SUMARIO: "Salvemos los cuerpos" decía Camus. Y para hacerlo, tenemos que usar todos los instrumentos disponibles. La guerra en la extinta Yugoslavia ha sido una ocasión en la que la acción humanitaria ha experimentado casi todas sus posibilidades. La diplomacia tradicional y la capacidad de hacer presión política de las organizaciones internacionales fracasaron inmediatamente. Sin embargo, la llamada "diplomacia humanitaria" ha llenado los numerosos vacíos existentes, tratando de que se respetaran las treguas e incluso la paz.
(EL PARTIDO NUEVO, Nº 11, 27 de julio de 1993)
Un ejemplo? El que vivió en los últimos meses Bernard Kouchner, ex-ministro francés de la Salud, que se hizo famoso en todo el mundo por llevar a cabo acciones espectaculares y provocativas como la ruptura del bloqueo naval alrededor de Duvrovnik, o el viaje al Kurdistán iraquí para llevar ayudas a la población curda. En julio, el presidente bosnio Aljia Izetbegovic llamó a Kouchner para que fuera el mediador con el líder serbio-bosnio Radovan Karadzic. Desde hace diez días, la ciudad mártir de Bosnia Erzegovina estaba sin agua potable, electricidad y gas. Después de dos días de altibajos entre el cuartel general de Karadzic en Pale y el palacio presidencial en Sarajevo, Kouchner logró que los dos adversarios firmaran un acuerdo: Sarajevo volvería a tener agua, luz y gas; Izetbegovic, en cambio, habría ido a la conferencia de Ginevra para discutir sobre la paz. Dos días más tarde, del 20% de los grifos de la ciudad volvía a salir agua y se volvió a introducir el metano en las cañerías: el suministro había s
ido posible gracias a la ayuda de los cascos azules.
Kouchner vuela en avión de Sarajevo a Bari. Anclado en el puerto está la Droit de Parole, el barco desde donde transmite Radio Brod, la emisora independiente que llega a dos tercios del territorio de la extinta Yugoslavia gracias a una redacción multiétnica, formada por eslovenos, croatas, serbios y bosnios. Hace dos semanas que ya no transmite, porque la Unión Internacional de Comunicaciones (organismo reconocido por la ONU, pero que no depende directamente de ella) aceptó la solicitud de la federación montenegrina para que cesara sus transmisiones. El "embajador humanitario" zarpa el 14 de julio junto con la redacción. La Droit de Parole se traslada a aguas internacionales y espera que Francia, Italia y la ONU hagan algo para que se revoque el embargo de la radio impuesto por la Uit.
Conque, por una parte, las Naciones Unidas tratar de humanizar las condiciones de la población civil y por la otra, no intervienen para imponer el derecho a la información. Y entonces, cuál es el sentido del trabajo de la "diplomacia humanitaria" en estas condiciones? Responde Bernard Kouchner en persona.
KOUCHNER - La diplomacia humanitaria aún tiene sentido y una oportunidad. Lógico, no hay que pedirle demasiado. Pero hay que ser conscientes sobre la gran influencia de la acción humanitaria en la diplomacia y la política tradicional, y sobre el hecho que la primera es muy necesaria para que se transforme la segunda. De esta manera, para el siglo XXI, estamos creando un derecho de ingerencia que es derecho de prevención bélica. Durante siglos, las guerras ajenas no han interesado a nadie. En cambio, en estos pocos años que quedan para terminar este siglo, han surgido algunas novedades. La primera es que todos nosotros estamos preocupados por las guerras y desgracias ajenas. La segunda es que somos conscientes que hay que respetar las fronteras y la soberanía de los estados sólo hasta que éstos respeten los derechos del hombre: de lo contrario, tiene que predominar el hecho que, más allá de, y por encima de la soberanía nacional, se consideran los hombres y sus derechos. Estas novedades se han hecho realidad
gracias a las acciones humanitarias, que han introducido un nuevo método".
Cuál?
KOUCHNER - En el período anterior, se prevía la acción humanitaria dentro de la guerra porque las convenciones y protocolos internacionales tradicionales aceptaban la guerra, tratando, al mismo tiempo, de tutelar los principios humanos, las reglas morales y el auxilio sanitario. El nuevo concepto de la política tiene que impedir las guerras antes de que éstas inicien y no después.
De cualquier modo, para lograr este objetivo es necesario que se produzca una reforma respecto de la Organización de las Naciones Unidas...
KOUCHNER - Lógico. Tenemos que definir mejor nuestro concepto sobre la ayuda humanitaria, el Consejo de Seguridad tendrá que aprobar resoluciones más claras, la ONU tendrá que aplicar un derecho de ingerencia que hay que discutir antes de que se ponga en funcionamiento y que tiene que definir, de manera transparente, las responsabilidades. Un derecho de ingerencia que sea un derecho para prevenir las guerras, aplicando al orden jurídico un concepto característico de la medicina: en pocas palabras, es mejor prevenir que curar. Y para apoyar este concepto de ingerencia tiene que haber un ejército permanente en pro de los derechos del hombre.