M. Be.
SUMARIO: El decreto Amato que despenaliza el consumo de droga es un hecho político importante porque invierte la tendencia, pero no basta. Si se disuelve el partido transnacional, se retrasará cinco o diez años la conclusión de la batalla antiprohibicionista. En los países del Este se está difundiendo el narcotráfico.
(IL MESSAGGERO, 8 de febrero de 1993)
Martelli, el ministro de Justicia, borrón y cuenta nueva.
Los antiprohibicionistas le aplaudieron calurosamente cuando, el otro día, por los micrófonos del congreso, recitó el mea culpa por haber optado en su día por el prohibicionismo. Marco Taradash, el líder antiprohibicionista, está satisfecho: "Ha sido muy importante para nosotros la intervención de Martelli, sobre todo por su sinceridad".
Pero usted no ha compartido todo lo que el ministro ha dicho a propósito de la droga.
TARADASH - "Sí, cuando habló del decreto Amato (el que despenaliza el consumo, ndr). Estoy de acuerdo cuando dice que es importante, pero le interrumpí cuando dijo que "seguramente no repara el error cometido antes". Desde el público le grite "no te olvides del referéndum". En ese momento habrá que adoptar una postura".
Y sobre el decreto Amato, qué tiene que decir?
TARADASH - "Es un hecho político importante porque invierte la tendencia. Sé que no es suficiente. Mientras no se elimine la monstruosidad jurídica de la dosis media diaria no se logra separar al consumidor del traficante. Pero, mientras otros países europeos (Francia, España y Grecia) siguen por el camino de Bush y de Reagan, nuestro gobierno es el primero que invierte la tendencia. Y Amato dice en el Parlamento que la cárcel no sirve para los toxicómanos. Es un viraje drástico y eso es un hecho político extraordinario. Es un recorrido que empieza y el referéndum es la primera etapa".
Si el partido transnacional desaparece será un duro golpe para la batalla antiprohibicionista.
TARADASH - "Si se paraliza la red internacional de relaciones que tenemos y que estamos construyendo también dentro de los parlamentos, se retrasará cinco o diez años una batalla política que no tiene tiempos tan largos. En Italia, por ejemplo, hemos asistido en los últimos diez años a un crecimiento desmedido de los poderes mafiosos que está vinculada única y exclusivamente a la droga. La comunidad internacional tiene que darse cuenta de que se están creando redes criminales gigantescas".
En qué fase se encuentra esta batalla?
TARADASH - "Estamos creando una red que está dirigida especialmente a los países del Este. De hecho se están encontrando por vez primera con el problema y ya están teniendo lugar tres gravísimos fenómenos. El del reciclaje de la policía secreta, que antes estaban incluidas en el narcotráfico y que ahora se han convertido en mafia. Existe asimismo otro problema: el de la llegada de los capitales mafiosos. Han llegado denuncias sobre el papel que los países bálticos y la mismísima Berlín han tenido en el reciclaje. El tercer punto es que ahora empieza la producción de droga, antes del consumo. Hay inmensos territorios en Rusia en los que se está cultivando el cannabis y hay producciones de anfetaminas y drogas químicas".