(EL PARTIDO NUEVO, MARZO DE 1993)
Leon Schwartzenberg, diputado europeo del grupo socialista y ex Ministro de Salud en el Gobierno Rocard, dimisionario por divergencias sobre la política en materia de droga y narcotráfico, inscrito en el PR, interviniendo en los trabajos de la Comisión dedicada al antiprohibicionismo - presidida por Elena Poptodorova, diputada en el Parlamento búlgaro y Rita Bernardini, consejera federal del PR, relator Maurizio Turco, secretario de la CORA - subrayó algunos aspectos del problema.
»En un mundo civilizado - dijo Schwartzenberg, como premisa de su intervención - tenemos o no el derecho de dar a conocer a las personas la realidad de las tragedias con las cuales pueden enfrentarse en el caso de uso excesivo de productos ilícitos? . Recorriendo las argumentaciones de Schwartzenberg, el problema de la droga y de la drogadicción estriba en la falta de limitaciones en el uso de las drogas. Qué se puede hacer? »La cuestión fundamental es saber si se puede seguir recorriendo el camino actual . Su respuesta es »«No! Todo lo que se ha hecho en el mundo y en los llamados países civilizados, democráticos y libres, es un fracaso total. Hace 10 años, en Francia los consumidores de heroína eran 100.000. Hoy son 150.000 . Pues, no es posible seguir recorriendo un camino de fracaso, y ni siquiera es posible apoyar de manera axiomática lo contrario. »Nuestra posición - agregó Schwartzenberg - no es la de personas que afirman que no existen otras soluciones a parte de la nuestra . Pero cuál es la propu
esta concreta que el ex Ministro ha presentado al Congreso? . »Si mañana decidiéramos, no digo, vender libremente la heroína, sino hacerla disponible en cantidad accesible, a precios convenientes, habría o no un aumento del consumo y de la demanda? En caso afirmativo, en qué medida? Por cuánto tiempo? Aparentemente podría producirse un aumento de la demanda. Yo no creo esto. Aquí nos enfrentamos con barreras ideológicas que debemos derrumbar y esto es lo más difícil. En realidad este tipo de frontera ideológica se parece a una frontera moral, que no podemos derrumbar puesto que las personas no quieren correr riesgos con nuevas experiencias. Existe otro grave problema. No es posible ser antiprohibicionistas en un solo país. Habría que serlo en numerosos países. Estados Unidos es el primer país al que debemos convencer. Grandes economistas han expresado su opinión sobre este aspecto. La eliminación de la prohibición tendría los mismos efectos que la eliminación de la prohibición alcohólica. Significaría eli
minar organizaciones tales como la mafia. Las tragedias actuales ya no se producirían si existiera la legalización controlada de estos productos. Debemos afrontar estas fronteras, debemos decir que nos enfrentamos con cierto tipo de obscurantismo que demuestra que no nuestra libertad no es completa .