SUMARIO: En la moción conclusiva, la Asamblea de los Parlamentarios ha señalado las líneas políticas prioritarias del partido. Sin embargo, los parlamentarios decidieron encargarse, incluso a nivel financiero, del mantenimiento y creación de nuevas sedes del Partido en los distintos países, para que crezcan estructuras y servicios transnacionales autónomos, y ocuparse de la producción de la "Agencia parlamentaria", noticiario de enlace con los órganos centrales del Partido.
(EL PARTIDO NUEVO, Nº 11, 27 de julio de 1993)
De los parlamentarios y ministros ya inscritos en el partido radical (más de 500) procedentes de casi 50 países, 248 estaban presentes en la Asamblea de los parlamentarios para la reunión de cuatro días en Sofía. Muchos de ellos venían de nuevas naciones nacidas después de la explosión de la Unión Soviética y su imperio: rusos, bielorrusos, armenos y de Kazakstán, ucranios y lituanos. Y también polacos, y unos veinte rumanos. Más de cuarenta búlgaros. Al intervenir en los trabajos de la Asamblea, Alexandar Jordanov, presidente de la Cámara búlgara, también anunció su inscripción. Otro gran grupo de parlamentarios presentes venía de las regiones de la extinta Yugoslavia: bosnios, serbios, macedonios... Y junto a diputados de Africa del Sur y Burkina Faso, Mali y Somalia, también había franceses y bolivianos. Estaba también Adam Demaci, presidente del parlamento de Kosovo en exilio, que vivió 28 años en la cárcel. Sufrieron la misma suerte, en su propio país, el ex-ministro somalí Mohamed Aden Sheik y Basile G
uissou, de Burkina Faso. La "ONU de Pannella" (éste era el título de un periódico italiano) señaló las perspectivas de la iniciativa transnacional, después de 4 años respecto del Congreso de Budapest de abril de 1989 en el que se decidió la elección transnacional y transpartídica. La cita búlgara representó, de esta manera, el medio para verificar de qué manera la iniciativa transnacional puede transformarse realmente en actividad política dentro de los distintos países y en cada uno de los parlamentos. Por esto, se establecieron cinco objetivos. Obtener el respeto de los compromisos y plazos del Tribunal internacional de las Naciones Unidas contra los crímines en la extinta Yugoslavia, especialmente para aquéllos relacionados con el genocidio y limpieza étnica actuales. Trabajar para que el reconocimiento de la República federal de Yugoslavia (Serbia y Montenegro) esté unido a la puesta en marcha de las garantías de los derechos en Bosnia Erzegovina, Kosovo y Voivodina. Campaña para la abolición de la pena
de muerte en el mundo dentro del año 2000. Política antiprohibicionista respecto de la droga, para hacer que se modifiquen las Convenciones internacionales que obligan a los países a una política prohibicionista. Compromiso para adoptar un idioma internacional. Además, se trabajará para obtener el reconocimiento del nuevo estado de Macedonia por parte de los parlamentos que aún no lo han hecho.
Hace sólo cinco meses, gracias a la extraordinaria movilización italiana, que en febrero logró superar 30.000 inscritos y recoger más de trece mil millones de liras, se evitó el peligro de que el partido cerrara. (Actualmente, los incritos son casi 42.000, de los cuales 4.500 no son italianos.). Ahora, basado en objetivos específicos, en la capacidad de acción dentro de cada uno de los parlamentos y gobiernos, veremos si los parlamentarios inscritos en el partido radical son capaces de transformarse verdaderamente en la clase directiva del partido transnacional. "A diferencia de muchas Organizaciones no gubernamentales, que poseen el benemérito fin de dar a conocer la gravedad de algunos problemas, incluso a nivel transnacional, nuestro método sigue siendo el de siempre: alcanzar objetivos precisos", explica Bonino. "Crear un derecho nuevo mediante la reforma democrática de las instituciones nacionales y las campañas políticas, parlamentarias y no-violentas. La única manera de tener éxito está en el hecho de
que el partido radical sea adecuado para este objetivo". La mayoría de los inscritos no italianos viene de Europa oriental y Africa... "Actualmente, existe una ausencia fundamental de inscritos procedentes de los países industrializados. Es soñador pensar que se pueda influir en los problemas de la política internacional, si no se posee la capacidad para crear núcleos, aunque sean mínimos, de fuerte presión dentro de los países »más importantes ".
El Pr ha creado en Sofía nuevos órganos, cada uno con distintas responsabilidades. Así nació la Asamblea de los parlamentarios, para coordinar las iniciativas políticas dentro de cada uno de los parlamentos. Está bajo la dirección del presidente del Pr: cargo al que, a pesar de la decisión inicial de no aceptar nuevos cargos, fue elegido Marco Pannella. La oficina de presidencia de la Asamblea está compuesta por el diputado ruso Serguey Sheboldaev, el europarlamentario francés Jean François Hory, por Zdravko Tomac, ex-vicepresidente del gobierno croata, Jean Claude Bouda de Burkina Faso, Adelaide Aglietta líder de los Verdes en el Parlamento Europeo y por el diputado democratacristiano italiano Francesco D'Onofrio.
Se eligió como presidente del Consejo General Olivier Dupuis, belga, treinta años, comprometido por muchos años en la actividad radical y en la construcción del partido transnacional. El ex-secretario del partido, Sergio Stanzani, formará parte de la Oficina de Presidencia del Consejo. Se confirmó como presidente honorario a Bruno Zevi. Paolo Vigevano, que en febrero también había sido confirmado de nuevo como tesorero, después de cinco años vuelve a ocuparse a tiempo completo de la gestión de Radio Radical. Se hace tesorero del Partido Ottavio Lavaggi, diputado republicano italiano, que por más de quince años se ocupa de política internacional para el Partido Republicano. También fue secretario del grupo parlamentario liberal y democrático del Parlamento Europeo.
Con estos objetivos y responsabilidades, los radicales enfrentan la apuesta que tendrá que dar cuenta de su proceder frente a las nuevas dificultades económicas que se volverán a presentar dentro de pocos meses, respecto al hecho de comprobar la capacidad de crear política en cada uno de los países y respecto al hecho de "introducirse" finalmente en los países "ricos", desde la Comunidad Europea a los Estados Unidos. Mientras tanto, orgullosos de la creación de un autónomo sujeto político que rompe la antigua concepción de "partido" e "internacional", que cuenta con la presencia de muchos parlamentarios, los dirigentes radicales piden que se admita el partido a la ONU. Y con función consultiva y no como simple observador. La solicitud será formalizada dentro de algunos meses. Por lo demás, en los últimos meses Bonino ya se ha encontrado varias veces con el Secretario general de las Naciones Unidas, Boutros Ghali, cuyo representante, Nadia Younes, intervino en los trabajos de Sofía.