Marco Pannellade "Notizie Radicali", 29 de enero de 1986
SUMARIO: Fragmentos de una intervención de M. Pannella en la que se analiza despiadadamente la crisis del sistema político y económico-social italiano, en el que el problema central, el de la "deuda pública consolidada" no puede ser afrontado a falta de una seria "reforma" institucional y de una nueva clase dirigente. Tiene razón De Benedetti (aunque los radicales también lo dijeron) al afirmar que el sistema partidocrático "no tendrá nunca el valor" de pedir e imponer al país una política de verdadera austeridad. Una estrategia de saneamiento es "totalmente" aplicable, pero es necesario "quererla y adoptarla" Para ello, "reformemos" los partidos sin confiar en una clase empresarial que está todo el día con la palabra liberalismo en la boca pero que luego va y practica la "ley de la jungla".
(1994 - IL QUOTIDIANO RADICALE, 22 de noviembre de 1993)
COMISARIADO PROVINCIAL.....
Si el tema de la deuda pública consolidada tiene que ser el tema de máximo compromiso de gobierno de nuestra sociedad, y por el contrario andamos ocupados en cualquier otra cosa, y discutimos cualquier otra cosa concretamente, en términos de programa, si esto sucede es porque sin una reforma institucional y una nueva clase dirigente, el régimen italiano no podrá resolverlo; o de lo contrario, puede llamarse a engaños y creer que va a resolverlo con ese "comisariado" provincial que De Benedetti y Scalfari cada vez de forma más consciente - y con alianzas y procedimientos prudentemente aplicadas pero de por sí demencialmente imprudente - han intentado provocar y asumir. (...)
La crisis es bajo algunos aspectos común - en un futuro inmediato - a otros países occidentales de democracia política. Pero en ningún otro país la crisis es cuantitativamente tan grande como para tener que implicar, como un cara de la misma medalla, a todos los aspectos del derecho, de la justicia en todas sus ramas: administrativa, civil y penal.
El balance del Estado es poco más de una ficción contable; la ley financiera brinda testimonio de la incapacidad hasta de concebir una solución al problema, una vía de desarrollo. El economicismo de los políticos, acompañándose magníficamente de su ideologismo, destruye economía y política; de la misma manera que el apoliticismo aparente de gran parte de la clase empresarial y el politicismo rancio de la sindical.
En ello, De Benedetti, junto a otros, en política (si me permite, precisamente los radicales) había - inútil y estérilmente - razón: este sistema partidocrático, obligado a ganar votos dramáticamente como base de su propia legitimidad de repartidores del poder y de usurpadores de las instituciones, jamás tendrá el valor de pedirle confianza al país sobre una política que no podrá dejar de gravar sobre la pobre gente, sobre las clases sindicalmente más protegidas y fuertes (en el sentido detectado hace 80 años por Gaetano Salvemini (3)), la operación de saldo y de reabsorción rápida de la deuda pública por un 60% por lo menos de su total. Con su eficientismo de amateurs que provoca en la historia los más graves desastres, la idea era y tal vez lo siga siendo la de obtener el aval del PCI (4) (en cambio de una cierta forma de inserción en el gobierno especial) y la sustitución de la Dc (5) en cuanto tal como fuerza máxima de potencia y como centro de recogida de las mayorías de gobierno, proponiéndose o en cua
lquier caso conquistando una suerte de poder dictatorial romano, "bueno" en resumidas cuentas, para realizar la necesaria operación histórica...
UNA ESTRATEGIA CONTRA EL ENDEUDAMIENTO
Una estrategia que sea de plena y explícita respuesta al azote de la deuda y de la bancarrota de nuestra sociedad, es decir su estar modelada a partir de estructura y soluciones jurídica y económicamente insostenibles, es plenamente imaginable y practicable.
Pero es necesario quererla y adoptarla. De lo contrario, seremos objeto en vez de sujeto, de cambios históricos apremiantes, que ya están teniendo lugar a nivel de las estructuras de la sociedad y de la naturaleza misma. Desde luego, no podemos hacer economía con una responsabilidad que en cualquier caso es de esta generación y no de otras. La vida tiene más fantasía que el más fantasioso de nosotros, desde luego. Pero no por ello podemos vivir, o seguir viviendo con la cabeza debajo del brazo o llamándonos a engaños creyendo poder enyesar la crisis.
