(EL PARTIDO NUEVO, MARZO DE 1993)
Hoy, el Partido Radical es un Partido Nuevo. Es nuevo también en tamaño: de los dos-tres mil inscritos del Partido de los "radicales históricos" pasamos a más de seis mil inscritos residentes de la ex URSS en 1992, y actualmente el Partido cuenta con más de treinta y siete mil italianos. Asimismo, esperamos que numerosísimos no italianos se inscriban también, a través de este periódico dando lugar al nuevo Partido Radical Transnacional.
Existe una característica de este Partido que nos gusta recordar, evocada por Marco Pannella en una entrevista con Adriano Sofri.
"Cuando en 1976 obtuvimos el voto de 400.000 personas, 400.000 imprevistos 'extravagantes', el título de una de mis entrevistas fue 'Somos sobre todo un partido de abuelas'. De mujeres, católicas, de la tercera edad. Y esto se ha hecho cada vez más exacto, además de ser verdad. Por qué no pensar en la inocencia como sabiduría, como fuerza, como algo que se conquista durante una vida entera, más bien que como una calidad original, una cara sin historia, figuras de recién nacidos apropiadas para todos los posters del Tercer Mundo? Substituimos el derecho a habitar por el derecho a la vivienda. Un viejo sensato tendría que pensar en mudarse pronto para ceder su casa a los jóvenes novios. En Estrasburgo, me encontré con el Presidente de la Organización mundial de los Gitanos, quien vive en Berlín, es un refugiado de Serbia y un inscrito radical. Basándose en su experiencia de nómada y exiliado me habló del derecho a la vivienda y a establecerse en un sitio. En 1968, yo decía que los cortejos ágiles impedían a
los lentos y ancianos de formar un cortejo".