EN PRO DE UNA POLITICA NOBLESUMARIO: Desde el final del Congreso fueron necesarios veintiún días para alcanzar el objetivo de los 30.000 inscritos necesarios para que el Partido Radical siguiera existiendo. Fue un éxito propiamente dicho, puesto que el número final de los inscritos fue 37.000; entre éstos, cientos de personalidades de la cultura, el espectáculo y el arte italianos, periodistas, alrededor de 200 parlamentarios de 12 partidos o grupos parlamentarios, excluyendo la extrema derecha. Este es el balance de un gran éxito, esencial no sólo para que el Partido transnacional de la no violencia siga existiendo sino también para que se afirme una manera nueva de hacer política en Italia: un país que está pasando por una crisis muy grave del sistema de los partidos, la misma crisis que hace veinte años, los radicales históricos definieron por primera vez "partidocracia".
La respuesta de Italia al proyecto radical fue extraordinaria, según afirma una parte de la reseña de prensa que damos a continuación.
Los medios de comunicación italianos dieron a conocer la que Vittorio Gassman define como una "gran compañía itinerante", haciendo que decenas de miles de italianos apoyaran los objetivos transnacionales del Partido Radical. "La ceguera o la corrupción de las partidocracias impone a los individuos a que se comprometan personalmente", afirma Gassman. Quizás sea justamente éste el mensaje más importante que proviene de la respuesta italiana: el reconocimiento, con la inscripción en el Partido Radical, de pertenecer a algo nuevo, diferente, sin renegar la propia realidad política, étnica, religiosa y cultural.
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El Partido Radical "se la pudo". Esto resaltaban los títulos de los periódicos después que se logró aquel "objetivo sensato" fijado por el Congreso de Roma.
A continuación damos una rápida visión general de la campaña, a través de la prensa de esos días.
(EL PARTIDO NUEVO, MARZO DE 1993)
"Durante el congreso, a comienzos de febrero, las inscripciones no superaban las 300 al día - escribía el Corriere della Sera del 3 de marzo - y esta fue la tendencia hasta mitad del mes. Luego el ritmo aumentó de manera considerable, dos mil nuevos carnés cada día, pero todavía ese promedio seguía siendo insuficiente. Y, en realidad, el 25 de febrero, a sólo 72 horas del vencimiento del término fijado por el congreso, se había recorrido apenas mitad del camino. Finalmente, durante los últimos días, se produjo el salto decisivo: cuatro o cinco mil inscripciones, que llegaron por teléfono, fax, giro postal, correo, tarjeta de crédito, a través de amigos, en suma con todos los medios posibles. Un resultado que se logró - cabe subrayarlo - también gracias al apoyo de periódicos y canales de televisión que dieron espacio a la iniciativa, publicando a menudo también los números de teléfono y cuenta corriente postal.
Pero para el Partido cuyo símbolo es el imagen de Gandhi - continuaba el artículo del diario milanés - se produjo también la movilización de personajes de la cultura y el espectáculo, tales como Vittorio Gassman, Bernardo Bertolucci, Giorgio Albertazzi, Paolo Villaggio y muchos otros. Y de la política: al Partido "transnacional" se han inscrito también cuatro ministros, ocho subsecretarios y 175 parlamentarios (80 socialistas, 20 democristianos, 15 republicanos, 13 del PDS, 12 del PSDI, 9 liberales y una de Rifondazione Comunista)".
Durante muchos días, la tensión, en Via di Torre Argentina, se podía palpar. "Aún estamos lejos de la victoria, dice con preocupación Emma Bonino" según el artículo de la Unità (periódico del Partido Democrático de la Izquierda) del 27 de febrero en el que se insistía: " Es verdad que el PR desaparecerá del mundo de la política, si, según parece, no alcanza dentro de mañana el número de inscritos fijado?". La respuesta de Emma Bonino era categórica: "Lo pensaré mañana. Yo, de todas maneras, soy pesimista."
En los últimos días pasaron cosas increíbles. "La sede del PR - escribía uno de los comunicados entregados a la prensa en esos días - se convirtió en una gran central telefónica."
Ochenta líneas. Alrededor de 300 personas, militantes de todas las edades, se alternaron para recibir los cientos, luego los miles de llamadas telefónicas cada día, de personas que se inscribían con tarjeta de crédito o anunciaban de antemano el envio del "óbolo por la inscripción", un "óbolo" para hacer posible el "milagro laico", como lo definieron muchos periódicos.
El 1 de marzo, el Giornale, un importante diario conservador, relató la intervención de Muhamed Kresevljakovic, alcalde de Sarajevo, durante la manifestación que tuvo lugar en Milán el 28 de febrero: "Cada nuevo inscrito en el PR (...) es una esperanza más para los ciudadanos de Sarajevo. Por esto les pido a los dirigentes radicales que esperen una semana más antes de cerrar las inscripciones". Le respondió Marco Pannella: "No habrá prórrogas, pero contaremos los inscritos sólo el martes por la tarde. Debemos esperar que lleguen todas las inscripciones por giro postal, las contribuciones que nos han prometido pero que todavía no han pagado". La sugerencia de Kresevljakovic de parar las manillas de los relojes fue prácticamente acogida. A este punto, la espera se hizo frenética.