NO AL ESTADO NACIONAL;
REFORMA DE LOS PARTIDOS
La realidad del Estado Nacional, por lo general, es letal de por sí, en Europa, pues no representa ni puede representar un marco adecuado para hacer frente a los problemas tecnológicos, de defensa y de seguridad, de desarrollo o de nueva cualidad del desarrollo, de crisis de culturas y de civilizaciones que vamos viviendo. Es necesario escoger y no con medias tintas. Quiénes, como nosotros, han escogido la reforma, tienen que empezar por reformarse a sí mismos, antes que pretender reformar a los demás u otras cosas. Por lo tanto "reformemos" los partidos, estos partidos. Un poco como se "reforma" uno en la mili. Tenemos que reformarles a todos, a todos, imperiosamente. Con un imperio democrático, lógicamente.
QUE EUROPEISMO?
La clase empresarial está todo el día con el liberalismo en la boca, pero luego va y practica la ley de la jungla contra una posible afirmación de una economía de mercado que acaba imponiendo una política económica interventista y proteccionista del Estado, descargando sobre una clase política que (comprensiblemente) desprecia la responsabilidad que el pudor aconsejaría más bien compartir en el silencio, cuando no una autocrítica liberatoria.
Surge la duda de que la motivación para un único mérito que se les podría reconocer a todos estos - un cierto europeísmo - consiste en la falacia de poder trasladar a la Unión Europea la bancarrota, anulándola de esta manera.
N.d.T.
(1) COMISARIADO . En Italia, especie de gobierno civil con carácter provisional.
(2) DE BENEDETTI CARLO . Presidente de la Olivetti y de la CIR (sociedades del grupo Olivetti) también se ha presentado espontáneamente ante los jueces y ha declarado que su sociedad ha pagado comisiones ilegales para poder vender ordenadores al Ministerio de Correos y Comunicaciones y a otras entidades del Estados. A través de la CIR es el accionista de mayoría de las editoriales "La Repubblica" y "L'Espresso".
(3) SALVEMINI GAETANO . (Molfetta 1873 - Sorrento 1957) historiador y político italiano. Socialista desde 1983, meridionalista, fundó la revista semanal "L'Unità", en la que tuvieron lugar importantes debates. En 1925, fundó en Florencia con los hermanos Rosselli, el periódico clandestino antifascista "Non Mollare" y posteriormente se refugió en el extranjero y llevó a cabo una gran campaña contra el fascismo.
(4) PARTIDO COMUNISTA ITALIANO . (PCI) fundado (bajo la denominación Partido Comunista de Italia) el 21 de enero de 1921 en Livorno, al abandonar el partido socialista una fracción disidente que se remitía a Gramsci y a Bordiga. Conectado con la tercera Internacional, el PCI entró en la ilegalidad con las leyes represivas de 1926; tras el arresto de sus máximos dirigentes (Gramsci, Terracini), siguió con su lucha contra el fascismo bajo el liderazgo de Togliatti. A finales de la guerra de liberación, en la que desempeñó un papel decisivo, participó en el gobierno del 44 al 47 y posteriormente sufrió una derrota en las elecciones del 48; durante la postguerra se convirtió en el mayor partido de la oposición de izquierdas, y tras la muerte de Togliatti (1964), Longo tomó las riendas del partido, y posteriormente Enrico Berlinguer. Con Berlinguer llegaron los tiempos del Compromiso histórico basado en la colaboración orgánica entre comunistas y católicos. Su proyecto de dar vida al que se ha dado en llamar "E
urocomunismo", es un intento de proyectar en occidente un reformismo que no renegase del todo la experiencia comunista.
(5) DEMOCRACIA CRISTIANA (DC) . Partido italiano de inspiración cristiano/católica. Constituido con este nombre en la postguerra recogiendo la herencia del Partido Popular, nacido en la primera post-guerra gracias a la obra de un sacerdote siciliano, Luigi Sturzo. Tras las elecciones de 1948, en el clima de la guerra fría, se convirtió en el partido de mayoría relativa, rozando a veces la mayoría absoluta. Elemento central de todos los gobiernos, detente ininterrumpidamente el poder desde hace medio siglo condicionando fuertemente en sentido moderado el desarrollo de la sociedad italiana. En las elecciones de 1992 por primera vez estuvo por debajo del 30% de los sufragios. Actualmente ha cambiado de nombre, pasándose a llamar Partido Popular Italiano. Se ha escindido una corriente que ha fundado un nuevo partido denominado Centro Cristiano Democrático.