SUMARIO: Llamamiento, firmado por gran número de personalidades, para la promoción de un ayuno de solidaridad con todas las víctimas de las guerras de los Estados, civiles y de bandas en la Antigua Yugoslavia. Tomando nota de que los promotores de la iniciativa tienen opiniones y sentimientos distintos, se afirma que por el contrario existe un acuerdo general "sobre la necesidad de una solidaridad que intente por lo menos acercarse, simbólica y prácticamente, ante el carácter excepcional del sufrimiento humano y de la devastación civil que suceden muy cerca de nosotros" [Véase también la carta de algunos exponentes radicales a Adriano Sofri - texto nº 5348 - así como la réplica de Adriano Sofri - texto nº 5349]
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Hemos decidido iniciar un ayuno colectivo en señal de solidaridad con todas las víctimas de las guerras de los Estados, civiles y por bandas en la Antigua Yugoslavia. Sabemos que una amplia, variopinta y concreta acción de solidaridad se está llevando a cabo desde hace tiempo, con ayudas materiales, viajes y contactos directos, hospitalidad, organización de centros de acogida, instrumentos de comunicación. Algunos de nosotros estamos participando en ella en la medida posible. Sin embargo, creemos que es útil para todo el mundo, incluso para los que no participan sino de forma marginal en esta trama de ayuda civil concreta, que sepan que la afrenta contra las personas y la humanidad llevada a cabo en la Antigua Yugoslavia, la amenaza que se cierne sobre las regiones por el momento incólumes, y la lección que recibimos, en nuestra casa, sobre la fragilidad de la valiosa convivencia civil, han puesto a la Europa democrática ante el más duro y vergonzoso jaque desde que acabó la segunda mundial.
Confiamos en la fuerza inerme de un ayuno, pues mejora a quién lo realiza, habla un lenguaje eficaz y limpio a los demás, dispone a la condición más favorable para perseguir y aplicar decisiones acertadas, empezando por el apoyo a las iniciativas voluntarias de solidaridad ya activas, independientemente de su aspiración ideal o religiosa. Opinamos y sentimos, probablemente, de forma muy distinta. Hemos reflexionado largo y tendido al respecto. Algunos de nosotros desearían que la legítima presencia internacional en las regiones en guerra estuviese provista de una fuerza armada adecuada para imponer la paz y castigar a los agresores; otros no están de acuerdo o no se fían de la utilización de la fuerza armada. Otros creen que las cosas han ido demasiado lejos para justificar estas divisiones, y que son hechos consumados los que imponen decisiones que en el pasado hubiesen podido y debido ser evitadas. Algunos de nosotros consideran que cabe denunciar las distintas responsabilidades en las agresiones, en las m
asacres y en las violencias; otros piensan que la denuncia de las responsabilidades es ociosa y que puede acabar siendo instrumental. Pero todos estamos de acuerdo en la necesidad de una solidaridad que demuestre por lo menos que se acerca, desde un punto de vista simbólico y práctico, a lo que de excepcional tiene el sufrimiento humano y la devastación civil que acontecen tan cerca de nosotros.
Por este motivo, hemos pensado iniciar el ayuno el día dos de abril, coincidiendo con la inauguración en Verona del encuentro en el que participan un número considerable de personas que aman la paz y la convivencia, procedentes de todas las regiones de la Antigua Yugoslavia; hemos pensado en confiar a la presidencia de dicho encuentro nuestro ayuno, para que lo utilice como considere más justo y eficaz, y le atribuya los objetivos prácticos sobre los que estén de acuerdo los participantes. Puesto que el coloquio veronés tiene por objeto convocar una conferencia representativa de los más acreditados exponentes de todos los grupos moderados de toda la Antigua Yugoslavia, nos brinda una oportunidad valiosa de ofrecerles nuestra iniciativa solidaria, de la misma manera que se ofrece una ayuda material o se contribuye económicamente.
