Hoy se instituye en La Haya el Tribunal Internacional que juzgue los crímenes cometidos en las Repúblicas de la Antigua Yugoslavia
Paola Pittei
SUMARIO: Informa sobre la rueda de prensa del partido radical y de los ministros Andreatta (exteriores) y Conso (justicia) sobre la constitución del Tribunal especial que juzgue los crímenes cometidos en la Antigua Yugoslavia. Se traza un paralelismo entre este tribunal y el que en Nuremberg juzgó los crímenes nazis, subrayando las diferencias fundamentales. Se refieren las declaraciones del ministro Andreatta sobre su intención de solicitar los fondos necesarios para el funcionamiento del tribunal al Consejo de Ministros, y del tesorero radical, el diputado Lavaggi, que propone recaudarlos con una enmienda a la ley financiera.
(PAESE SERA; 17 de noviembre de 1993)
No será otra Nuremberg el Tribunal que hoy se asienta en el Tribunal de La Haya para juzgar los crímenes de guerra cometidos en la Antigua Yugoslavia. Han sido claros al respecto los representantes del Partido Radical - Marco Pannella, el tesorero del partido Ottavio Lavaggi y el profesor Giandonato Caggiano, profesor de derecho internacional - y los ministros Andreatta y Conso presentes ayer en la rueda de prensa, en la que se ilustraron las finalidades del "Tribunal especial" instituido por el Consejo de Seguridad de la ONU. Distinto el clima internacional, distintas son las normas jurídicas, distintas son sobre todo las condiciones de operatividad y de funcionalidad entre los dos consejos juzgantes. Común sólo el horror de los delitos cometidos contra la humanidad. El proceso de Nuremberg instituido el 20 de noviembre de 1945 para juzgar los crímenes nazis de la segunda guerra mundial fue una "invención" de las potencias vencedoras, se celebró al final del conflicto y en un país ocupado: es irrepetible en
este caso una medida procesal semejante y se realiza sólo en el esquema de vencedores y vencidos. Y sin embargo, 48 años después Europa vuelve a estar atravesada por un odio primitivo contra o que es distinto, un odio que tal vez todos creían agotado. Y vuelve a instituir otro tribunal internacional para juzgar a otros responsables de crímenes infames y de graves violaciones contra el derecho humano. Pero en esta ocasión, las nuevas condiciones políticas internacionales crean mayores dificultades al tribunal que se instituye hoy en La Haya. Gracias a la presión de la opinión pública internacional, el íter ha iniciado ya, pero, tal y como subrayó ayer el profesor Caggiano, nos hallamos a mitad del camino. En primer lugar, hay que hallar los fondos necesarios para sacar adelante la iniciativa. Hasta el día de hoy la Asamblea de la ONU ha otorgado 500 mil dólares, pero la comisión de expertos instituida por el Consejo de Seguridad ha indicado que necesita por lo menos 2 millones de dólares para iniciar los tra
bajos. Cifra que tendrá que ser otorgada por los países miembros de las Naciones Unidas, entre los que figura Italia. A este propósito, Ottavio Lavaggi, tesorero del Partido radical, ha declarado que si el gobierno italiano no otorga dicha suma, presentará una suma a la ley financiera para lograr los fondos necesarios. "quitándolos, tal vez, a los servicios para la información". El ministro de asuntos exteriores, Andreatta, ha declarado estar dispuesto a solicitar la financiación al Consejo de ministros. "Se podrían sacar fondos del presupuesto para el Espectáculo, una industria mal asistida", ha declarado el ministro".
En resumidas cuentas, a la nueva institución que nace en La Haya le faltan todavía las piernas para andar. Falta la policía judicial, las normas para la búsqueda de pruebas y para la salvaguardia de los testigos, una serie de reglas que los únicos jueces internacionales, ya nombrados, tendrán que examinar a lo largo de los próximos días junto a la comisión de la ONU. Una cosa es cierta y lo subraya Tiziana Maiolo (1), diputada: los promotores de la petición para la institución del tribunal especial para la Antigua Yugoslavia han obtenido que en el estatuto no se prevea la pena de muere. Con la apertura oficial del tribunal de La Haya hoy, a pesar de las dificultades existentes, la movilización de la opinión pública internacional ha marcado una victoria a su favor. Podrá estar bien contenta Emma Bonino, secretaria del Partido radical - que ayer se hallaba en Budapest, una de las 13 ciudades en las que se han celebrado las ruedas de prensa de presentación organizadas por los radicales - que desde el pasado mes
de enero ha trabajado con empeño para sostener la iniciativa.
N.d.T.
(1) TIZIANA MAIOLO . Ex comunista actualmente electa por las listas de Forza Italia. Miembro de la Comisión de Justicia de la Cámara. Garantista de hierro.