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Il quotidiano radicale, bonino Emma - 25 ottobre 1993
Un verano radical
Emma Bonino inaugura la campaña de inscripciones para 1994

SUMARIO: En el momento en el que se pide dinero para las inscripciones de 1994, se rinden cuentas sobre la manera en la que ha sido gastado el dinero recopilado en 1993. El texto narra los avatares de "un par de semanas" del verano de 1993, en las que la secretaria general Emma Bonino pasó viajando a Nueva York (para organizar el encuentro con Boutros Ghali en las Naciones Unidas sobre la cuestión del Tribunal permanente contra los crímenes de guerra) y en Buenos Aires para participar en el "primer encuentro de parlamentarios latinoamericanos sobre temas de narcotráfico, droga, etc." en el que presentó la ponencia sobre el tema "Lucha contra el narcotráfico: represión o legalización?". La narración se detiene en episodios más o menos interesantes, curiosos o para curarse de espanto vividos durante los dos viajes. En resumidas cuentas, el verano radical - advierte Emma Bonino - estuvo compuesto por "una infinidad de días más o menos como este..." " Tú crees - concluye Bonino - que les puedo pedir, serenament

e, a los 37000 que se inscribieron en febrero que lo vuelvan a hacer?"

(1994 - IL QUOTIDIANO RADICALE, 25 de octubre de 1993)

Bueno, Emma (1), Volvemos a empezar?

Sí, volvemos a empezar. Puntualmente. Al igual que hace un año (2) volvemos a empezar para pedir miles de inscripciones para 1994. Tenemos tantas cosas que hacer juntos.....

Muchas cosas que hacer, en 1994. Pero, qué habéis hecho, en este año que ha transcurrido?

... Bueno, podría contarte muchas cosas, todas las iniciativas que estamos llevando a cabo, o ya concluidas.... pero de ello se encargará este diario que enviamos a todos los inscritos de 1993, para renovar con ellos nuestra relación de confianza. Me limitaré a contarte un par de semanas de trabajo. Semanas que no tienen nada de extraordinario, pues se parecen a las demás de los últimos meses. Pero es la mejor respuesta que puedo dar a quién me pide que rinda cuentas. Tras decisiones, iniciativas, aparentemente sencillas hay horas y días y meses de trabajo de este tipo. Pero vayamos por pasos: escojo un día cualquiera, por ejemplo el lunes 17 de mayo. Por la mañana, reunión con Pannella(3), Stanzani (4) y Vigevano (5). Tenía que salir para Nueva York para entrevistarme con funcionarios de las Naciones Unidas. Había previsto tomar un vuelo directo, pero debido a la reunión pierdo el avión. Llego a Fiumicino (6) a las 13,30. Está diluviando, Fiumicino está paralizada. Pillo el primer avión para Londres, de all

í me será más fácil llegar a Nueva York. El avión sale con dos horas de retraso. El avión que sale de Londres lleva cuatro horas de retraso. En Londres también diluvia, saltan los terminales de los ordenadores, una confusión de miedo... Desembarco en Nueva York a las 24:00 hora local, es decir a las 6:00 hora italiana. Reunión inmediata en el hotel con la persona que habíamos enviado el día antes para que tomase los contactos necesarios. Todo parece estar en su sitio.

Entre el lunes y el jueves, en las Naciones Unidas, me entrevisto con unos diecinueve o veinte funcionarios de alto nivel. Examino con ellos toda una serie de temas, que me apunto para el informe en la Asamblea de Sofía. Más o menos figura todo el programa de dos años del partido transnacional: la reforma de la ONU, la cuestión del peacekeeping (y no sólo con respecto a Somalia), cómo enfocar y crear los instrumentos legales, jurídicos e institucionales necesarios para la política de la Comunidad, el tema de los derechos humanos, los problemas del medio ambiente en el contexto internacional. Y además, los temas específicos del Tribunal especial para la Antigua Yugoslavia, la droga.... Exploro, por último, la posibilidad de pedir el estatuto consultivo ONU para el partido; y, para abreviar, cómo realizar conexiones telemáticas entre las N.U. y Agorà. El martes, me recibe el secretario de la organización, Boutros Ghali.