Por nuestra parte tenemos intención de llevar a cabo el ayuno, excluyendo llevarlo a ultranza, y dejando a cada persona que se sume a él la posibilidad de establecer y comunicar la duración de su participación (esperamos que cada cual sea riguroso consigo mismo: tomar en serio el propio ayuno ayuda mucho a tomar en serio el problema que se afronta); de unirnos a aquellos que, con inspiración autónoma y distinta, hayan emprendido iniciativas semejantes; y de pedirle a todas las personas de buena voluntad que se unan al ayuno por turnos, de manera que se le garantice un larga duración - que sea como un fuego permanentemente encendido, hasta que el martirio de aquellos países no sea detenido - y una participación colectiva tan imponente como para afectar y contagiar a las conciencias. Podrá parecer que esta iniciativa es intempestiva y débil ante el estridente predominio de problemas dramáticos en nuestro país, al igual que en los demás países de Europa occidental. A nosotros nos parece lo contrario, sin infrav
alorar la gravedad de nuestros problemas y el compromiso serio para afrontarlos, es muy necesario conservar el sentido de la medida de las heridas infligidas a la humanidad, y también el sentido del espíritu mejor que da una más fuerte y rápida solidaridad puede provenir de nuestras cosas.
Nos proponemos informar sobre el desarrollo del ayuno, así como de recopilar las adhesiones y las noticias sobre iniciativas paralelas, a través del ARCS-ARCI en Roma, teléfono 3222205 - fax 3222317 (en particular, desde las 9 hasta las 13 horas contestará Jacopo). En el Partido Radical dirijánse a Maria Teresa Di Lascia (06-689791).
SE HAN SUMADO, POR AHORA, AL AYUNO
Oreste Del Buono; Michele Serra (director de 'Cuore');Alexander Langer (europarlamentario, copresidente del Verona Forum); Giampiero Rasimelli (presidente nacional Arci); Pina Grassi y Anna Maria Procacci (senadoras verdes); Adriano Sofri (profesor); Luigi Compagnone (escritor); Mimmo Pinto (Presidente Arcs), Piero Lo Sardo, Enzo Piperno (ARCS); Nadan Petrovic (pacifista de Sarajevo); Gianni Sofri (profesor, escritor); Marco Boato, Chicco Crippa, Edo Ronchi, Gianfranco Bettin, Alfonso Pecoraro Scanio, Mauro Paissan, Stefano Apuzzo, Francesco Giuliari, Vito Leccese, Lino De Benetti (parlamentari verdi), Betty De Prisco, Chiara Ingrao, Galileo Guidi (parlamentarios Pds), Tiziana Maiolo (Rifondazione Comunista), Luca Fornari e Massimo Della Pelle (presidente e vicepresidente de Anagrumba); Giovanni Lolli (Dirección Pds); Franco Torreggiani (consejero Pds Parma, Dirección Arci); Tom Benettollo, Stefano Cristante, Rosanna Carpo, Francesco Scalco (Dirección Arcinova); Giorgio Albonetti (director editoriale); Nora
Barbieri (productora de televisión); Stefano Magnabosco (Arci Solidarietà); Toni Capuozzo (enviado especial del telediario Tg4 a Sarajevo); Domenico Cecchini (arquitecto); Stella Cecchini (profesora); Paolo Cesari (periodista); Ilaria Cjuti (periodista); Sergio D'Elia (resp. giustizia-carcere del Partito radicale); Carlo Degli Esposti (productor de televisión); Maria Teresa De Lascia (Lita Internacional para la abolición de la pena de muerte antes del año 2000); Lisa Foa (publicista, experta en países del Este); Wlodek Goldkorn (periodista), Mauro Martini (periodista especializado en países del este europeo); Mauro Manzoni e Alessandra Cipollina (bar Orient Express Roma); Fausta Orecchio (gráfica); Loredana Susani (empleada); Franco Travaglini (periodista); Adachiara Zevi (profesor), Valeria Ferro (directora del Centro de Escucha de la información televisiva).
- Susara Carlo, obrero. 3 días a partir del sábado 4
- Adnan Kemura, ingegnere. Presidente del comité de ciudadanos para la solidaridad con Bosnia) 2 días a partir del viernes 2.