Finalmente, el 3 de marzo, el Corriere della Sera, entre otros, podía anunciar que la campaña había terminado felizmente, describiendo de manera vivaz las horas conclusivas: "Y así, una vez más, el gran funámbulo de la política italiana, Marco Pannella, logró dar en el blanco. Y una vez más quiso mantener a todos en suspenso hasta el final: sólo a la medianoche, en efecto, el líder radical anunció que su Partido había alcanzado y superado el objetivo de los 30.000 inscritos y que por lo tanto seguía viviendo. Pero ya todos estaban convencidos de esto.
En realidad, ya ayer, durante las últimas horas de la tarde, en el curso de una improvisada rueda de prensa en la sede del PR transformada en una especie de super central telefónica, Marco Pannella, al lado de Claudio Martelli, (ex Ministro de Justicia, socialista, inscrito en el PR, n.d.r.), ambos con un cartel al cuello que invitaba a inscribirse en el Partido, había anunciado: "Las inscripciones son 29.004".
De los compañeros reunidos en la gran sala de la sede en Via di Torre Argentina se había levantado una auténtica ovación. Muchos habían entonado: "Volare...oh, oh..., cantare...oh, oh...". Un homenaje a Domenico Modugno, ex Presidente del Partido, en ese momento ausente, pero asimismo un canto liberador, como un suspiro de alivio después que la difícil carrera contra el tiempo había terminado con éxito".
El Messaggero, importante diario romano, el 4 de marzo, en una entrevista con Emma Bonino le preguntó cuál sería la etapa sucesiva a la de las 30.000 inscripciones. Emma Bonino respondió: "La segunda parte de la moción del congreso dice que si se logra superar el objetivo de las 30.000 inscripciones, el secretario entrará en funciones el 15 de mayo y deberá convocar el consejo general para elegir los varios órganos y presentar el proyecto de las actividades de 1993". Periodista: " Entonces, esto significa otros dos meses y medio a manos cruzadas?". Emma Bonino: "No, se trata de entender, de hoy al 15 de mayo, cuáles iniciativas políticas de emergencia italiana y cuáles prioridades internacionales deberán ser discutidas y aprobadas. Y debo llegar a esa fecha también con una sugerencia de órganos para el partido (...)".
Durante toda la campaña, se ha subrayado con fuerza la importancia de las razones de vida del PR por las cuales era necesario alcanzar el objetivo de las 30.000 inscripciones. En una entrevista publicada por Noi, semanal de gran difusión, el 25 de febrero Emma Bonino recordó: "Parece que el tiempo no haya enseñado nada. A pocos se les ha ocurrido pensar que, incluso esta vez, los radicales podrían tener razón y haber individuado lo esencial de la crisis de nuestras sociedades, de lo que desconcierta la opinión pública en todos los países: la ciencia ha realizado milagros en todos los sectores, pero la política sigue revelándose impotente. En vísperas del año 2000 se detiene incluso frente al simple problema de saciar una población o impedir el estupro de cientos de mujeres bosnias. Por no hablar de los problemas nacionales de menor envergadura".
"Por una parte - especificaba Emma Bonino al Messaggero - estamos comprometidos con la 'Liga internacional en pro de la abolición de la pena de muerte en el mundo dentro del año 2000'. Yo en particular estoy muy feliz del hecho que el proyecto italiano del tribunal internacional contra los crímenes haya acogido este punto: en cualquier caso, cualquier sea el delito sancionado, queda excluida la aplicación de la pena de muerte. Espero que las Naciones Unidas mantengan esta claúsula. Es necesario pues afrontar la emergencia de la ex-Yugoslavia". "Existen también otras personas con problemas. Por ejemplo, el pueblo palestino" sugería el periodista, y Emma Bonino subrayaba: "Es verdad, la cuestión es sólo elegir. En este caso, de todas maneras, se trata de una cuestión que concierne en general el derecho internacional y en particular los poderes punitivos. Si se resuelve este punto, llegamos al problema de la democratización del Consejo de Seguridad de la ONU. Toda la política exterior está en práctica en manos
del poder ejecutivo, sin que existan interlocutores democráticos, ni parlamentarios, y ni siquiera líneas de conducta. Y esta es la esencia del partido transnacional. El hecho es que el Consejo de Seguridad está formado por las potencias que ganaron la guerra. Desde entonces ha prevalecido el orden de Yalta que, de todas maneras, se desmorronó hace dos años atrás. El riesgo es que prevalga el nuevo orden estadounidense mientras que debería prevalecer el derecho internacional. Y esto se aplica tanto a los palestinos como a la cuestión de la convención sobre las ballenas. Es indispensable que se establezca el tribunal internacional permanente contra los crímenes".
Podríamos terminar esta breve recopilación de los artículos de la prensa de esos días con la esperanza expresada por Emma Bonino en una de sus entrevistas. Cuando el periodista le preguntó: "En conclusión, gracias a una movilización masiva ha sido posible obtener 30.000 carnés para el PR de 1993 en unos pocos días. El año próximo, se empezará todo otra vez?", Emma Bonino respondió: "Sí, pero esperamos que la gente haya entendido nuestro mensaje y no sea necesario repetir los enormes esfuerzos de los días pasados para convencerla a inscribirse".