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Partito radicale - 18 luglio 1993
Moción general aprobada por el Consejo general del Partido radical con 57 votos a favor y 1 abstención (Sofía, 18 de julio de 1993)

SUMARIO: La moción conclusiva de los trabajos del Consejo general destaca la importancia del mensaje enviado por el secretario general de la ONU, Boutros Ghali, así como de la documentación con la que las mismísimas Naciones Unidas y la Comunidad internacional se han expresado con respecto a los graves problemas del mundo, insidiado no sólo por los acontecimientos militares sino por las nuevas fuentes de inestabilidad que surgen "a nivel humanitario y ecológico".

Sin embargo, la moción advierte que estas líneas de orientación adolecen de iniciativas que den a las N.U. los medios y los instrumentos adecuados para aplicarlas realmente. Para que así sea, es necesario que se forme un "sujeto, una fuerza política", que se comprometa exclusivamente a nivel transnacional para apoyar a las N.U. Un sujeto nuevo semejante parece estarse creando en estos momentos con el Partido radical transnacional, si asume las responsabilidades de iniciativa a partir de los puntos que se enumeran, como prioridades indiscutibles.

En lo que se refiere a los grandes proyectos a nivel medioambiental se produce la misma discrepancia entre los intentos y las enunciaciones, y los instrumentos para llevarlas a cabo. El partido radical deberá comprometerse en el campo del medioambiente dando vida a las campañas que se especifican, empezando por la zona de Europa Central y del Este.

Siguen los temas relacionados con los "derechos de la persona" y la cuestión del Sida, vista específicamente en la óptica de las necesidades del continente africano.

La moción, para evitar que se vuelva a producir una nueva crisis financiera que ponga en dificultad al partido, invita en particular a los parlamentarios para que adopten responsabilidades directas para que las sedes en los distintos países así como sus iniciativas adquieran carácter autónomo, y para que realicen, gracias a la instrumentación parlamentaria, el "Boletín parlamentario" ya previsto por el partido, sin seguir gravando sobre los recursos de la sede central.

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El Consejo General del Partido radical transnacional, reunido en Sofía, el 17 y 18 de julio de 1993,

acoge con gratitud el mensaje enviado por el secretario general de las Naciones Unidas, Boutros Ghali, y lo adopta como propio, en especial en el punto en el que se recuerda que "el imperativo de la paz debe, por encima de todo, grabarse en la conciencia de los individuos, el imperativo del desarrollo es actualmente advertido como un derecho del hombre, mientras que el nuevo imperativo para todos nosotros debe ser la democracia".

El Consejo General se identifica asimismo con la "Declaración" aprobada por el Consejo de Seguridad de las N.U., en la reunión celebrada por los jefes de gobierno y de Estado, el 31 de enero de 1992, al igual que con la Declaración de Río de Janeiro y con la "Agenda 21" para el medio ambiente y el desarrollo sostenible, las cuales advierten de que las grandes amenazas contra la paz y la seguridad ya no son sencillamente de origen militar sino que se deben en gran medida a las fuentes de inestabilidad diariamente en aumento en el campo humanitario y ecológico.

Sin embargo, el Consejo General advierte que estas afirmaciones de principio y de orientación adolecen todavía de los instrumentos adecuados para ponerlas en marcha de forma concreta y cotidiana. Sigue faltando, a nivel necesariamente transnacional y supranacional, un derecho positivo y codificado, reconocido por los países y por los individuos; de la misma manera que faltan las estructuras y los instrumentos operativos para hacer que se respete, para prevenir las infracciones y para imponer las sanciones necesarias. El mayor sujeto institucional al que se confían estas tareas - es decir el sistema de las Naciones Unidas empezando por el Consejo de Seguridad - adolece de medios y recursos - pero al mismo tiempo de la plena legitimidad democrática - adecuadas a la tarea, por lo que su acción no puede desplegarse con el crédito necesario, dando lugar a nuevas frustraciones y a la desconfianza entre los pueblos.

