Radicali.it - sito ufficiale di Radicali Italiani
Notizie Radicali, il giornale telematico di Radicali Italiani
cerca [dal 1999]


i testi dal 1955 al 1998

  RSS
mer 29 apr. 2026
[ cerca in archivio ] ARCHIVIO STORICO RADICALE
Archivio Partito radicale
Bonino Emma - 13 luglio 1993
KOSOVO, SE ANUNCIA UNA BOSNIA-BIS
Emma Bonino

SUMARIO: Emma Bonino advierte de que se está preparando otro crimen contra toda una población, tras el cometido contra Bosnia, la población de Kosovo. La represión serbia en Kosovo es cada vez más agobiante, pero nadie hace caso de los llamamientos procedentes de Pristina para una intervención. Por el contrario, los parlamentarios inscritos al Partido radical sí discutirán de ello en la reunión que se celebrará en Sofía. Se propone el desconocimiento de la República federal de Yugoslavia (Serbia-Montenegro) así como conceder a Kosovo una forma de "protectorado" de las Naciones Unidas. Urge hacer frente a la crisis de la ONU para que cobre una nueva solidez democrática de la que pueda obtener la legitimidad y la fuerza necesarias para imponer "erga omnes" el respeto de las normas del derecho internacional.

(IL GIORNALE, 13 de julio de 1992)

El mundo entero está pendiente del final "anunciado" de Sarajevo que acabará siendo tomada "por sed" - como en las guerras antiguas - a pesar de que haya sido declarada por las Naciones Unidas "zona protegida".

Este crimen prepara ya y "anuncia" otro crimen: el desbordamiento de la agresión Serbia en Kosovo con inmediatas repercusiones en Albania, en Macedonia - en donde se halla presente una consistente "minoría albanesa" - y por consiguiente en Grecia y Bulgaria.

Sin embargo, con respecto a Kosovo la comunidad internacional no podrá esconder la cabeza debajo del ala tal y como ha venido haciendo para justificar su impotencia en Bosnia. O se tomará su responsabilidad, o demostrará tener una cara de cemento armado, según permita o no que el régimen de Milosevic lleve a cabo esta segunda operación de "limpieza étnica" exterminando al pueblo de Kosovo tras haber exterminado al bosnio. Tal vez lleguemos tarde, tal vez se busquen justificaciones más repugnantes, pues las señales premonitorias no faltan: la represión serbia en Kosovo está creciendo e imponiéndose descaradamente a diario; recientemente ha sido cerrado el último diario en lengua albanesa, y a pesar de la huelga de hambre del Premio Sajarov, el Sr. Demaqi, y de otros muchos albaneses de Kosovo, las provocaciones de la policía serbia, las perquisiciones sin orden previa, los arrestos injustificados se hallan a la orden del día. Nosotros estamos en estrecho contacto con dichos pueblos: desde Pristina llegan cada

día llamamientos desesperados para que la comunidad internacional, la ONU, la CSCE haga algo.

Todos hacen la vista gorda. Nosotros, por el contrario, nos obstinamos en no cerrar los ojos y por ello, dentro de pocos días, los parlamentarios inscritos al Partido radical transnacional (más de 600, procedentes en gran medida de los países del Este europeo) se reunirán en Sofía, a pocos kilómetros de países aún totalitarios como Serbia o recién salidos del comunismo. Participarán, entre otros, 17 miembros del disuelto parlamento de Kosovo («precisamente!), 25 parlamentarios macedonios, 40 parlamentarios búlgaros, 12 croatas, 8 serbios, 3 representantes de Voivodina, 20 parlamentarios albaneses: es decir, los primeros interesanos, los más cercanos al problema. Contamos con gran número de propuestas de iniciativa urgente para Kosovo, a partir de las que el Partido radical podrá medir su capacidad de movilización de la opinión pública y sobre todo de presión sobre los parlamentos nacionales y sobre las instituciones internacionales: desde el "desconocimiento"de la República federal de Yugoslavia (Serbia-Mont

enegro) hasta la petición de envío de fuerzas ONU a la región, tal y como ha propuesto la diputada Molinari al Congreso americano, hasta la concesión a Kosovo de una especie de "protectorado" de las Naciones Unidas, tal y como ha solicitado el Presidente de Kosovo, el Sr. Rugova, hasta el plan en seis puntos del presidente albanés, Berisha, que sugiere condicionar un eventual cese del bloqueo a Serbia a la solución, entre otras cosas, de la cuestión de Kosovo.

Pero el debate se centra, al final, en la impotencia de la Comunidad internacional ante las nuevas responsabilidades que un mundo que ya no está dividido en bloques otorga a las Instituciones supranacionales. Tras las primeras esperanzas de que se atribuya a la ONU el papel de "gobierno" en el marco de un nuevo orden internacional basado en el derecho, en la ley y en la capacidad de hacerla respetar, hemos tenido que reconocer amargamente, con el fracaso de la misión en Yugoslavia y las dificultades en aumento en Somalia, que el camino sigue siendo largo y difícil. De lo que sí estamos seguros es que sin el Partido radical, sin otros partidos transnacionales capaces de imponer en el calendario político de los distintos países la prioridad, la urgencia de una nueva base democrática de la ONU de la que dicha organización pueda obtener la legitimidad y la fuerza necesarias para imponer "erga omnes" el respeto de las normas del derecho internacional, nuevas tragedias y nuevas injusticias se preparan. Y no andan

lejos de nosotros. Están en el umbral de nuestra casa.

Acaso será considerado de nuevo totalmente desproporcionado el desafío y la ambición del pequeño Partido Radical?

 
Argomenti correlati:
stampa questo documento invia questa pagina per mail