Fuera de la ONU participo en seis (creo) encuentros de trabajo en varias fundaciones, como por ejemplo la Rockefeller. A todo esto, por si era poco, el sábado por la mañana me tuve que desplazar en coche a una localidad a cien kms de Nueva York para entrevistarme con una persona. Dejo de lado las cenas más o menos de trabajo, las entrevistas con algún que otro ambiente italiano para saber cómo anda la situación, comprender, etc.... La verdad sea dicha, si no me llegan a preparar todas las entrevistas, los horarios, etc. el embajador y su misión, no creo que lo hubiese logrado.

Total, que el sábado por la tarde vuelvo a Nueva York para irme a Italia. Entre una cosa y otra, he perdido - para variar - el avión de Alitalia y me tengo que contentar con un avión algo chatarra, en condiciones de pena, totalmente incómodo. Finalmente el domingo por la mañana llego a Roma, en donde me han fijado una reunión para el domingo por la tarde....

Estoy echa polvo, pero ya he trazado las bases del informe de Sofía, el proyecto transnacional camina pisando tierra firme, por difícil que sea.

... y ahora, tres días en América del Sur, en Buenos Aires. El uno de agosto es domingo. Salimos a las 24, llego a Buenos Aires el lunes a las 8 hora local. Trece horas de vuelo. A las diez, más o menos, inicia la sesión por la que me he trasladado hasta dicha ciudad. Se trata del primer encuentro de parlamentarios latinoamericanos sobre temas de narcotráfico, droga etc. Me han enviado para dictar, entre otros antiprohibicionistas, un informe sobre el tema: "Lucha contra el narcotráfico: legalización o represión?" para iniciar un debate que obviamente se presenta muy áspero. Acabo de llegar, cargada con las maletas y el ordenador, y me doy cuenta de que el paquete que habíamos enviado una semana antes, con todos los documentos, papeles, apuntes y demás para el debate lo ha perdido el Correo italiano. Estoy desesperada, no sé qué hacer. Entre otras cosas he viajado sola para que el partido ahorre... Por suerte, en el avión charlé un rato con una persona la mar de amable. Le pido ayuda y se ofrece a echarme u

na mano: por teléfono, fax y ordenador me envían desde Roma algún que otro documento básico, que él me ayudará a fotocopiar, ordenar... incluso me prepara con la fotocopiadora papel con membrete y unas tarjetas de visita, de lo más útiles...

Entre fotocopias, faxes frenéticos y mensajes vía módem, etc. sigo como puedo el debate. Entre otras cosas está en palio la candidatura de Argentina al liderazgo del mundo prohibicionista latinoamericano. El presidente y el organizador de la asamblea, Varela Cid, que es un inscrito nuestro, me advierte que voy a ser la única que va a defender las razones del antiprohibicionismo, los que tenían que presentarse se han esfumado. Conozco a varios diputados colombianos, argentinos, etc. que en privado me aseguran que son antiprohibicionistas pero que no tienen la más mínima intención de descubrirse, de pronunciarse públicamente: tienen un miedo que se mueren, es lógico... Hacia las doce de la noche consigo irme a dormir un poco. El martes ya están listas las fotocopias de los documentos recibidos vía fax (el correspondiente al correo italiano que se llama "Puerta a Puerta International" no se encuentra por ninguna parte de la ciudad...). Durante el desayuno con el embajador, me advierten de que mi intervención, q

ue estaba prevista para el día después, el miércoles, ha sido anticipada por las buenas para ese mismo día por la tarde. Pánico. Corro hacia la asamblea. Intervengo. Inicia la discusión. Dura cuatro horas. Un cansancio increíble, y no sólo por los argumentos de los adversarios, banales y consabidos, sino porque, entre otras cosas, falta la traducción simultánea. Sólo hablan los prohibicionistas, y a ni uno se le ocurre defender las posturas antiprohibicionistas. Entre mis adversarios, el funcionario de la Dea, obviamente. A las ocho de la noche se acaba lo que se daba. Entonces me veo rodeada de antiprohibicionistas. Los que hasta ese momento habían guardado silencio. Me dan sus tarjetas, yo reparto las que había fotocopiado horas antes.