No existe casi ninguna zona en el mundo en la que no se produzcan atentados contra la paz y la seguridad. En los territorios de la extinta Unión Soviética, los confines entre los nuevos Estados son controvertidos y puestos en entredicho: desde Nagorni Karabaj hasta Moldavia, los derechos de la persona son negados, e incluso los testimonios ilustres de la historia y de la cultura son objeto de una devastación desquiciada e irracional. Particularmente graves - incluso por las consecuencias posibles en todos los equilibrios europeos - son las laceraciones en la antigua Yugoslavia. En estos países es necesario poner freno y extinguir las acciones de guerra procedentes de la Federación Yugoslava (Serbia-Montenegro) en su pretensión de inaceptables agrandamientos territoriales obtenidos con la limpieza étnica y el genocidio; y asimismo poner punto final a los ultrajes y a las violencias que tienen lugar en detrimento de las identidades culturales, étnicas y territoriales. Así pues, en Somalia, cabe poner en marcha

y completar rápidamente, sin vacilar, el proceso de desarme de las facciones y establecer condiciones de vida estatal democrática tal y como requiere la mayoría de las poblaciones.

Lamentablemente, tanto en la antigua Yugoslavia como en Somalia, las Naciones Unidas son incapaces de desempeñar su papel, cumplir con el mandato que les ha sido asignado y satisfacer las expectativas de la conciencia y las esperanzas de los hombres y mujeres de la Tierra.

***

Para que el mensaje del Secretario general de la ONU, las declaraciones del Consejo de Seguridad, la Agenda 21 y los demás documentos orientativos, deliberados a nivel supranacional, pasen a ser objetivos políticos a perseguir y realizar, es necesario, inmediatamente y con determinación, dar vida a iniciativas capaces de implicar y movilizar a personas y pueblos. Para ello es necesario que exista un sujeto, una fuerza política que actúe sin vacilar, sin incertidumbres a nivel transnacional. El compromiso para desarrollar esta fuerza ha cobrado a lo largo de estos días nueva determinación y concienciación en el debate que se ha desarrollado en el Consejo general del partido radical transnacional, ahora confiado a sus órganos estatutarios. Conscientes de la dificultad de la tarea y de los límites en materia de recursos a disposición, el Consejo general del partido radical transnacional considera que los siguientes objetivos prioritarios pueden recoger vastas e importantes adhesiones, a nivel popular también, p

ara poner en marcha fuertes iniciativas y luchas políticas no violentas gandhianas:

1) Obtener el respeto de los compromisos y los plazos para la constitución, con las modalidades y en las formas establecidas por las Naciones Unidas, del Tribunal Internacional contra los crímenes cometidos en la antigua Yugoslavia, prestando especial atención a los crímenes relacionados con la "limpieza étnica" y el genocidio en acción.

2) actuar de forma factible en las distintas instancias, sobre todo parlamentarias, para que el reconocimiento de la República federal de Yugoslavia (Serbia-Montenegro) - tal y como se ha hecho con respecto a las demás Repúblicas de la Antigua Yugoslavia - esté vinculado a la creación o a la restauración de efectivas garantías constitucionales y legislativas de los derechos de las personas y de los pueblos pisoteados en Bosnia e gravemente insidiados en Kosovo y en Voivodina;

3) promover todas las acciones posibles para que en el ámbito de la campaña para la abolición de la pena de muerte antes del 200 se afirme en breve, en el marco del derecho internacional inderogable (jus cogens) - incluso a través de Resoluciones de las Naciones Unidas - el derecho a no ser matados por fuerza de ley;

4) coordinar e instar energías e iniciativas que tengan por objeto obtener la denuncia o la modificación de las Convenciones internacionales que vinculan a los países a una política prohibicionista en materia de drogas, incluso a través de la constitución, en los distintos Parlamentos, de intergrupos o grupos antiprohibicionistas para la reforma de la política sobre la droga, a nivel nacional, y regional, emprendiendo la siguiente dirección:

a) una nueva política de lucha contra la criminalidad, para romper el espiral de "más policía, más narcotráfico";

b) política de reducción del daño, tal y como se ha definido en la experiencia de las ciudades que han firmado la resolución de Franckfurt;

c) promoción de las iniciativas de la Liga Internacional Antiprohibicionista, federada al Partido radical;

