La "International Law Commission" discute el estatuto del Tribunal que juzgue los crímenes de guerra contra la humanidadSUMARIO: Noticias sobre la aprobación por parte de la Cámara de los diputados italiana de una resolución, promovida por Emma Bonino, en la que se solicita al Gobierno que apoye la institución del Tribunal penal internacional que juzgue los crímenes cometidos contra la humanidad. Iniciativas del Partido radical en el marco de la campaña "No hay paz sin justicia".
(L'OPINIONE, 2 de junio de 1994)
Ayer por la mañana, la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara aprobó por unanimidad una resolución sobre la situación en Ruanda, promovida, entre otros, por Emma Bonino, y en particular un punto: "Compromete al gobierno a apoyar y promover en la 49 sesión de las Naciones Unidas la institución del Tribunal penal internacional para los crímenes contra la humanidad".
Por iniciativa del Partido radical, cientos de parlamentarios de muchos países están firmando a lo largo de los últimos días una moción dirigida al gobierno de sus países en la que se solicita que se lleven a cabo todas las iniciativas institucionales y diplomáticas necesarias para que la Asamblea General de la Onu, en su 49 reunión, resuelva las cuestiones políticas que estén todavía abiertas y tome la decisión de instituir el Tribunal Penal Internacional. La institución de un Tribunal Penal Internacional permitiría a la comunidad de los Estados, incapaz de actuar unida ante las crisis internacionales, contar con un primer núcleo de justicia internacional con respecto a los que se manchan de crímenes contra la humanidad. Un órgano auxiliar de las Naciones Unidas, la International Law Commission, compuesta por 34 expertos jurídicos internacionales, está discutiendo el borrador del estatuto del Tribunal Penal Internacional, que tendría que ser aprobado por la asamblea General de las Naciones Unidas. recientem
ente, Emma Bonino, secretaria del Partido radical, acompañada por Ken Graham, secretario de Parlamentarians for Global Action y por Filippo di Robilant, tesorero de "No hay paz sin justicia", se han entrevistado en Ginebra con el presidente y los miembros más destacados de la International Law Commission. Lo la ILC discute no es la posibilidad "técnica" por parte de la ILC de aprobar el borrador del estatuto, sino la política.
En primer lugar, el apego al principio de soberanía nacional: la creación de un Tribunal Penal Internacional obligaría a cada Estado a claudicar ante una parte de su soberanía delegándola a un principio super partes administrado por jueces super partes. Otro problema, también este de carácter político, está relacionado con los costes. Ya sucedió con el Tribunal para la Antigua Yugoslavia: han hecho falta 10 meses desde su institución por parte del consejo de Seguridad (mayo de 1993) para que la V Comisión de las Naciones Unidas decidiese, a principios del pasado mes de abril, gracias asimismo al ayuno de cientos de ciudadanos europeos y de Olivier Dupuis, presidente del Consejo general del Partido radical, la financiación para el año en curso de la actividad del Tribunal. Es más: qué crímenes estarán bajo la jurisprudencia del Tribunal? La propuesta formulada por Emma Bonino a los miembros de la Comisión fue la de incluir genocidio y crímenes de guerra, reservándose la facultad de ampliar la lista de crímen
es y delitos posteriormente. Ante tragedias de nuestra época que tenemos que afrontar, es indispensable que la comunidad internacional cuente sin más demora con la posibilidad de juzgar a quienes practican el genocidio y llevan a cabo desalmados crímenes de guerra. En donde existe la violencia no puede existir el derecho, tal y como está sucediendo actualmente en el mundo. Lo que hay que hacer es crear el derecho, aquí y ahora, para las generaciones futuras. Esta tarea, que es la fundamental de los legisladores y de los gobiernos, nos atañe a cada uno de nosotros. No hay paz sin justicia, el comité internacional que hemos constituido, se propone objetivos ambiciosos, pero somos conscientes de que ningún objetivo podrá ser logrado sin la adhesión de todos aquellos que sienten la urgencia de afirmar inmediatamente no una paz genérica, sino una paz con justicia. Por este motivo, solicitamos a todos que se sumen lo antes posible: la cuota de adhesión anual es de 100.000 liras; la de socio fundador es de un milló
n de liras. La dirección de "No hay paz sin justicia" es Via di Torre Argentina 76 - 00186 -. tel. 39+6+689791. - Danilo Quinto -