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Foa Renzo, Bonino Emma - 11 settembre 1993
"Firmad para que se haga justicia"
Bonino quiere inmediatamente el tribunal para la antigua Yugoslavia

Renzo Foa

SUMARIO: Entrevista sobre las iniciativas del Partido radical para la creación del Tribunal internacional contra los crímenes de guerra en la antigua Yugoslavia, su secretaria general Emma Bonino indica como objetivo urgente la efectiva constitución del Tribunal a través del nombramiento de los jueces y del fiscal público. Para ello ha sido lanzado un llamamiento - se están recogiendo firmas - internacional en el que se solicita a la Asamblea de las Naciones Unidas que lleve a cabo los procedimientos técnicos para que entre en funciones el Tribunal internacional antes de diciembre de 1993. »En este momento, el paso más importante consiste en demostrarle al mundo que nos estamos moviendo, que la ONU cuenta con un instrumento para que se respete el derecho - afirma Emma Bonino - »para empezar inmediatamente a construir un derecho válido para todo el mundo, y para dejar de una vez por todas de firmar pactos sin un marco de normas para que se respeten .

(IL GIORNO, 11 septiembre de 1993)

Roma - El objetivo es la inmediata constitución del tribunal internacional para juzgar los crímenes cometidos en la antigua Yugoslavia. Uno de los instrumentos para lograrlo es la recogida de firmas bajo un "llamamiento solemne" dirigido a las altas cúpulas de la ONU y bajo una declaración de compromiso a actuar en todos los países para impulsar a los respectivos gobiernos a moverse.

El promotor es, obviamente, el Partido Radical.

Emma Bonino vuelve a ser, pocos meses después de la gran Kermesse sobre los inscritos, el motor de una iniciativa algo vortiginosa. Líneas telefónicas y fax están dispuestos a sobrecargarse. Dentro de poco una delegación del PR se dirigirá al palacio de cristal de Nueva York, subirá hasta la oficina de Boutros-Ghali y le entregará un paquete de firmas - aunque no se diga, se confía que el número ascienda a cincuenta mil - mientras que los parlamentarios de distintos países, desde Albania hasta Canadá, ya se están moviendo para comprometer a sus ministros de asuntos exteriores para decir que sí a la institución inmediata, que por motivos técnicos significa antes de 1993, del tribunal.

Esta mañama las portadas de los periódicos anuncian la paz entre Israel y la OLP y la nueva estrategia de Mogadiscio. Bosnia ha sido relegada de nuevo a las páginas interiores de los periódicos. En su pequeño despacho del tercer piso de Via di Torre Argentina, en el centro de Roma, la diputada Emma Bonino, recoge fuerzas para esta nueva batalla política en la que se ha embarcado, mirando hacia el mundo y no sólo hacia Italia. Mejor dicho, mirando hacia el lugar que puede tener Italia en el mundo. Y recogiendo ya algún que otro éxito. Dos mil los primeros signatarios, entre los que cabe destacara los Premios Nobel Vasilii Leontiyev, Ilya Prigogine, George Wald y Nevil Mott, así como otros tantos parlamentarios, profesores, periodistas, personajes del mundo del espectáculo, como Costanzo y Pippo Baudo.

P. Señora diputada, a qué se debe esta repentina ventolera con respecto al tribunal internacional?

R: "Porque está a punto de reunirse la asamblea general de la ONU, y nos arriesgamos a que, en ausencia de voluntad política, se busquen excusas para que una decisión ya adoptada el pasado mayo y que no tiene más que entrar en funciones con el nombramiento de los jueces y del fiscal y con la definición de los acuerdos con Holanda para la sede en La Haya, se abandone y acabe llenándose de polvo".

P. Así pues, hay una fecha fija. Pero, sigue siendo inesperada una movilización de este tipo aquí en Italia...

R. "Somos uno de los pocos países en los que casi no se habla de este problema. Es más, yo diría que cuando estalló Tangentopoli ("Sobornópolis") la gente se concentró en el problema nacional olvidando lo que sucedía más allá de nuestras fronteras. En cambio, en el mundo se habla de ello. Mire, este es el "New York Times" de ayer. Escribe sobre el enfrentamiento políticos actual sobre el nombramiento del fiscal y de la oposición - sobre todo por parte de los ingleses, comprometidos, con Owen, en la mediación diplomática - a la candidatura del profesor Cherif Bassiounu, que además es uno de los que más fuerte apuesta por la idea de instituir un tribunal internacional permanente."

P. A este propósito, aún habiendo firmado el "llamamiento solemne", quisiera proponerle una objeción que se me ha ocurrido: instituir este tribunal sobre los crímenes cometidos en la antigua Yugoslavia no podría acabar perjudicando las negociaciones?

R. "Hay que separar la diplomacia del derecho. Y por alguna parte habrá que empezar para darle valor a la idea de que puede haber instrumentos, que no sean la fuerza, para construir el nuevo orden mundial".

P. Voy a seguir haciendo de abogado del diablo. Un tribunal internacional como este, acaso no corre el riesgo de desempeñar una función puramente simbólica, como mucho política, sin eficacia real?

R. "Repito que en este momento el paso más importante es demostrarle al mundo que nos estamos moviendo, que la ONU cuenta con un instrumento para hacer que se respete el derecho. La pregunta siguiente, será, por lo tanto: Cómo, con qué instrumentos y con qué derecho se hará respetar? Ni que decir tiene, las respuestas son complicadas. Pero se puede intentar darlas lo mismo. Por ejemplo, en las reglas de este tribunal sobre la antigua Yugoslavia existe una norma por la que no se puede efectuar ningún juicio en rebeldía, precisamente para evitar tentaciones políticas. Asimismo, existe una norma importantísima por la que ni tan siquiera el peor de los crímenes, es decir el genocidio, puede ser castigado con la muerte".

P. Es decir, un primer paso para definir reglas y hallar los medios para que se respeten. Pero, qué puede suceder? El antecedente de las sanciones a Serbia no es my alentador que digamos...

R: "Lo que podría suceder, así, tal cual, es que un Milosevic no pueda salir de su país, y así pasar a ser un paria a nivel internacional".

P. Pero, por qué un tribunal internacional sólo sobre la antigua Yugoslavia?

R. "Por el momento, ocupémonos de esta tragedia. Desde luego, la esperanza es que, antes de 1994, la ONU constituya un tribunal permanente. Que se empiece a construir un derecho válido para todos, que se deje de estrechar pactos sin un marco de normas para que se respeten. Las firmas que estoy pidiendo sirven para eso".

 
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