No me relajo ni tan siquiera por la noche, en la cena oficial de las delegaciones. Inicia un suplemento de debate de lo más acalorado que dura algo así como tres horas, entre los comensales...

El miércoles por la mañana, al pie del cañón de nuevo. El presidente decide celebrar una especie de referéndum entre los presentes: " Están ustedes a favor o en contra de la legalización?". Me doy cuenta de que la pregunta así está mal planteada y a pesar de todo mi empeño no logro que la cambien. En el escrutinio, casi un triunfo totalmente inesperado: el 30 por ciento de las respuestas se declara a favor de la alternativa antiprohibicionista, en resumidas cuentas me da la razón. Mientras tanto, por suerte, me asaltan los periodistas. La prensa había dado amplio eco a la situación italiana, aunque por supuesto no desde nuestro punto de vista. Las tesis expuestas por los periódicos reflejaban las de la representante del gobierno italiano, la señora Liliana Ferraro: "El ocaso de la mafia está a la vuelta de la esquina, será fácil vencer el narcotráfico, etc.". Yo me esfuerzo al máximo para explicar que la mafia no ha sido vencida en absoluto y que el narcotráfico prospera y que su ocaso no es inminente para n

ada.... Sin embargo, tengo que reconocer que la señora Ferraro se comporta muy bien, juega limpio: "No estoy de acuerdo con las tesis antiprohibicionistas - viene a decir - pero son dignas de respeto y atención".

A la una, por fin, concluye la sesión. A las 15,30 cojo el avión para Roma. Llego al día siguiente a las dos y pico de la tarde. Me voy corriendo a la Cámara en donde me espera una intervención, aplaudida por cierto...

Vale? Desde la campaña de inscripciones para el 1993 han pasado ocho o nueve meses, una infinidad de días, más o menos todos como estos, para mí y para mis compañeros...

... Tú crees que les puedo pedir, serenamente, a los 37000 que se inscribieron en febrero que lo vuelvan a hacer?

N.d.T.

(1) LOS TREINTA MIL, la campaña de . Campaña llevada a cabo por el Partido Radical en febrero de 1993. Siguiendo el dictámen de las decisiones aprobadas en el congreso, el partido tenía que disolverse de no lograr 30.000 inscritos con cuota occidental (cada país paga una cuota del 1% del PNB) o el equivalente económicamente. La cifra se superó con creces: 37.500 italianos más unos 5.000 no italianos.

(2) PANNELLA MARCO Giacinto Pannella, (Téramo 1930). Presidente del Partido radical, del que fue uno de sus fundadores y líder carismático indiscutible. Ha luchado contra el exterminio causado por el hambre y por los derechos civiles: divorcio, aborto, obj. de conciencia. Pionero en la defensa de la sexualidad libre, de la ecología. Numerosas huelgas de hambre.

(3) STANZANI SERGIO AUGUSTO GHEDINI . (Bolonia 1923). Uno de los fundadores del Partido radical. Senador y diputado, ha sido secretario general del Partido Radical.

(4) PAOLO VIGEVANO. Fundador y editor de la emisora radiofónica "Radio Radical" que transmite en todo el territorio italiano. Ha sido tesorero del Pr (1975-1980; 1990-1993).

(5) FIUMICINO . Localidad en la que se encuentra uno de los Aeropuertos de Roma, el Leonardo Da Vinci.

 
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