinante para financiar la actividad del Partido durante el segundo semestre del año, la contribución - por aquel entonces imprevisible - de aproximadamente mil millones de liras, procedentes de la Lista Pannella que ha destinado al Partido casi todos sus recursos económicos. En su globalidad, así pues, considerando un saldo activo ulterior, entre incrementos y decrementos de ingresos, de 130 millones (105.000 $), el presupuesto financiero global ha sido contenido 1.850 millones (1.500.000 $) con respecto a los 6.300 (5.100.000 $) previstos. A pesar de ello, la situación que estamos atravesando actualmente, desde el punto de vista económico y financiero, es más grave que la que tuvimos que afrontar a finales de 1989, cuando, al iniciar la fase de gestión extraordinaria del Partido, intentamos con la suspensión de todas las actividades del Partido sanear el balance. Por aquel entonces, disponíamos para el año siguiente de la financiación pública, es decir la contribución que el Estado italiano oto
rga a los Partidos representados en el Parlamento (aproximadamente 3 mil millones de liras - 2.450.000 $). Actualmente, ésto ya no es posible. Incluso la Lista Pannella para poder dar su contribución al Partido tuvo que adelantar casi por entero su cuota de financiación pública de 1993, que en cualquier caso no equivale a más que a la mitad de la cantidad de la que anteriormente gozaba el Partido. Por aquel entonces, asimismo, cuando se anularon las actividades se eliminó igualmente el gasto relativo a la estructura política y organizativa del Partido. Actualmente el único gasto fijo necesario para garantizar la actividad transnacional del Partido supone un desembolso que, sumado al presupuesto de Agorà y al del Centro di Ascolto, supera los 4 mil millones de liras. En estos momentos, la deuda alcanzada está avalada sólo por el patrimonio inmobiliario, y por los bienes móviles (móviles y equipos), que en su globalidad están registrados en el balance como 4.600 millones (3.730.000 $) aunque su valor de mercad
o es sin lugar a dudas superior. De decidir afrontar el año 1993 en estas condiciones, contando sólo con una previsión mínima - no ya de 2 mil millones (1.600.000 $) de entradas con respecto al presupuesto - de los 8 a los 10 mil millones (6,5-8 millones de dólares) - dicho endeudamiento del patrimonio tiene una única salida clara: la bancarrota. Es considerablemente problemático y contradictorio efectuar un cálculo sobre las aportaciones y que podrían ofrecer al Partido otras entidades, como Radio Radical y los canales de televisión.
A parte de los recursos propios del Partido y las de la Torre Argentina existen Radio Radical y los canales de televisión. Se trata de entidades con carácter y relaciones jurídicas con el Partido distintas de las examinadas hasta el momento presente con respecto a la sociedad propietaria de la sede. Se trata, de hecho, de sociedades y empresas a las que hace años se destinó la cuota de la financiación pública que el Partido, por decisión propia adoptada en el congreso, había establecido no utilizar para sus propias actividades optando única y exclusivamente por su autofinanciación.
La relación jurídica entre el Partido y dichas entidades (Radio Radical y los canales de televisión) era de recíproca y plena autonomía política y organizativa. De hecho, el Partido les concedió su contribución sin condiciones de ningún tipo a cambio.
Por lo tanto, se trata de sujetos, de empresas que gracias a la contribución del Partido han podido formarse y desarrollar sus actividades, y que, en el momento en el que no ha sido posible dicha contribución, han tenido que dirigirse a distintos sectores, en los que actuaban y siguen actuando, para mantener su equilibrio económico.
A partir de una ley presentada "especialmente" por la mayoría de los parlamentarios de todos los Partidos representados en el Parlamento italiano (tanto en la Cámara como en el Senado) en 1990 Radio Radical pudo gozar de una contribución extraordinaria de 20 mil millones de liras (16 millones de dólares), a título de reconocimiento incluso económico por el papel desempeñado como efectivo servicio público, pues es la única emisora de radio que transmite las sesiones parlamentarias en versión íntegra y los congresos de todos los Partidos políticos. La extraordinaria contribución recibida le ha permitido a la radio sanear los pasivos acumulados en los años anteriores, reorganizar y consolidar su estructura técnica e informativa y sanear las pérdidas de ejercicio a lo largo de los tres años sucesivos.
Actualmente Radio Radical vive gracias a la contribución que el Estado italiano prevé para las emisoras que "son órgano de Partido".
Sin embargo, sólo el pleno reconocimiento, incluso económico, de forma permanente y no ocasional tal y como sucedió en 1990, del papel de órgano de información de interés general de Radio Radical, a través de la estipulación de convenciones y contratos con las instituciones italianas para la transmisión de las sesiones parlamentarias, podría garantizar el crecimiento y la existencia de la radio.
Las televisiones, las emisoras locales comerciales Teleroma 56 y Canale 66, que viven exclusivamente de publicidad, deben tener en cuenta hoy más que nunca la gravedad cada vez mayor de la crisis crónica del mercado publicitario y del de los programas, que, en Italia, tras la aprobación de la ley de reglamentación del sector, ha asistido a una reducción más alta de los recursos a disposición de las emisoras locales.
Dichas empresas no pueden ser consideradas, ni formalmente, ni sustancialmente como parte del patrimonio del Partido, y por lo tanto el Partido no puede adoptar decisiones que competen formal y sustancialmente a la propiedad y a los órganos de administración de estos sujetos.
