Mariateresa Di LasciaSUMARIO: Recuerda dos episodios que durante años se les han echado en cara a los radicales: la elección como parlamentarios de Cicciolina y de Toni Negri. Esas acusaciones eran consecuencia de auténticas vergüenzas, porque si bien los radicales introdujeron a Ilona Staller en las listas, la artista porno salió elegida gracias a la campaña de prensa que se precipitó a echar leña al fuego para desacreditar a los radicales. Y la elección de Toni Negri fue la ocasión para que se cambiasen las "leyes especiales", y se eliminase "la aberración de los doce años de prisión preventiva".
(1994 - IL QUOTIDIANO RADICALE, 8 de noviembre de 1993)
Dos son las "manchas" que no se le perdonan al Partido radical. Dos acontecimientos que brotan de los labios de muchos con una vehemencia que finalmente se ha decidido a desenmascararnos. Vosotros sois los de Cicciolina (1) y Toni Negri (2) - dicen las voces mezcladas de amigos y enemigos, de simpatizantes y antipatizantes, de intelectuales y bribones. Si sois los salvadores de los asesinos como mínimo no inspiráis confianza. Esos que meten en el Parlamento a una artista porno para reírse de los electores. «Que luego son los que pagan! «Que somos nosotros, los que os hemos votado, pero de tontos ni un pelo! No como esos otros que os dan un montón de dinero para inscribirse. La vergüenza, tal y como se lee en los diccionarios, es la alteración o falsificación verbal de la verdad, perseguida con plena conciencia y determinación. Por lo general, añado yo, tiene el objeto de usar hábilmente algunos elementos de la realidad, contra la verdad que sale a flote con dificultad. Fatalmente se le engancha encima a quié
n la sufre. De ello saben Enzo Tortora (4), Adriano Sofri (5), y quién se haya encontrado en una situación de persecución literaria y literal.
Es un hecho real que los radicales presentaron candidata a Ilona Staller a las elecciones del 87, pero la verdad es que a Cicciolina no la elegimos nosotros sino las decenas y decenas de páginas que la prensa italiana le regaló, con la intención de acabase en un prostíbulo la historia radical y sus listas. Sin esta decisión de los periodistas, su candidatura hubiese sido lo que era: un acto de tolerancia laica hacia una inscrita distinta.
Es un hecho real que los radicales presentaron candidato a Toni Negri, pero la verdad es que con aquella batalla se cambiaron las leyes especiales, e Italia dejó de ser censurada por el Tribunal europeo de los derechos del hombre por la aberración de los doce años de prisión preventiva. Tras el caso Toni Negri, se celebraron los procesos penales: muchos detenidos salieron porque eran inocentes; otros, habiendo cumplido una condena preventiva más larga que la condena en sí; otros cumplieron una sentencia definitiva. Lástima que la vergüenza nos hubiese entregado ya a la memoria del país como cómplices de los asesinos.
(1) STALLER ILONA . (Elena Anna). (Budapest 1951). Más conocida como Cicciolina, artista porno, electa por la lista radical en 1987.
(2) NEGRI TONI . Filósofo y escritor italiano, exponente de la extrema izquierda revolucionaria y obrera, condenado por cerebro del asesinato del ingeniero Saronio. Se presentó por las listas del Partido radical a las elecciones de 1983 (a condición de que rechazase la inmunidad parlamentaria y aceptase el proceso). Salió elegido, se eximió del proceso y se fue a Francia en donde actualmente reside.
(3) TORTORA ENZO . (Génova 1928 - Milán 1988) Periodista y famoso presentador de televisión italiano, arrestado por presunto tráfico de droga. Electo en el Parlamento europeo (1984) en las listas radicales, sufrió un famoso proceso en el que fue condenado y posteriormente absuelto en segunda instancia. Motivo y símbolo de la más importante campaña radical para la reforma judicial. A diferencia de Toni Negri, Tortora si rechazó la inmunidad parlamentaria.
(4) SOFRI ADRIANO . (1942). Líder del movimiento de extrema izquierda italiano "Lucha Continua". Periodista, escritor. Procesado y condenado a veinte años de cárcel como presunto corresponsable del asesinato del comisario de policía Calabresi. Lúcido y desencantado memorialista. Posteriormente absuelto.