5) comprometerse en los parlamentos y en las organizaciones internacionales para apoyar la difusión y la progresiva adopción - incluso formal - de la Lengua Internacional como instrumento concreto de garantía del derecho a la lengua, de salvaguardia del ecosistema lingüístico-cultural planetario, de democrática integración cultural europea y global, de crecimiento - por encima de las nacionalidades - de una identidad común mundial como pertenencia a la única familia humana.

***

Las indicaciones innovadoras dispuestas - en instancias de la ONU - de la Declaración de Río, en la "Agenda 21" y en los demás documentos programáticos imponen, a pesar de sus carencias, profundos cambios en las políticas nacionales e internacionales en el medio ambiente y el "desarrollo sostenible", tanto en las zonas industrializadas como en las menos favorecidas: la cuestión medioambiental se sale, en resumidas cuentas, definitivamente de los planteamientos sectoriales para presentarse como elemento básico de ese sistema mundial de seguridad, de desarrollo y de democracia que representa el desafío prioritario de los últimos años. Sin embargo, incluso en lo que a estos problemas se refiere, en las declaraciones de principio no existe cotejo apreciable en términos de objetivos definidos ni de recursos, ni de instrumentos, ni de compromisos. En particular, brilla por su ausencia la definición de un sistema jurídico adecuado a la dimensión de los problemas. También en este campo, así pues, el compromiso que e

l partido asume debe traducirse en iniciativas a plazo establecido, a partir de los parlamentos en los que se hallan presentes diputados inscritos al Partido radical. El Secretario y el Tesorero del partido tomarán las decisiones necesarias en el campo operativo con respecto a los temas prioritarios, con respecto a la zona de la Europa centro-oriental: institución de una Comunidad paneuropea de los grandes ríos y de las vías fluviales; derecho a la información; acción para que se cierren rápidamente las centrales nucleares particularmente peligrosas y desarrollo del aprovechamiento energético.

***

Hasta el día de hoy, los derechos de la persona han sido confiados a Instituciones e iniciativas débiles, sectoriales y no coordinadas. El Consejo General confía a los órganos estatutarios y a los inscritos - en primer lugar a los parlamentarios - la tarea de promover las mejores condiciones para el desarrollo de las iniciativas y el refuerzo de las instituciones nacionales y supranacionales para tutelar los derechos de la persona, inclusive los de la identidad étnica, cultural, lingüística y religiosa. Sólo la institución de un sistema como el de la Convención europea de los derechos humanos de Estrasburgo podría reconducir a un primer plano la legitimación a actuar del individuo para la defensa del derecho de pertenencia a una minoría. En toda instancia posible deberá potenciarse igualmente la lucha contra la difusión del SIDA, prestando especial atención al continente africano.

A partir del presupuesto y del informe del tesorero

El Consejo General constata que sin una drástica modificación de la estructura del gasto a través de la creación de sedes autofinanciadas en los distintos países, se volverá a producir esa carencia de medios financieros que en un pasado reciente se produjo poniendo en entredicho la existencia del partido y que en cualquier caso representa el nudo crucial por resolver para poder llevar a cabo el proyecto político radical transnacional:

por tanto, da mandato a los órganos estatutarios para que adopten las iniciativas necesarias para poder hacer frente de forma positiva al problema.

El Consejo General, tomando nota del compromiso adoptado por la Asamblea de los parlamentarios inscritos al Partido Radical delibera llevar a cabo las indicaciones del tesorero en lo que se refiera a la realización de un noticiario parlamentario así como las relativas estructuras de servicio en los distintos parlamentos.

El Consejo general da mandato, por último, a los órganos ejecutivos para que verifiquen la factibilidad de una estructura de proyectos y de estudios como apoyo de las actividades del partido, tal y como ha indicado el tesorero.

 
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