Actualmente, el Partido puede contar con el hecho de que las personas (Sergio Stanzani y Paolo Vigevano) a las que se les destinó la contribución del Partido, y que lo utilizaron para la constitución de la Radio Radical y de los canales de televisión, de los que actualmente son titulares, tanto por su trayectoria personal y política, como por la forma en la que han administrado la radio y la televisión, tienen un vínculo - hoy por hoy incluso formal - con el Partido, que no les eximirá en absoluto de su deber de actuar hasta el fondo para garantizar su existencia.
Sin embargo, si se desea prever cual puede ser el saneamiento de la situación del Partido, que se derivaría de la venta de dichas empresas, es necesario entrar en un terreno de evaluaciones extremadamente difíciles, y bajo algunos aspectos imposibles.
La precariedad del sector específico de las emisiones tanto radiofónicas como de televisión hace que un mercado de este tipo de empresas sea extremadamente aleatorio y de hecho actualmente inexistente.
Si bien este criterio se aplica sobre todo en lo que se refiere a los canales de televisión, con respecto a Radio Radical, su peculiaridad y su prestigio son tales que, a pesar de que sea muy reducido el posible número de compradores o socios, los cálculos económicos podrían ser superiores a los aplicables a otras emisoras nacionales con características más tradicionales. El reducido número de posibles interesados en esta oferta hace que sea totalmente incierto tanto el resultado de una eventual negociación que, con más razón, la previsión de los importes y del tiempo de conclusión de las negociaciones.
Por lo tanto, nos hallamos ante una situación dificilísima, compleja y rica de contradicciones:
1) considerando el niveles de endeudamiento resultante del balance y de los análisis financieros anexos, considerando las previsiones correspondientes al próximo ejercicio, el Partido debe interrumpir sus actividades y proceder a la liquidación de sus pasividades y actividades.
2) Además, como todos los recursos de crédito están utilizados, recursos de crédito a los que podían recurrir tanto el Partido como los demás sujetos, más deudas por parte del Partido determinarían la bancarrota, y más deudas por parte de los demás sujetos que tuviesen por finalidad financiar aunque sólo fuese con préstamos al Partido - cuya imposibilidad de saldarlos es de dominio público - comportarían comportamientos ilegales tanto desde el punto de vista de la justicia civil como penal por parte de los respectivos administradores, así como comprometería irreversiblemente el equilibrio económico de dichas entidades.
3) Por lo tanto, sólo una aportación financiera certera, adecuada e inmediata para el Partido podría evitar su cierre inmediato.
Asimismo la venta de Radio Radicale podría contribuir en términos significativos a la prosecución de la actividad del Partido, pero en cualquier caso en términos y con condiciones actualmente imposibles de determinar.
Así está la situación económica.
Si el problema estriba en una cuestión económica, es necesario buscar otros puntos de ataque para intentar hallar una solución.
Nosotros sabemos, desde hace meses, y cuando digo nosotros me refiero a todos nosotros, a todos los miembros del Partido, sabíamos cómo estaban las cosas, y hacia donde nos dirigíamos. Que por qué hemos seguido actuando sin tomar otras medidas drásticas de reducción de gastos, de limitación de la estructura o de conversión de la estructura técnico organizativa del Partido?
La respuesta es muy sencilla y se encuentra en los hechos, en los proyectos que hemos realizado y en los resultados, que a pesar de los tan inadecuados recursos hemos logrado obtener. Estamos convencidos del carácter único del proyecto radical y de la imposibilidad que para los demócratas de todo el mundo una oportunidad semejante se pueda presentar de nuevo en tiempo real.
La confirmación de que el Partido transnacional es el único instrumento que puede dar la posibilidad concreta a los demócratas de tener esperanza de nuevo, se confirma día a día. Y lo que más lo demuestra es precisamente el sinfín de derrotas que cotidianamente sufren los que siguen actuando a través de sus inutilizables organizaciones sólo nacionales y se llaman antigua Yugoslavia, y se llaman prohibicionismo sobre todo en los países del este, y se llaman pena de muerte sobre todo en los Estados Unidos de América, y se llaman nacionalismos por doquier, se llaman sobre todo la abdicación cotidiana del derecho, el sucumbir ante el poder de mafias de todo tipo. Estos son terrenos de iniciativa que hemos detectado nosotros, pero la lista es infinita. Es una lista que da la dimensión de lo que este Partido puede legítimamente aspirar a ser, a establecerse como objetivo, y que nos da la certeza de que no podemos ser nosotros los únicos que lo usemos y logremos que viva. Por estos motivos sometemos tal y como es n
uestro deber, al congreso, a este congreso, que debería ser de fundación del Partido, en términos tan amargos y dramáticos el problema de su existencia. Por ello hemos seguido dando vida a este Partido, hasta el momento presente, no a la espera del milagro, en el que por suerte no creemos, sino para comprender si lo que es posible es a su vez factible.
Hasta ahora no se ha realizado. Los primeros mil inscritos italianos de 1993 han garantizado con su dinero un mes de vida más al Partido, han reducido el presupuesto global de 5 mil millones (4 millones de dólares) unos 350 millones (285.000 $). Pero no es señal de que se hayan creado las condiciones necesarias para dar el salto cuantitativo necesario y alcanzar los 30 mil inscritos para que este Partido siga viviendo.
Podrá realizarse en este congreso?
Tendremos que cerrar?
Tendremos que responder a estas preguntas.
Se trata acaso del clásico chantaje de los radicales? No. Sentirá que es un chantaje sólo aquel que es chantajeado cotidianamente. Por nuestra parte existe sólo la conciencia de haber llevado a cabo nuestro deber hasta el fondo, para intentar entregar el proyecto radical al Partido si se constituye, si el congreso halla las condiciones necesarias, para 1993.
Que el trabajo vaya bien.