Son 800 mil de los 7 millones de habitantes. Una bomba para la democracia.SUMARIO: Azerbaiyán está entrando en la órbita soviética. "El círculo se estrecha", mientras quedan sin resolver los problemas de los más de 800000 prófugos de la guerra y de la economía destruida.
La única perspectiva válida es la de la integración "transnacional" con Europa y China.
(1994 - IL QUOTIDIANO RADICALE, 22 noviembre 1993)
Geidar Aliiev, el viejo zorro del Politburó de Breznev y de Andropov ha sido electo por amplia mayoría Presidente de Azerbaiyán. El primer paso de su Gobierno consistirá en reconducir a Azerbaiyán hacia la órbita de la extinta Unión Soviética. La petición de adhesión a la CEI es ya una realidad. El círculo se estrecha. Entre la incertidumbre de una aparente democracia y las tentaciones islámico-integristas de los azeríes, exhaustos y derrotados tras 3 años de guerra contra los armenios de Karabaj, por los conflictos regionales internos y por el golpe de estado de junio, vuelven bajo el ala protectora de la "pax soviética". Quedan por resolver los problemas de los más de 800.000 prófugos de la guerra en curso y de una economía destruida. En este maremágnum se mueven los 3 parlamentarios y los 300 inscritos radicales comprometidos en obtener leyes que abroguen la pena de muerte, que garanticen un estado laico y los cimientos más básicos de la democracia. La esperanza, no sólo de los azeríes, consiste en el gra
n proyecto - grande, por el momento sólo formulado con palabras - denominado "Europa-Cáucaso-Asia", puesto a punto para llevar gas y petróleo de Asia Central a Europa y para conectar a China con el mercado europeo, para que sea una realidad. Sólo esta perspectiva transnacional parece ser una vía de escape para evitar una nueva Yugoslavia en la zona entre el Mar Negro y el Mar Caspio.