SUMARIO: El Partido Radical pone este espacio a disposición de la Liga Internacional Antiprohibicionista (LIA), federada al PR.
(EL PARTIDO NUEVO, MARZO DE 1993)
La LIA se dirige a parlamentarios, dirigentes políticos, personalidades comprometidas en todos los sectores de la ciencia y la vida social, pidiéndoles que se inscriban para promover, a nivel transnacional, la abrogación o la reforma radical de las legislaciones prohibicionistas en materia de droga.
Es absolutamente necesario dar vida a una gran red de informaciones e iniciativas, y hacerlo hoy, justamente porque en el mundo aumenta cada vez más el número de los que responden al desafío de la violencia con las armas de los derechos humanos y política liberal. A las grandes ciudades europeas que firmaron la Resolución de Frankfurt contra la criminalización de los consumidores de drogas y en pro de la política sanitaria de Reducción del daño (Harm-Reduction), se agregarán pronto grandes ciudades de los Estados Unidos y del continente americano. En todos los continentes, son muy numerosas las experiencias de política social y sanitaria que han creado de hecho una alternativa práctica y eficaz respecto a los fracasos del prohibicionismo. Hace un año y medio que el Parlamento Europeo tomó posición contra las falsas esperanzas de las medidas represivas, a través de la comisión de investigación sobre el narcotráfico. En su último informe del mes de febrero de 1993, la ONU se vió finalmente obligada a enfrenta
rse con las razones de la legalización, puesto que éstas se van difundiendo en el interior de los gobiernos nacionales y parlamentos.
Pero, entre tanto, amparados por la guerra contra la droga, enriquecidos por los miles de millones que cada uno de los dos frentes obtiene de la misma, surgen sobre el planeta mil totalitarismos nuevos, a menudo camuflados por grupos criminales o policiales. A menudo, detrás de la máscara la cara es la misma. Cuánto hay que esperar antes de que la caída, casi planetaria de los mitos del prohibicionismo, se convierta en política? Hasta dónde deberá llegar el poder de la gran criminalidad de drogas y armas, drogas y finanzas, drogas y extorsiones, drogas y usura, antes de que cambien las leyes? Inscribirse en la LIA significa hacer que los Parlamentos de todo el mundo pongan en discusión sus enormes responsabilidades.
Entre otros, son miembros fundadores de la LIA, Milton Friedman, premio Nobel de Economía, Fernando Savater, filósofo y escritor, Rosa del Olmo, profesora de Criminología en la Universidad de Caracas, Lester Grinspoon, profesor de psiquiatría en la Universidad de Harvard, Kevin Zeeses, vicepresidente de la "Drug Policy Foundation" de Washington, Ralph Salerno, ex jefe de los servicios antidroga de la Policía de Nueva York, Amato Lamberti, director en Italia del "Osservatorio sulla Camorra", Remo di Natale, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de San Andrés, Bolivia, Richard Stevenson, economista en la Universidad de Valence, Marco Pannella, diputado en el Parlamento europeo e italiano, presidente del Consejo Federal del PR, Ethan Nadelmann, profesor en la Universidad de Princeton, Francis Caballero, profesor de derecho penal en la Universidad de París.
Marie Andrée Bertrand, profesora de Criminología en la Universidad de Montreal, es la presidenta de la LIA, mentras que Marco Taradadash, diputado en el Parlamento europeo e italiano, y Antonio Contardo, empresario, desempeñan las funciones de secretario ejecutivo y tesorero respectivamente.
Puede ser miembro de la LIA quienquiera comparta sus finalidades y pague la correspondiente cuota anual de inscripción. La LIA prevé tres categorías de miembros:
- miembros efectivos, que participan en la Asamblea general con derecho de voto;
- miembros asociados, sin derecho de voto, que reciben las publicaciones de la LIA;
- miembros afiliados, representados por asociaciones, grupos, ligas nacionales o locales con finalidades análogas a las de la LIA.